Cultura

Jorge Taddeo camina en la senda de “Cosas raras”

La puesta en escena se presentará este 30 de agosto, 6 y 13 de septiembre en el Teatro Jaime Torres Bodet

El teatro puede comenzar con una historia y terminar con una pregunta. Así lo compartió en entrevista para EL INFORMADOR el director Jorge Taddeo, quien lleva a escena “Cosas raras”, obra del dramaturgo Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, conocido como LEGOM, que regresará a Guadalajara con una temporada dirigida al público de distintas edades.

La puesta en escena parte de dos hermanos que, ya adultos, recuerdan cuando tenían seis y ocho años. En su infancia emprenden la búsqueda de su padre, quien ha desaparecido después de la muerte de su madre. El recorrido los lleva por distintos espacios y situaciones que los confrontan con aquello que creen conocer de las personas que los rodean.

“Dos hermanos que se ven en el futuro, el presente, ya grandes y recuerdan cuando tenían seis y ocho años”, explica Jorge. “así comienza todo un viaje para buscar a su padre que ha desaparecido”.

La obra avanza a partir de ese viaje y de las situaciones que los personajes encuentran en el camino. Jorge destaca que el texto permite que cada espectador encuentre su propia lectura.

“Es una obra desde públicos infantiles, desde los seis, ocho años hasta gente adulta. Cada quien va a ver ese espejo con sus propios códigos”, señala.

“Cosas raras”. La obra fue escrita por Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio. CORTESÍA

La obra fue escrita por LEGOM, primo hermano de Jorge, con quien compartió una parte de su vida en Guadalajara antes de que el dramaturgo se trasladara a Querétaro y posteriormente a Xalapa, Veracruz. Su trayectoria incluyó premios nacionales e internacionales de dramaturgia y una relación con instituciones universitarias que le permitió continuar su trabajo mientras enfrentaba problemas de salud.

Jorge señala que recuperar una de sus obras también implica acercarse a la trayectoria de un autor cuya escritura ha abordado situaciones sociales desde distintos ángulos.

“Yo he insistido en que no es que él esté abogando por situaciones graves, sino al contrario, está evidenciando problemas sociales como siempre ha sucedido con la dramaturgia”, explica.

En “Cosas raras”, esa mirada se concentra en la manera en que las personas construyen ideas sobre los demás a partir de fragmentos. Jorge relaciona el planteamiento de la obra con la necesidad cotidiana de etiquetar a quienes nos rodean.

“Tenemos esa necesidad como seres humanos de etiquetar todo lo que vemos y entonces a la mera hora resulta que no conoces ni a tu esposa”, comenta.

La puesta sigue los recuerdos de dos hermanos sobre una travesía que emprendieron cuando tenían seis y ocho años. CORTESÍA

La puesta en escena busca que esa reflexión ocurra mientras la historia avanza, sin detenerse para explicar sus planteamientos. Tiene una duración aproximada de 55 minutos y, de acuerdo con Jorge, uno de sus retos consiste precisamente en mantener la atención del público sin modificar la naturaleza del teatro.

“Una buena puesta en escena tiene que ir trabajada, tiene que ir poco a poco solventando, desarrollándose. No puedes darme teatro desde dos segundos porque no es teatro. Entonces es respetar los formatos”, afirma.

El equipo pudo comprobar la respuesta del público durante una función privada para estudiantes de secundaria. Antes de comenzar existía la duda de cómo reaccionarían los jóvenes ante una obra de teatro que requiere tiempo para desarrollar su historia. Sin embargo, la respuesta ocurrió desde los primeros minutos. “Ya sabemos cómo son los chicos. Claro, a esa edad te pueden mandar a volar inmediatamente. A los tres minutos ya sabíamos que la obra iba a correr impresionantemente”, recuerda Jorge.

Para él, esa interacción es parte de lo que distingue al teatro de otras formas de entretenimiento. Cada función depende de quienes están en la sala y de lo que sucede en ese momento.

“Esto es en vivo. Cada función es diferente de todas las demás”, sostiene.

La búsqueda del padre y los lazos que se forjan en la travesía son explorados en la puesta. CORTESÍA

A la conquista del público

Llevar “Cosas raras” a una temporada independiente representa un reto, particularmente por la dificultad de convocar público. Jorge reconoce que en Guadalajara existe una oferta amplia de actividades y que eso puede complicar la asistencia a los espacios escénicos.

“Hay un gran problema cada vez mayor con el público, y aquí en Guadalajara, de hacer que acuda. El que acude, por supuesto, va a volver. Pero hay demasiadas ofertas”, señala.

A esto se suma la reducción del apoyo institucional para los proyectos teatrales independientes.

“Se ha perdido muchísimo del apoyo institucional. Se acabó el Estado que te va a contratar para tu proyecto. Realmente te dejaron como independiente, pero totalmente independiente”, apunta.

La propuesta, sin embargo, busca también funcionar como una invitación para quienes no suelen acudir al teatro. Jorge considera que una parte del reto consiste en cambiar la idea de que asistir a una función implica cumplir con determinadas reglas de vestimenta, comportamiento o conocimiento previo.

“El teatro es para todos, el arte es para todos. Ve a quien disfrutes y entiende cómo quieras. No tiene que haber una forma correcta de que tú puedas entrar”, afirma.

La obra tiene una duración de 55 minutos. CORTESÍA

¡Asiste!

La temporada se presentará los domingos 30 de agosto, 6 y 13 de septiembre, a las 13:00 horas, en el Teatro Torres Bodet (Av. España 2020). Los boletos tienen una preventa de 200 pesos hasta el 29 de agosto y pueden adquirirse en la plataforma de venta correspondiente.

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