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La Copa del Mundo desde las estadísticas

La Copa del Mundo 2026 dejó marcas históricas, desde la inquebrantable muralla defensiva de la España campeona hasta la imponente cuota goleadora de potencias como Francia e Inglaterra 

El libro de la Copa Mundial 2026 quedó cerrado con historias fascinantes en México, Canadá y Estados Unidos. Equipos que maravillaron al mundo, selecciones que sorprendieron con sus actuaciones, dejaron recuerdos imborrables en los aficionados y hay páginas que relatan una parte del cuento en números que reflejan el estilo de juego de cada nación y complementan el relato de un torneo que pasará a las próximas generaciones.

Desde los goles, asistencias y posesión hasta las atajadas y porterías en cero son muestras del rendimiento de cada uno de los jugadores y equipos, en un solo partido y a lo largo de su trayecto en la justa, en algunos casos más largos o superando las expectativas antes del torneo y explican una parte de lo que sucedió en el terreno de juego para entender cómo se dio el resultado.

El desenlace del Mundial quedó definido con el último pitazo del árbitro y España levantando el título. Las cifras permiten ver el torneo con una perspectiva más amplia, con estadísticas que señalan los puntos fuertes y débiles de los equipos con los que supieron atravesar los obstáculos o ser superados por ellos y forman la radiografía de la Copa del Mundo en Norteamérica.

Las defensas ganan campeonatos

Ninguna selección había levantado el trofeo Jules Rimet permitiendo únicamente un gol en todo el torneo, en sus distintos formatos y cantidad de equipos. La España de Luis de la Fuente, con Unai Simón en el arco y Pau Cubarsí con Aymeric Laporte como dupla de centrales lo hizo, cometiendo solo una desatención con Bélgica en Cuartos de Final. Si bien Colombia recibió también un gol, La Roja hizo tres partidos más y Unai Simón llegó a 650 minutos sin recibir gol en el Mundial, marca histórica que inició en Qatar 2022.

Abonando a la faceta defensiva ibérica, los campeones del mundo también fueron los que más pérdidas de balón provocaron en los equipos contrarios con 399, una media de casi 50 pérdidas por partido del rival.

Las máquinas de goles

Francia llegó como una potencia ofensiva y ratificó esa etiqueta con 20 goles en el torneo, 16 de ellos hasta la semifinal, el único partido en el que no anotaron y se fueron con un promedio de 2.5 tantos por encuentro.

Además de anotar, quedó en evidencia la química ofensiva al sumar 18 asistencias, la mayor cantidad del torneo. Inglaterra aprovechó el partido por el tercer lugar para llegar también a 20 dianas y de igual forma, anotaron en siete de ocho juegos.

La constancia sobre la eficiencia

Curiosamente, ninguna de las selecciones semifinalistas estuvo entre las más eficientes del torneo. El podio en esta estadística es para Japón con una cuarta parte de sus disparos traducidos en goles (8 goles y 32 remates), Países Bajos con el 24% (11 goles en 46 intentos) y Noruega con un gol por cada cinco disparos (13 goles en 65 remates).

España fue el equipo que más remates intentó en toda la Copa, 140 en ocho partidos, sin embargo, apenas 54 fueron a puerta y su conversión de tiros a goles fue del 10%, la trigésima mejor entre todas las selecciones.

Los mejores amigos del balón

El estilo de juego de España, naturalmente, los puso en la cima de los equipos con mayor posesión del balón con el 58% en promedio, alcanzando hasta el 65% contra Cabo Verde y un mínimo de 45% ante Francia. Ese primer lugar lo comparten con Turquía, que perdió dos partidos y ganó uno para despedirse en Fase de Grupos, demostrando que no solo se trata de retener el balón, sino ser su amigo.

Los equipos más “entrones”

Argentina estuvo en los primeros lugares de las estadísticas de faltas. Fueron el equipo que más faltas cometió en toda la justa con 113 (14 por partido) y terminaron como el segundo que más cometió con un centenar, debajo de las 116 de Inglaterra, 15 de esas contra la albiceleste en la semifinal. Los de Scaloni también fueron los más amonestados, al ver 15 tarjetas preventivas y junto con Suiza fueron los únicos con un expulsado por doble amarilla. Qatar y Sudáfrica vieron dos rojas directas cada uno en sus tres partidos.

Más partidos, más desgaste

Como es de esperarse, disputar más encuentros implica mayor sacrificio físico y por los mismos motivos hay que saber dosificarlo. Argentina fue la selección que más distancia recorrió en la cancha con 955.12 kilómetros, ocho más que España, que fue la segunda de mayor recorrido y alcanzaría para ir en línea recta de Guadalajara a Chihuahua.

Sin embargo, la albiceleste fue el equipo más lento en el campo, con una velocidad promedio de 5.61 kilómetros por hora. En este caso, Chequia tuvo a los jugadores más rápidos, promediando 6.33 km/h.

NG

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