La lluvia detiene el FIFA Fan Festival, pero no la fiesta de los aficionados en Guadalajara
El clima tapatío volvió a hacer de las suyas, demostrando que el fervor por el deporte más popular del mundo no conoce de condiciones meteorológicas
La fuerte lluvia que cayó la tarde de este viernes sobre Guadalajara obligó a suspender temporalmente las actividades del FIFA Fan Festival instalado en la Plaza de la Liberación, justo cuando se disputaba el encuentro entre Estados Unidos y Paraguay correspondiente a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Lo que comenzó como una tarde de futbol y convivencia para miles de asistentes cambió de manera repentina cuando las primeras gotas comenzaron a caer sobre el Centro Histórico de la ciudad. En cuestión de minutos, el cielo se cerró por completo y el aguacero obligó a los organizadores a activar los protocolos de seguridad.
Apagón preventivo y resistencia de la afición
Las pantallas, el sonido y parte de las actividades fueron apagadas para evitar riesgos entre los asistentes y el personal que trabaja en el evento. La transmisión del partido tuvo que ser suspendida mientras la lluvia ganaba intensidad sobre la explanada.
Sin embargo, la pausa no significó el final de la fiesta. Aunque una parte de los asistentes decidió abandonar el recinto en busca de refugio, cientos de aficionados optaron por permanecer en la Plaza de la Liberación. Algunos se cubrieron con impermeables, otros improvisaron protección con banderas y camisetas, mientras muchos más simplemente aceptaron la lluvia como parte de la experiencia mundialista.
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Con el sonido apagado y las pantallas fuera de operación durante varios minutos, los cánticos comenzaron a surgir desde distintos puntos del festival. Los aficionados se organizaron espontáneamente para mantener el ambiente vivo entre aplausos, porras y canciones.
La lluvia se convirtió en protagonista de una postal poco común. Grupos de jóvenes brincaban sobre los charcos, familias enteras seguían reunidas bajo el agua y visitantes de distintas nacionalidades compartían sonrisas mientras esperaban la reanudación de las actividades.
Un espíritu inquebrantable
Lejos de generar molestia, el aguacero terminó por unir a quienes decidieron quedarse. La Copa del Mundo encontró una nueva forma de manifestarse en Guadalajara: no solo frente a una pantalla gigante, sino también bajo la lluvia.
Mientras las condiciones climáticas eran evaluadas por los organizadores, la Plaza de la Liberación continuó convertida en una celebración improvisada. Porque si algo quedó claro durante esta jornada, es que ni la tormenta pudo detener el ambiente mundialista que se vive en la capital jalisciense.
NG