El mariachi toma la magia de Jalisco
El Festival se realizará del 26 de agosto al 6 de septiembre y alcanzará 11 Pueblos Mágicos, así como otros municipios
Durante doce días, el sonido de trompetas, violines, guitarrones y vihuelas tendrá como escenario plazas, malecones, jardines y recintos culturales de distintos puntos de Jalisco. Del 26 de agosto al 6 de septiembre, el Festival Internacional del Mariachi y la Charrería extenderá su programación más allá de la Zona Metropolitana de Guadalajara y llevará conciertos gratuitos a diferentes regiones del Estado, con una ruta que permite acercarse también a los paisajes, gastronomía y patrimonio de cada destino. La programación alcanza 11 Pueblos Mágicos de Jalisco y otros municipios con vocaciones turísticas muy distintas. El mariachi podrá escucharse junto al paisaje lacustre de la Ribera de Chapala, entre las construcciones de adobe y tejados de Tapalpa, en el territorio agavero de Tequila, frente a las fincas históricas de Lagos de Moreno o entre las montañas de San Sebastián del Oeste. También habrá actividades en Puerto Vallarta, Tepatitlán, Ciudad Guzmán, Arandas y San Juan de los Lagos, además de delegaciones de Guadalajara y Zapopan.
El recorrido adquiere un significado particular por la relación de Jalisco con esta música. El mariachi forma parte de la identidad cultural del Estado y permite al visitante reconocer diferentes maneras de vivirla, según el territorio. Durante el festival, las presentaciones internacionales salen de los grandes escenarios metropolitanos para instalarse en plazas públicas donde la experiencia del concierto puede acompañarse con una tarde de recorrido por el municipio. Cocula ocupa un lugar especial dentro de esa geografía. Identificado históricamente por su estrecha relación con el desarrollo del mariachi, el municipio recibirá un concierto con agrupaciones internacionales el 29 de agosto, a las 19:30 horas, en la Plaza Principal. La visita permite convertir la función nocturna en el cierre de una jornada dedicada a conocer una localidad cuya historia musical permanece ligada a una de las expresiones mexicanas de mayor reconocimiento internacional.
Un día después, el 30 de agosto, la ruta llegará a Sayula. La presentación comenzará también a las 19:30 horas en la Plaza Principal. El municipio del sur de Jalisco ofrece un entorno diferente: arquitectura tradicional, portales y una gastronomía en la que sobresale la cajeta de Sayula. Llegar algunas horas antes del concierto permite recorrer el centro y observar cómo una función gratuita modifica durante unas horas la vida cotidiana de la plaza.
De Tlaquepaque a las montañas
El 31 de agosto habrá dos posibilidades de música y de fiesta. San Pedro Tlaquepaque recibirá mariachis internacionales a las 19:30 horas en el Jardín Hidalgo. El espacio se encuentra en uno de los corredores turísticos más transitados del municipio, rodeado por restaurantes, galerías, tiendas de artesanías y casonas antiguas. Para quienes permanezcan en Guadalajara, representa una manera sencilla de incorporarse al festival sin realizar un viaje largo. Ese mismo día, Talpa de Allende tendrá su propio concierto a las 19:30 horas en la Plaza Principal. El destino posee una fuerte tradición religiosa asociada con la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y constituye uno de los puntos principales del turismo de fe en Jalisco. La música se incorporará durante esa noche a un paisaje urbano marcado por peregrinaciones, montañas y calles tradicionales.
El 2 de septiembre, el festival se dividirá nuevamente entre dos regiones. San Sebastián del Oeste recibirá una presentación a las 19:30 horas en su Plaza Principal. Su pasado minero, las calles empedradas y las construcciones antiguas hacen del pueblo enclavado entre las nubes y la bruma del bosque de la Sierra Madre Occidental una de las opciones que mejor se prestan para prolongar la visita. El concierto puede convertirse en el motivo para pasar el día -o incluso una noche- en un destino donde el recorrido comienza mucho antes de que aparezcan los músicos. También el 2 de septiembre, a las 19:30 horas, habrá mariachi en la Casa de la Cultura de Lagos de Moreno. El municipio alteño ofrece otro rostro del Estado, definido por sus construcciones históricas, haciendas y patrimonio arquitectónico. La fecha permite combinar una visita cultural con una actividad nocturna gratuita.
Mariachi entre pinos y agaves
Dos destinos especialmente reconocibles dentro del mapa turístico jalisciense compartirán fecha el 3 de septiembre. Tapalpa tendrá un concierto con mariachis internacionales a las 19:30 horas en la Plaza Principal. Sus calles empedradas, casas de fachadas blancas y tejados, bosques y clima serrano permiten construir una jornada alrededor de la presentación. Una visita puede incluir el centro histórico, la gastronomía local y algunos de los espacios naturales de los alrededores antes de regresar por la noche a escuchar el concierto. A la misma hora, Tequila recibirá a las agrupaciones internacionales en su Plaza Principal. Aquí el mariachi se encontrará con otro de los grandes símbolos culturales de Jalisco: el paisaje agavero y la bebida que lleva el nombre del municipio. Recorrer las calles, conocer alguna destilería y terminar la jornada frente a una agrupación de mariachi concentra en pocas horas varias de las imágenes con que Jalisco se proyecta fuera de México.
Mazamitla tomará el relevo el 4 de septiembre. El concierto comenzará a las 19:30 horas en la Plaza Principal. El destino serrano permite aprovechar el viaje para caminar por su centro, probar productos regionales o adentrarse en los bosques que lo rodean. La función gratuita ofrece, además, una actividad nocturna para quienes decidan permanecer durante el fin de semana. El 5 de septiembre, Mascota recibirá otra de las presentaciones a las 19:30 horas en su Plaza Principal. Ese mismo periodo llevará también música a la Ribera de Chapala, una región donde el festival tendrá distintas actividades. Ajijic aparece dentro de la programación con un concierto de mariachis internacionales el 28 de agosto en el Centro para la Cultura y las Artes de la Ribera, mientras Chapala suma actividades junto a su malecón. En ambos casos, el lago modifica por completo el paisaje de la celebración.
La dispersión geográfica del programa convierte al Festival Internacional del Mariachi y la Charrería en una oportunidad para mirar el Estado a través de sus contrastes. Entre finales de agosto y principios de septiembre, una misma música viajará de los Altos a la sierra, del paisaje agavero a la Ribera de Chapala y de las plazas históricas a los destinos de montaña. Para el viajero, la propuesta puede leerse como una invitación a escoger una carretera y seguir el mariachi fuera de Guadalajara. Al caer la tarde, cada trayecto termina de manera semejante: músicos reunidos frente al público y una plaza convertida, durante unas horas, en escenario.
Para más información, visita www.mariachi-jalisco.com.mx.
CT