Ximena y Fede: dos maneras de jugar y una misma huella
Entre la defensa de una amistad y el secreto de una misión, ambos famosos cerraron su paso por el reality con experiencias distintas y una misma conclusión: la convivencia dejó vínculos reales
Salir de “La Casa de los Famosos México” no significó para Ximena Herrera ni para Fede hacer un balance de estrategias fallidas. Al contrario, en entrevista con EL INFORMADOR, ambos defendieron las decisiones que tomaron durante su paso por el reality, aun cuando estas implicaron asumir riesgos, guardar secretos o incluso quedar fuera de la competencia.
El ingreso de Fede estuvo marcado por una misión: convertirse en infiltrado, convivir con los habitantes y mantener en secreto que su participación respondía a una dinámica especial. Sin embargo, lo que comenzó como una estrategia terminó convirtiéndose en una experiencia de convivencia que, asegura, fue genuina.
“Por más que haya entrado como un infiltrado, sí fui como un participante más”. Durante su estancia, Fede cocinó, lavó platos, compartió actividades cotidianas y convivió con los demás habitantes sin celular ni las comodidades de su vida habitual. Esa cercanía terminó siendo precisamente uno de los aspectos más complicados de su misión.
El influencer llegó a generar tanta confianza con sus compañeros que guardarles el secreto comenzó a pesarle. “Tenía tanta conexión con los participantes adentro (…) y el hecho de tener tanta confianza con ellos y tanta conexión fue complicado tener que guardarme el secreto”.
Su preocupación era que, una vez descubierta su verdadera condición, algunos pudieran sentirse traicionados o pensar que todo había sido parte de una actuación.
Fede, sin embargo, sostiene que las relaciones fueron reales. “También los traté yo como si fueran mis amigos, o sea, nunca fue nada falso”.
Incluso explica que buscaba pasar el mayor tiempo posible con ellos para evitar sentirse solo dentro de la casa.
Una convivencia mejor de lo esperado
Antes de ingresar, Fede imaginaba que la convivencia podía ser mucho más complicada. Su impresión cambió conforme pasaron los días. “Antes de entrar pensé que el cast iba a ser un poco más difícil y me sorprendió para bien. Todos son muy buena onda”.
Algunos habitantes también modificaron la imagen que tenía de ellos antes de compartir espacio. Entre ellos mencionó a Masad, a quien imaginaba más serio y polémico. También identificó a Yahir como una figura de liderazgo y encontró en Aldo a uno de sus compañeros más divertidos.
De hecho, las advertencias que recibió sobre Aldo terminaron produciendo el efecto contrario. “Todos me decían que tuviera cuidado con Aldo porque puede ser muy polémico y nada que ver. Al final, me moría de risa todos los días”.
El auto que terminó en manos de Karina
Uno de los momentos que más comentarios generó alrededor de la participación de Fede ocurrió después de ganar la prueba de líder. Como parte del premio, recibió un automóvil, pero decidió regalárselo a Karina.
La decisión no fue producto de una estrategia para ganar simpatías, explica, sino de la convivencia que ambos tuvieron durante su estancia, particularmente por compartir el cuarto del líder.
“Sentía que no merecía el auto, entonces, por esa razón, se lo quise dar a Kari porque fue mi compañera en el cuarto del líder”.
La elección provocó cuestionamientos entre algunos seguidores, que se preguntaron por qué había decidido entregárselo precisamente a ella. Fede defiende su decisión y resume su percepción sobre Karina en una frase: “Es una gran persona”.
El infiltrado que quiere volver
Aunque su participación terminó, Fede no descarta regresar al formato. La diferencia es que, si tuviera una nueva oportunidad, le gustaría hacerlo como un habitante más. Sin misiones, secretos ni la obligación de mantener una identidad oculta. “Yo creo que sí hay chance”, comenta.
Su principal obstáculo sería mantener activa su producción de contenido para redes sociales. Antes de entrar aseguró que había dejado una gran cantidad de videos grabados para que su canal continuara funcionando durante su ausencia.
Pero aquella versión también formaba parte de la estrategia para ocultar su ingreso temporal al programa. “Yo había dicho que había dejado grabado como 15, 20 videos y fue mentira”. Ahora, fuera de la casa, reconoció que su canal lleva varios días sin publicaciones.
Fede considera que su misión también limitó una parte de su personalidad. Al tener que permanecer neutral para no levantar sospechas, sintió que no pudo mostrar completamente sus enojos ni su capacidad para confrontar.
“Me faltó un poco mostrar mis enojos, el poder tener ciertos enfrentamientos con habitantes. Siento que hubiese estado bueno sacar o mostrar un poco de mí”.
