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México mantiene la cima, pero también deja escapar terreno en Santo Domingo

La delegación mexicana no atraviesa un retroceso generalizado, aunque sí encontró disciplinas en las que perdió terreno o dejó escapar títulos

México llegó a los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 como campeón defensor y como una de las principales potencias deportivas de la región. El antecedente de San Salvador 2023 elevó las expectativas, pero el desarrollo de la competencia permite hacer una lectura más precisa: la delegación mexicana no atraviesa un retroceso generalizado, aunque sí encontró disciplinas en las que perdió terreno o dejó escapar títulos que había conquistado tres años atrás.

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El balance global es contundente. México se quedó con el primer lugar del medallero de Santo Domingo 2026, con 167 medallas de oro, 125 de plata y 115 de bronce, de acuerdo con el registro oficial de los Juegos. Colombia aparece como su principal perseguidor, seguida por Cuba, Venezuela y la República Dominicana.

El resultado confirma que México conserva una estructura deportiva amplia. Sin embargo, al comparar disciplina por disciplina con San Salvador 2023, aparecen diferencias que permiten identificar dónde no se revalidaron campeonatos y dónde otros países redujeron la distancia.

Deportes como la lucha y el judo también muestran cambios en el panorama competitivo, con atletas que, en algunos casos, representan a México después de haberse formado deportivamente en otros países. También hubo movimientos en los resultados del tiro con arco, particularmente en el arco compuesto, además del pentatlón moderno, ciclismo y basquetbol 3x3.

Futbol masculino, el golpe más visible

El futbol masculino Sub-23 representa uno de los casos más significativos. México llegó a Santo Domingo como campeón de San Salvador 2023 y con la expectativa de volver a disputar el título. La Selección avanzó hasta la final, pero no consiguió repetir el campeonato.

La derrota en el partido por la medalla de oro ante Venezuela significa que México perdió el título que había conquistado tres años atrás. La diferencia, sin embargo, no representa por sí sola un retroceso general del deporte mexicano, sino la pérdida de un campeonato específico dentro de una delegación que volvió a competir por el oro.

El caso adquiere relevancia porque el futbol es una de las disciplinas de mayor exposición dentro de la delegación mexicana y porque el país cuenta con una estructura profesional de Liga MX que alimenta constantemente sus selecciones juveniles.

Judo, finales que no terminaron en oro

En los deportes de combate, el judo ofrece otro punto de comparación. México consiguió colocar representantes en finales, pero algunos de sus principales exponentes tuvieron que conformarse con la plata.

Uno de los casos más relevantes fue el de Prisca Awiti. La subcampeona olímpica perdió la final de los 63 kilogramos frente a la venezolana Anriquelis Barrios, quien se impuso mediante ippon.

El resultado permite hablar de oros que México no pudo revalidar, aunque no necesariamente de un retroceso profundo. La delegación siguió presente en las instancias decisivas; la diferencia estuvo en convertir esas apariciones en campeonatos, algo que sí había conseguido en San Salvador 2023.

Tiro con arco, brillan a medias

En el tiro con arco también aparecen diferencias respecto a hace tres años. México conquistó 10 medallas, incluido un pleno de cinco oros en las pruebas de arco recurvo. Alejandra Valencia y Matías Grande estuvieron entre los principales protagonistas de esa cosecha.

Valencia ganó el oro en las pruebas individual y por equipos de categoría femenil, mientras que Grande hizo lo propio en la rama varonil. Ambos ganaron también el oro en la prueba por equipos mixtos.

El oro por equipos femeniles fue posible gracias a Valencia, Ana Paula Vázquez y Ángela Ruiz, quienes integraron el mismo tridente que ganó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024.

La diferencia más clara apareció en el arco compuesto. México no consiguió títulos y sumó cuatro platas: dos individuales con Andrea Becerra y Rodrigo González, además de dos por equipos, en las ramas varonil y femenil. En esta modalidad, el resultado marca uno de los puntos donde la delegación perdió terreno respecto a las expectativas y a los resultados previos.

Un medallero más diversificado

El elemento que impide hablar de una crisis deportiva mexicana es precisamente la distribución de sus medallas. México no depende exclusivamente de una o dos disciplinas para mantenerse en la cima y, al igual que en San Salvador 2023, encontró campeones en diferentes modalidades.

El primer oro de la delegación llegó en remo, con Melissa Márquez y Aylin Ibarra en la prueba LW2X de peso ligero. Posteriormente, el país también obtuvo títulos en aguas abiertas, ciclismo, taekwondo, tiro deportivo y otras disciplinas.

El balance de Santo Domingo, entonces, es más complejo que una simple pérdida de dominio. México conserva una amplia base competitiva y continúa encabezando el medallero, pero encontró rivales capaces de disputarle finales y campeonatos.

El futbol y algunos deportes de combate muestran áreas donde el oro no llegó pese a existir expectativas. En contraste, ciclismo y taekwondo demostraron que México mantiene capacidad para responder ante sus principales rivales.

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El reto para el deporte mexicano no es reconstruir una delegación que haya perdido competitividad, sino identificar dónde se están reduciendo los márgenes de ventaja. Santo Domingo 2026 deja precisamente esa lectura: México continúa arriba, pero Colombia, Cuba, Venezuela, República Dominicana y Puerto Rico han encontrado caminos para acercarse en distintas disciplinas.

La cima del medallero permanece en manos mexicanas. El balance general, respecto a San Salvador 2023, mantiene al país como líder regional, aunque con títulos que no fueron revalidados y modalidades donde otros competidores redujeron la diferencia. Lo que está en disputa es cuánto tiempo podrá conservar esa posición y cuántas de las disciplinas que hoy le disputan los oros podrán convertirse en fortalezas permanentes rumbo al resto del ciclo olímpico.

SV

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