Premio Latinoamericano de Literatura Molinos de Viento UAM 2026: convocatoria para jóvenes escritores
El Premio Latinoamericano de Literatura Molinos de Viento busca abrir espacio a nuevas voces de la región con propuestas que desafíen las formas tradicionales de contar historias
La literatura latinoamericana atraviesa un momento de búsqueda. A las historias sobre la violencia que durante años ocuparon buena parte del panorama narrativo se han sumado otras inquietudes: la identidad fragmentada, la precariedad cotidiana y la exploración de nuevas formas para contar.
En ese escenario de posibilidades narrativas, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) abrió la convocatoria del Primer Premio Latinoamericano de Literatura Molinos de Viento UAM 2026, un certamen que aspira a convertirse en una plataforma para escritores jóvenes de la región y para aquellas obras que exploran los límites de la narrativa contemporánea.
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 1 de septiembre y está dirigida a escritores y escritoras de entre 18 y 35 años, nacidas y residentes en cualquier país de América Latina. Las obras deberán ser inéditas, escritas en español y proponer búsquedas narrativas que pueden ir desde formas tradicionales hasta propuestas experimentales o híbridas. La obra ganadora recibirá un estímulo de 200 mil pesos y será publicada dentro de la colección Molinos de Viento, uno de los sellos editoriales más representativos de la UAM.
A diferencia de otros galardones centrados únicamente en premiar una obra terminada, el nuevo reconocimiento nace con una intención más amplia. Carlos Francisco Gallardo Sánchez, director de Publicaciones y Promoción Editorial de la UAM, explica que el certamen busca identificar voces que están construyendo nuevas maneras de narrar.
EL INFORMADOR. “Es un premio exploratorio. Funciona como una herramienta para observar y reconocer aquellas obras que están experimentando con las formas narrativas. No es casual que tenga esa orientación, porque la propia universidad también ha apostado históricamente por la experimentación”, explica, en entrevista con
“No diría que es un premio único, pero sí pertenece a una familia de certámenes interesados en mirar lo que ocurre en los límites de la creación literaria, en los bordes de la narrativa. También pone atención en los cruces entre géneros y en las generaciones jóvenes de escritores”, suma.
El premio toma su nombre de la colección Molinos de Viento, fundada en 1980 por el escritor Carlos Montemayor. A lo largo de más de cuatro décadas, este catálogo ha publicado primeras obras de autores que posteriormente adquirieron relevancia dentro de la literatura mexicana, además de traducciones y rescates editoriales, por lo que la universidad decidió convertir ese legado en un certamen de alcance latinoamericano. La convocatoria de 2026 representa la primera edición del premio: el propósito, explica Gallardo, es que el reconocimiento acompañe el surgimiento de nuevas trayectorias literarias.
“Lo interesante es que en esa colección aparecieron las primeras obras de autores que con el tiempo se convirtieron en figuras importantes de la literatura mexicana. Eso es justamente lo que esperamos encontrar: primeras obras sólidas. Más allá de ciertas características particulares, buscamos libros terminados, redondos, que puedan convertirse en el punto de partida de una carrera literaria”, explica.
Radiografía de la literatura
Las tendencias que el editor observa entre los manuscritos y la narrativa reciente ofrecen una radiografía del momento que vive la literatura latinoamericana. En lugar de una sola preocupación dominante, identifica dos ejes: “Yo detecto dos grandes preocupaciones. La primera tiene que ver con la fragmentación de la identidad y con la necesidad de reconstruirla. Pareciera que hoy nuestras identidades son tan diversas y complejas que, en ocasiones, resulta difícil asirlas”, explica Gallardo Sánchez.
“La segunda preocupación es la violencia cotidiana. Ya no se trata únicamente de la violencia social extrema que durante algún tiempo ocupó buena parte de la narrativa latinoamericana. Ahora aparece una hostilidad mucho más cotidiana, una aspereza que nace de la precariedad de la vida contemporánea”.
El jurado internacional evaluará los manuscritos atendiendo tanto a la calidad literaria como a la construcción de una voz propia. Para Gallardo, ese rasgo suele manifestarse antes en el lenguaje que en la anécdota.
“Cuando un manuscrito tiene potencial, yo lo encuentro en el uso consciente del lenguaje. A veces la anécdota puede ser muy pequeña, incluso mínima, pero detrás existe un trabajo muy elaborado sobre las palabras, la sintaxis, la gramática y la forma de construir el relato”.
La convocatoria también establece un criterio explícito frente al uso de inteligencia artificial. Los manuscritos deberán ser producto de la autoría humana y cualquier obra elaborada con estas herramientas quedará fuera del concurso. “Hace poco revisé un libro donde era evidente que una parte había sido escrita con inteligencia artificial. El texto resultaba demasiado perfecto, demasiado robótico”, recuerda el editor. “En nuestro caso decidimos establecer un criterio muy claro desde la convocatoria: no se aceptan manuscritos elaborados con IA. Estamos valorando la autoría humana”.
Las bases completas pueden consultarse a través de la UAM y de Cultura UAM. Además del requisito de edad, las personas participantes deberán enviar una obra de ficción inédita, escrita originalmente en español y que no haya sido premiada ni se encuentre concursando en otro certamen. El fallo será emitido por un jurado integrado por especialistas de distintos países de América Latina. Gallardo considera que, más allá de obtener un reconocimiento, participar en un premio literario implica abrir la escritura a la mirada de otros lectores.
“Un premio representa la oportunidad de que otros lean tu trabajo. El reconocimiento puede llegar o no, pero el primer paso consiste en permitir que el manuscrito encuentre lectores”, finaliza.