La neutralidad no fue casualidad, sino una consecuencia directa de su papel como infiltrado. “Siempre tuve que mantenerme neutro, por obvias razones”, agrega.
“La Casa de los Famosos México” se puede ver por el Canal 5 de lunes a viernes a las 22:00 horas para las galas diarias y los domingos a las 20:30 horas por Las Estrellas para la gala de eliminación o por streaming en ViX Premium.
No cambiaría sus decisiones
Ximena Herrera salió de “La Casa de los Famosos México”, el pasado martes, sin arrepentirse de las decisiones que tomó durante su estancia. Incluso aquella que pudo haber influido en su salida: defender a una compañera con la que estableció una amistad dentro del reality.
Después de vivir la experiencia en la casa y posteriormente pasar por “El Exilio”, la actriz asegura que ambas etapas le dejaron aprendizajes, nuevas amistades y una perspectiva distinta sobre la convivencia frente a las cámaras.
Para Herrera, las condiciones de “El Exilio” -que implicaron dormir en el piso y vivir con mayores limitaciones- no representaron el gran desafío. Acostumbrada a una personalidad aventurera, considera que podía adaptarse sin mayores complicaciones.
“Para mí honestamente no se me hizo un reto mayor. Yo estoy consciente de que hay gente que vive con eso o menos que eso y yo soy como espíritu súper aventurero”.
El verdadero reto, explica a EL INFORMADOR, estuvo en la convivencia con Mariana Ochoa, con quien compartió esa etapa. “Ahí, el reto fue ver cómo podíamos conectar Mariana y yo... Y convertirlo en una experiencia”.
Una decisión que volvería a tomar
Tras terminar su participación, Ximena tiene claro que no cambiaría su comportamiento dentro del programa. "Si tuviera la oportunidad de regresar, volvería a actuar de la misma manera." Su lógica fue sencilla: encontró una amistad, vio que esa persona estaba siendo atacada y decidió defenderla. “Nada. No haría nada diferente. Concretamente, yo seguí aquello que sentí”.
La actriz reconoce que su postura pudo haber tenido consecuencias dentro del juego, pero no la considera un error. “Si eso me costó que me hayan sacado de la casa, definitivamente volvería a hacerlo”.
Para Herrera, la experiencia también confirmó que no necesitaba convertirse en alguien diferente para competir. Su manera de jugar consistió en relacionarse con las personas con quienes realmente encontraba afinidad.
“Con la gente que empatizaba me conecté y me empecé a juntar más. En realidad, hice lo mismo que habría hecho afuera, pero lo realicé adentro”.
Diferencias, no “doble cara”
Al hablar de sus compañeros, Ximena evitó etiquetar a alguien como una persona de “doble cara”. En lugar de eso, señaló que dentro de la casa simplemente existen personalidades que pueden conectar más o menos entre sí.
Uno de los casos que mencionó fue el de Moisés, con quien reconoció tener menor afinidad debido a sus diferentes maneras de desenvolverse.
Mientras él es, según describió, más extrovertido y disfruta hablar constantemente ante las cámaras para promocionar sus proyectos, Herrera prefiere mantener un perfil diferente y dejar que su trabajo hable por ella.
“Él es muy extrovertido y está hablando constantemente con las cámaras y promocionando su restaurante, telenovelas y demás. Y yo prefiero estar en las calles y dejar que mi trabajo hable por mí”.
La diferencia, aclara, no implica una opinión negativa sobre él. Simplemente encontró mayor conexión con otras personas dentro de la casa.
Entre ellas destaca a Yanet, con quien asegura sentirse cómoda para hablar de asuntos personales y de distintas visiones de vida.
Aldo, su favorito
Al preguntarle a Herrera cuál es su concursante favorito, la actriz revela que le llama la atención Aldo. Además de destacar su sentido del humor, Ximena señala una característica que no esperaba encontrar en él: su sensibilidad.
“Me gusta mucho como está jugando Aldo. Se me hace que es muy ocurrente, muy exitoso, tiene muy buen sentido del humor y, a la vez, es muy sensible”.
Para Ximena, esa sensibilidad es precisamente su “talento inesperado”, una faceta que no imaginaba antes de verlo dentro del reality.
Con la experiencia televisiva ya detrás de ella, Herrera prepara ahora un cambio de escenario. Sus planes apuntan a Bolivia, donde espera reencontrarse con su familia para pasar Navidad y Año Nuevo. Además, permanecerá cerca de su madre para acompañarla en su cumpleaños, que se celebrará en enero.
CT