Aislinn y Mauricio: La historia que se negó a rendirse
“Hasta el fin del mundo” reúne nuevamente a Derbez y Ochmann en la pantalla. La película superó años de rechazos; llegará al cine el 23 de julio
Diez años después de que nació la idea y tras un largo camino para convertirla en realidad, “Hasta el fin del mundo” finalmente llegará a los cines este 23 de julio. El drama romántico dirigido por Emiliano Castro Vizcarra significa el reencuentro cinematográfico de Aislinn Derbez y Mauricio Ochmann, quienes interpretan a Esmeralda y Manuel, dos personas que vuelven a encontrarse después de años de separación para enfrentar aquello que el tiempo dejó sin resolver.
En entrevista con EL INFORMADOR, ambos actores coincidieron en que la película representa mucho más que un nuevo proyecto profesional. Aislinn, quien también es productora de la cinta, comparte que el proyecto significó producir por primera vez un largometraje desde cero y defender durante años una historia en la que creyó desde el principio.
“Estoy muy emocionada porque sí ha sido todo un viaje lograr que se materializara y que por fin esté en cines. Todavía no me la creo, la verdad. Fue complejo”, reconoce la actriz.
Mira la entrevista: Aislinn y Mauricio, juntos otra vez
El camino para levantar la película estuvo marcado por la incertidumbre, la actriz explica que el principal obstáculo fue convencer a la industria de apostar por un drama romántico en el cine mexicano.
“Lo que más teníamos en contra era el género. Fuimos con muchas productoras, plataformas, buscamos por todos lados y durante años nos cerraron las puertas diciendo que el drama y el romance no funcionaban en México, que aquí la vida era comedia y que si no convertíamos el proyecto en una comedia no iba a poder hacerse. Nunca nos dimos por vencidos. Siempre dijimos que este guion iba a ser como era y así esperamos hasta que encontró el apoyo necesario”.
Ese proceso explica por qué el estreno ocurre una década después de que el proyecto comenzó a gestarse, cuando ambos actores aún eran pareja.
Por su parte, Mauricio Ochmann enfatiza que el tiempo también terminó jugando a favor de la película. Aunque el rodaje concluyó hace dos años, considera que ahora el filme llega en un momento distinto para todos los involucrados.
“El presentar esta película y que todo el mundo diga: ‘¿Cómo que están haciendo una película juntos?’, ahorita suena como novedad, pero la hicimos hace dos años. Esa fue una etapa: filmarla. Ahora estamos viviendo otra muy distinta, que es presentarla”.
Buscan una segunda oportunidad
La historia sigue a Manuel, un hombre que vive atrapado por sus propios temores, y a Esmeralda, una mujer que enfrenta la vida desde la libertad y el impulso de seguir adelante. A través de ese reencuentro, ambos deberán decidir si todavía existe espacio para una segunda oportunidad.
Ochmann asegura que el personaje conecta con experiencias universales y que el público podrá verse reflejado en él.
“Conecté con la historia desde la primera vez que la leí. Manuel representa a muchas personas que tenemos ganas de vivir y experimentar cosas, pero no nos damos la oportunidad. Tiene que llegar algo, o alguien, a romper ese caparazón para realmente atrevernos a vivir. Creo que mucha gente se va a identificar con él”.
El actor considera que la película plantea una reflexión sobre las decisiones personales y la capacidad de cambiar.
“Creo que depende de cada persona, pero la película invita a que te atrevas a vivir, a sentir, a ser fiel a tus pasiones y a tu esencia. Esmeralda llega para derribar todos los mecanismos de defensa de Manuel y enfrentarlo consigo mismo. Estoy seguro de que la historia va a emocionar y va a remover muchas cosas”.
Del otro lado está Esmeralda, un personaje que, según Aislinn, representa una forma distinta de mirar la vida.
“Es alguien que muestra mucha inocencia de espíritu, que quiere comerse al mundo, que no le tiene miedo a nada, que salta al vacío sin pensarlo demasiado, que abraza la locura y la felicidad. Pero también le toca atravesar momentos muy difíciles que la van desconectando poco a poco de esa esencia”.
Del divorcio al set de filmación
Cabe señalar que la película representa un momento importante en la trayectoria de Aislinn Derbez, quien destaca el proceso de impulsar un proyecto que parecía destinado a quedarse en el papel.
“Para mí sí es la mejor película de mi carrera por todo lo que implica. Me encanta el género, amo mi personaje y siento que le di todo. Además, es la primera vez que produzco algo desde cero. Tiene muchas capas que me hacen sentir muy orgullosa. Íbamos a hacer la película cuando estábamos casados y después nos separamos; todo cambió, pero lo que es de uno, es de uno, aunque te quites.”
La realización del filme también coincidió con una etapa particular en la vida de ambos actores. Durante el rodaje en España viajaron acompañados por su hija Kailani, lo que convirtió la experiencia en un ejercicio de colaboración tanto dentro como fuera del set.
“Fuimos muy cómplices dentro y fuera de escena. Estábamos allá con Kailani, nos tocaba hacerla de papás al mismo tiempo que sacábamos adelante el proyecto. Fue muy duro en cuanto a logística, pero también una experiencia muy bonita y muy en equipo”, recuerda Ochmann.
Ese ambiente de trabajo, sin embargo, fue el resultado de un proceso personal para Aislinn. Antes de aceptar compartir nuevamente créditos con su exesposo, buscó apoyo terapéutico para saber si estaba preparada para afrontar el reto.
Durante la entrevista, la actriz reveló que inicialmente dudó en aceptar la idea de protagonizar el filme porque pensaba que sería una experiencia incómoda. Con el paso del tiempo, al no encontrar a otros actores que generaran la química que buscaba la historia, decidió consultar la situación con su terapeuta.
“Una vez que estábamos grabando fue tan bonito y tan fácil hacerlo juntos que dije: no me equivoqué, valió la pena.” La cinta cuenta con guion de Melina Figueroa y Mario Orozco.
Sobre “Hasta el fin del mundo”
Manuel lleva una vida socialmente ejemplar. Tiene un trabajo exitoso y está próximo a casarse con una bella y buena mujer. Una llamada inesperada cambiará su destino, pues Manuel tendrá que viajar a Chihuahua, donde se reencontrará con Esmeralda, la mujer que marcó su vida 15 años atrás.
Después de haber sobrevivido juntos un accidente de tren, Manuel y Esmeralda se recuperan juntos en tierras extranjeras y están seguros de haber encontrado a su alma gemela. Víctimas de un país violentado por el franquismo, Manuel y Esmeralda son trágicamente separados; sin embargo, 15 años después, ellos comprenderán en unas cuantas semanas que 15 años no son nada en comparación con un amor que es capaz de trascender el tiempo.
Manuel logrará redescubrirse a sí mismo a través del soplo de vida que a veces otorga la muerte, reencontrando su pasión por la vida, la cual había enterrado junto con sus sueños 15 años atrás.