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Mandatarios roban cámara durante la final de Rusia 2018

Los presidentes de Francia y Croacia fueron figuras durante la ceremonia de premiación al término del partido

En un estadio al que acudieron varios jefes de Estado para ver la Final de la Copa del Mundo, ninguno se divirtió más que Emmanuel Macron.

El presidente francés se unió a los jugadores de su país en los vestuarios, después de que vencieron el domingo 4-2 a Croacia. Bromeó con el mediocampista Paul Pogba, en un momento grabado para la red social Snapchat. Y posó para una foto levantando los brazos junto con el zaguero Benjamin Mendy.

Fue un final feliz para un presidente que experimentó muchas emociones en el Estadio Luzhniki.

Cuando caía la noche, Macron caminaba nervioso. Saltó eufórico de su asiento en una sección VIP del estadio, al que acudió como invitado especial del presidente ruso Vladimir Putin.

Después del partido, Macron repartió varios besos en medio de la celebración bajo una lluvia torrencial, en la primera ocasión en la historia en la que autoridades de FIFA y jefes de Estado bajaron del palco para premiar al campeón y subcampeón.

Besó por ejemplo a la presidenta croata Kolinda Grabar-Kitarovic, en ambas mejillas. También a los jugadores franceses Kylian Mbappé y Antoine Griezmann, en la frente.

Consuelo. Kolinda Grabar-Kitarovic, presidenta de Croacia, conforta a Luka Modric, Mejor Jugador del Mundial, tras la derrota de su Selección en la Final. AP/M. Meissner

Incluso besó la parte superior del trofeo que se entregó a Francia.

Pareció tan contento que no le preocupó empaparse en la cancha durante la ceremonia de premiación. Apareció un paraguas para mantener seco a Putin. Macron prefirió desafiar la tormenta.

La presidenta croata tampoco se quiso quedar atrás.

A pesar de la derrota, abrazó a todos y cada uno de los jugadores de su país, felicitó a los campeones y al igual que su contraparte francesa, se dio el lujo de besar la Copa del Mundo bajo la torrencial lluvia.

Vladimir Putin, presidente de Rusia, no se quedó con las ganas de tocar la Copa del Mundo, que se fue a manos de los franceses. AFP/A. Nikolsky

Cuando Macron y Grabar-Kitarovic caminaron por el túnel para abandonar el engramado, sus talones casi fueron alcanzados por los jugadores franceses que, felices, se deslizaban de panza o espaldas sobre el pasto anegado, mientras los fotógrafos se arremolinaban para captar el momento.

Putin y la FIFA fueron también anfitriones de los presidentes de Bielorrusia, Sudán, Armenia y Gabón, así como el emir de Qatar, durante el encuentro.

Tras el cotejo, Macron envió un mensaje sencillo a los jugadores de Francia: “Merci (gracias)”.

Moscú/AP

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