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Los equipos de la Liga MX que quedan rezagados en estadio

Contar con un estadio propio se mantiene como un reto para algunos equipos del futbol mexicano

Con el anuncio del nuevo estadio del Atlas, el club rojinegro hace una maniobra que los lleva a terreno desconocido, ya que por primera vez tendrán una casa que puedan manejar prácticamente a placer, al contar con la participación mayoritaria del inmueble que estará listo en alrededor de tres años, a pesar de que tendrán como inquilinos a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara.

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Contar con estadio propio representa darle más peso a la identidad del club con la ciudad y su afición, atándolo a la urbe. Además, la mudanza también significa salir de un recinto que si bien es un ícono de Guadalajara y del futbol mexicano a nivel nacional e internacional, es uno de los más antiguos, fundado en 1960 y con pocas actualizaciones y remodelaciones de infraestructura con el paso de los años y la lista de los equipos de la Liga MX que no tienen casa propia será actualizada.

Buscan hogar

De los 18 participantes de la Liga MX, únicamente dos equipos tienen que pedir asilo para sus partidos de local. Cruz Azul y Atlante están jugando en el Estadio Azteca a falta de un recinto propio, a pesar de que ambos conjuntos tienen un pedazo de su historia en el Coloso de Santa Úrsula.

En el caso de la Máquina, salieron de Ciudad Cooperativa Cruz Azul a inicios de la década de los 70 para llegar al Azteca, inmueble que dejaron en 1996 para establecerse en el Ciudad de los Deportes (Estadio Azul) hasta 2018 cuando volvieron al hoy Estadio Banorte, que por sus remodelaciones de cara al Mundial en 2024, hizo que los Celestes volvieran a Ciudad de los Deportes, así como pedir prestado el Olímpico Universitario y el Cuauhtémoc, antes de tocar la puerta del Azteca una vez más.

Del mismo modo, los Potros de Hierro tienen un fuerte arraigo en Ciudad de los Deportes y el Azteca, donde han jugado en múltiples etapas. Tras el descenso y el viaje a Cancún, donde pasaron 13 años hasta que volvieron al Estadio Azulgrana en 2020, sin embargo, tras cuatro años, los problemas con la administración del recinto los obligaron a salir una vez más, llegando a tener una breve etapa en Zacatepec y cuando volvieron a la Liga MX, confirmaron su regreso al Azteca.

Estadios a préstamo

En el futbol mexicano también es frecuente que los equipos no sean los propietarios directos de los estadios, pero que tengan un acuerdo con los dueños (normalmente los gobiernos) para administrarlos y mantenerlos a través de un comodato; un contrato en el que una persona concede gratuitamente el uso de algo a otra persona a cambio de su restitución. Estos equipos, aunque no son los dueños, han tenido la exclusividad y el control de los estadios.

Cuatro clubes manejan sus estadios por esta vía: los Gallos Blancos en acuerdo con el Gobierno del Estado de Querétaro por La Corregidora; Puebla con el Gobierno del Estado de Puebla por el Cuauhtémoc; Club Pachuca con el Gobierno de Hidalgo por el Estadio Hidalgo y finalmente los Rayos del Necaxa en pacto con el Ayuntamiento de Aguascalientes.

Hay un quinto equipo que tiene estadio a préstamo y son los Bravos de Juárez; el equipo fronterizo tiene otro tipo de acuerdo con la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez para poder utilizar el Olímpico Benito Juárez, que a su vez la casa de estudios utiliza para otros eventos y son ellos los que tienen el comodato con el Gobierno del Estado de Chihuahua.

El caso de los universitarios

Hay dos equipos de la Liga MX vinculados con universidades, los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México y los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León y aunque sus hogares también están estrechamente ligados con el equipo, no son directamente los propietarios.

En el caso de los Pumas, desde 1975 existe el Club Universidad Nacional A.C., una asociación separada a la UNAM para manejar el equipo a través de un patronato, por lo que legalmente no son los dueños del Olímpico Universitario, que le pertenece a la máxima casa de estudios del país y es usada para otros eventos y deportes, como el equipo de futbol americano en la ONEFA.

Por su parte, en Monterrey el Volcán fue levantado en la década de los 60 por el patronato de la universidad regiomontana, que es la dueña del estadio; por otro lado, el club, aunque también pertenece a la UANL, es administrado por Cemex, que no tiene posesión de los terrenos ni del inmueble. La empresa cementera busca cerrar un proyecto para un nuevo estadio para que Tigres presuma una casa nueva y propia.

Los clubes que no pagan renta

Los clubes restantes de primera división pueden decir que no tienen que rendirle cuentas a nadie sobre su estadio y a esta lista se unen los Zorros del Atlas de Grupo PRODI.

Amaury Vergara es dueño del Guadalajara y el Estadio Akron; Emilio Azcárraga, dueño del América, también lo es de Grupo Ollamani, manejadores del Azteca; Valentín Diez posee al Toluca y el Nemesio Diez; la familia Hank, con Grupo Caliente, tienen a los Xolos y el Estadio Caliente; Alejandro Irarragorri maneja a Santos y el Estadio Corona y FEMSA construyó el BBVA para los Rayados.

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En 2021, Grupo Pachuca anunció la compra del Nou Camp para los esmeraldas de León como un “movimiento estratégico” para la Fiera.

Mientras tanto, en San Luis, el Atlético maneja los derechos del Libertad Financiera (Alfonso Lastras) mediante la familia Payán, que aún tiene acciones minoritarias del club tras la venta a la firma Apollo Sports Capital, que buscaría hacerse también con el inmueble.

SV

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