Entretenimiento

Alberto Lati, de la crónica deportiva al doblaje en cine

El reconocido comunicador asume una faceta inédita en la cinta “Minions & Monstruos”, que se estrenará el 1 de julio

Alberto Lati, periodista deportivo que se ha caracterizado por vivir durante meses en países anfitriones de Copas del Mundo y Juegos Olímpicos, dice que en su carrera televisiva se ha encontrado con muchos productores que sólo prometen cosas y no cumplen.

La declaración no es gratuita. Se relaciona con su incursión en el mundo del doblaje, al participar en la cinta “Minions & Monstruos”, en la que presta su voz a Elwood, un productor de cine aparentemente amable, pero que es más cruel que su hermano, quien es más frontal.

En la cinta que llega a salas nacionales el 1 de julio, Los Minions van en busca de un nuevo villano para obedecer, pero en su camino se ven inmersos en el mundo del cine.

“Normalmente (entre productores) hay uno rudo, más frontal y eso se agradece, pero a mí me toca Elwood quien con risitas y palmaditas puede ser peor. (En la vida real) Me he encontrado con más productores de ese corte que con el frontal, productores que te dicen: ‘oye, tienes mucho talento, vas a llegar lejos, pero no para el programa’, ‘eras perfecto para el proyecto, pero no’. Sí, eso es algo común en el mundo televisivo”, explica.

El analista deportivo reitera que a él le gusta tirar directo y así le gusta que sean con él.

“Mejor tira la pelota de frente y deja de estarla pasando de lado a lado, sí es más común el tipo Elwood que el de su hermano”, refiere.

Lati cobró notoriedad en el mundo periodístico deportivo cuando fue enviado de Televisa a los países en los que se realizaría algún evento deportivo mundial. Su primera misión fue para la Copa del Mundo 2002 en Corea y Japón, a donde fue enviado nueve meses antes de la competencia para ir generando información.

Toma nuevos desafíos

Es políglota: habla nueve idiomas con fluidez y se hace entender en otros cuatro como el mandarín y el ruso, pero quizá lo más difícil que ha enfrentado en el uso de su voz, es hacer doblaje.

“No soy actor y eso es un punto. La primera dificultad es la duración (de las palabras) porque tiene que coincidir con lo que ya viene planteado; la segunda es el manejo de vocales porque la animación te va imponiendo un rostro con A o con O, incluso una R, pero la siguiente fue entender qué voz era la que debía tener”, apunta.

“Tengo claro que si empiezas en el mundo del doblaje a través de una película de la franquicia de niños, es como si incursionaras en el periodismo deportivo y te dijeran: ‘ahí tienes a Maradona, a ver qué haces’”, finaliza.

Temas

Sigue navegando