Muere Baby Face, leyenda de la lucha libre mexicana, a los 79 años
El también conocido como “El Cañonero de Colima”, destacó por su fortaleza física, sus contundentes machetazos y sus memorables rivalidades
La lucha libre mexicana está de luto por la muerte de José Guadalupe Fuentes Ochoa, mejor conocido como Baby Face, uno de los gladiadores rudos que dejaron huella en el histórico Toreo de Cuatro Caminos.
El luchador, también apodado “El Cañonero de Colima”, falleció este 25 de septiembre de 2026, a los 79 años, después de una trayectoria de más de tres décadas sobre los cuadriláteros.
Baby Face destacó por su fortaleza física, sus contundentes machetazos y las rivalidades que protagonizó frente a algunas de las figuras más reconocidas de distintas generaciones de la lucha libre mexicana.
Tras dejar los cuadriláteros, el gladiador encontró una segunda profesión en la cocina y mantuvo su relación con el mundo de la lucha libre a través de Los Arroces del Baby Face, negocio que estableció cerca de la Arena México.
Baby Face y su historia en el Toreo de Cuatro Caminos
La carrera de Baby Face comenzó alrededor de 1970 y se extendió hasta el año 2000. Durante ese periodo tuvo actividad en la entonces Empresa Mexicana de Lucha Libre y posteriormente en la UWA.
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria ocurrió en el Toreo de Cuatro Caminos, donde el 27 de diciembre de 1981 derrotó a Alfonso Dantés para conquistar el Campeonato Nacional Semicompleto.
A lo largo de su carrera compartió carteleras y sostuvo enfrentamientos con luchadores como Perro Aguayo, El Texano, Villano III, El Signo, Scorpio, Huracán Ramírez y Latin Lover.
También formó parte de Los Tigres del Ring, agrupación en la que compartió equipo con Rafael Núñez, Scorpio Sr. y Luis Mariscal.
Su trayectoria incluso lo llevó a enfrentarse a diferentes generaciones del pancracio, con participaciones en empresas y escenarios que marcaron distintas épocas de la lucha libre mexicana.
De Japón a compartir ring con Tiger Mask y Gran Hamada
Una parte importante de la carrera de Baby Face ocurrió fuera de México.
El luchador realizó múltiples giras internacionales y llegó a presentarse en Japón, Corea, Malasia, Singapur, Indonesia, Filipinas, Hong Kong, Estados Unidos y Sudamérica.
En Japón tuvo la oportunidad de compartir funciones con figuras como Tiger Mask y Gran Hamada, mientras que durante su trayectoria en México también coincidió en carteleras con el estadounidense Hulk Hogan.
Fuentes Ochoa recordó que realizó 12 viajes a Japón, experiencias que terminarían siendo importantes incluso después de su retiro.
Durante sus días de descanso en ese país comenzó a acercarse a la cocina y tomó clases con un amigo identificado como Kuroneko, quien le enseñó a preparar arroz al estilo oriental.
Baby Face posteriormente adaptó aquellas recetas para el gusto mexicano.
La cocina se convirtió en su segunda profesión
Después de retirarse de los cuadriláteros en el año 2000, Baby Face encontró en la gastronomía una nueva manera de mantenerse activo y generar ingresos.
Antes de establecer su propio negocio, participó junto con Super Astro en las cafeterías El Cuadrilátero.
Posteriormente emprendió junto con Baby Richard, con quien desarrolló un negocio dedicado a la venta de arroz que finalmente adoptó el nombre y la imagen del propio Baby Face.
Así surgieron Los Arroces del Baby Face, establecimiento ubicado cerca de la Arena México y que le permitió mantenerse vinculado con aficionados y compañeros de la lucha libre.
En una entrevista con Raúl A. González y el equipo de Reportiluchas, el propio Fuentes Ochoa explicó la importancia de que los luchadores encontraran alternativas económicas fuera del ring.
“De algo tiene que comer”.
Para Baby Face, la cocina terminó convirtiéndose en una segunda profesión y en una manera de continuar relacionado con el ambiente luchístico después de décadas de actividad.
El mundo de la lucha libre despide a Baby Face
La noticia de su fallecimiento provocó reacciones entre figuras del pancracio mexicano.
Entre quienes recordaron al luchador estuvieron El Hijo del Santo y Princesa Sugehit, quienes expresaron mensajes de despedida y reconocieron la trayectoria de Baby Face dentro de la lucha libre mexicana.
El legado de José Guadalupe Fuentes Ochoa queda ligado a una época en la que el Toreo de Cuatro Caminos fue uno de los principales escenarios del pancracio nacional, así como a sus giras internacionales y a las rivalidades que protagonizó durante más de 30 años.
Baby Face, “El Cañonero de Colima”, no sólo dejó recuerdos sobre el cuadrilátero. Después de colgar las botas, convirtió una experiencia adquirida durante sus viajes por Asia en una nueva actividad que le permitió permanecer cerca de la afición.
Su historia quedó así dividida entre la lucha libre y la cocina, dos escenarios en los que construyó una identidad propia hasta sus últimos años.
EE