Cultura

160 años después, vuelve la locura de “Lucia”

La obra de Donizetti que inauguró el Teatro Degollado regresa al escenario como parte del aniversario y del reencuentro de la OFJ con la ópera

Hay obras que terminan por confundirse con los espacios donde fueron escuchadas. “Lucia di Lammermoor”, de Gaetano Donizetti, es una de ellas para el Teatro Degollado: fue la ópera elegida para inaugurar el recinto el 13 de septiembre de 1866 y, desde entonces, su historia ha quedado ligada a la memoria del escenario tapatío. Ahora, 160 años después, regresa al mismo lugar para conmemorar aquel primer encuentro y, al mismo tiempo, abrir una nueva conversación sobre el futuro de la ópera en Jalisco.

El reencuentro tiene un significado especial para la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), que después de ocho años retoma este género con una versión semiescenificada de la obra. Para José Luis Castillo, director artístico y concertador de la agrupación, el proyecto representa un desafío musical, pero también una oportunidad para fortalecer el vínculo con el teatro que considera su casa.

La función se realizará el domingo 13 de septiembre, fecha que coincide con el aniversario del recinto, y reunirá a solistas, coro y músicos jaliscienses. En entrevista con EL INFORMADOR, Castillo habla de las exigencias de “Lucia di Lammermoor”, del peso de la memoria y de la posibilidad de que este reencuentro marque el inicio de una presencia más constante de la ópera en el Teatro Degollado.

-¿Qué significa para la Orquesta Filarmónica de Jalisco participar en la conmemoración de los 160 años de la inauguración del Teatro Degollado con una obra tan emblemática como Lucia di Lammermoor?

-El aniversario de un teatro siempre es importante; si, además, se trata de un recinto con 160 años de historia, creo que es una cifra nada desdeñable. Y cuando lo que celebras ocurre en tu propia casa, pues sí, es algo que nos llena de mucha alegría y orgullo, pero también de mucho compromiso.

Por otra parte, hay que considerar que este es el retorno de la ópera a la escena de la OFJ, después de un lapso de ocho años: desde 2018 no teníamos actividad operística. Es un esfuerzo extraordinario que están realizando las maestras y los maestros y, principalmente, todo el equipo de producción que tenemos en la orquesta.

-El Teatro Degollado y la OFJ representan dos formas de preservar el patrimonio cultural de Jalisco. ¿Cómo se complementan, desde su perspectiva, el patrimonio material del recinto y el patrimonio vivo que representa la orquesta?

-En efecto, son dos patrimonios distintos que finalmente se reúnen en un mismo hecho artístico. Es importante señalar que el teatro es la caja acústica de la OFJ, su medio resonante. Es decir, un piano, por muchas teclas maravillosas y por toda la maquinaria que tenga, si no tiene el mueble, no funciona; un violín, por maravillosas cuerdas y arcos que tenga, si no tiene su caja acústica, no sonaría. Por otra parte, una caja acústica sin música, sin una señal acústica, tampoco suena.

Entonces, ese maridaje entre teatro y orquesta, entre orquesta y teatro, ese encuentro maravilloso, como lo has planteado tú, entre los dos tipos de patrimonio, da lugar al hecho artístico. Y, como tú entenderás, me da muchísimo gusto ser cómplice, partícipe y agente directo de este alumbramiento.

-La historia de “Lucia di Lammermoor” está vinculada con el Teatro Degollado desde su inauguración. ¿Qué tiene esta ópera de especial para presentarla justamente en este aniversario?

-Esta pieza tiene muchas cosas especiales. Es una de las óperas románticas por excelencia, indiscutiblemente, y además una de las obras fundamentales del repertorio tradicional de la ópera.

Es una pieza que, además, nace de un hecho histórico, por supuesto, reinterpretado y modificado para la ocasión, a partir de “La novia de Lammermoor”, una maravillosa novela de Walter Scott, el escritor escocés que, evidentemente, el libretista y Donizetti retoman para crear esta ópera.

Es una obra en la que el rol de la mujer adquiere unas dimensiones realmente magníficas. Creo que aquí hay una gran relevancia en el papel de la mujer y, sobre todo, se propone un momento profundamente romántico a través de la locura de Lucia. Esto permite, además, una potente conexión con el mundo romántico de los castillos, los fantasmas, la muerte por amor, las infidelidades -o las supuestas infidelidades-, las familias rivales y los amores imposibles.

Quiero decir, tiene todos los tópicos y todos los elementos anclados en el romanticismo que hacen de esta una de las obras de referencia del repertorio operístico.

-La obra de Donizetti exige mucho de los intérpretes por su complejidad vocal, dramática y musical. ¿Qué retos representa para la OFJ llevar a escena una producción de estas características?

-La complejidad vocal representa realmente uno de los momentos cumbre de la historia del vocalismo operístico. Es decir, el papel de Lucia exige un virtuosismo que alcanza cotas muy importantes, al igual que el del tenor, en el personaje de Edgardo. Entonces, sí puedo decirte que, vocalmente, es uno de los retos más importantes que plantea el repertorio operístico, indiscutiblemente.

Y algo que creo que es importante señalar es que, básicamente, esos retos serán solventados, en muy buena medida, por talento local. Creo que eso también es importante reseñar. Esta producción reúne a destacados artistas jaliscienses, entre ellos Anabel de la Mora y César Delgado, además del Coro Municipal de Zapopan. Es decir, Jalisco es indiscutiblemente tierra de grandes voces y de producción vocal.

-Hablando de esta recuperación y producción operística dentro de la orquesta, ¿podríamos esperar que esta sea la presentación o el inicio de una nueva etapa operística con la OFJ?

-Es exactamente lo que estamos deseando todos. Hay que considerar que será una versión semiescenificada; es decir, una versión en la que, por supuesto, musicalmente todo está cubierto, pero escénicamente se presenta de manera parcial, porque evidentemente estos son los presupuestos de Filarmónica Jalisco. Es decir, no somos una casa de ópera.

Dentro de nuestras posibilidades, esta es nuestra gran aportación y queremos, sobre todo, que sirva también como una afirmación y una carta de intenciones: mostrar que sí, que para la OFJ toda la música que se ha escrito para orquesta es igualmente importante. Tan importante es hacer sinfonías como hacer ballets u óperas.

Protagonistas

  • Anabel de la Mora interpretará a Lucia Ashton.
  • César Delgado encarnará a Edgardo.
  • Enrique Ángeles asumirá el papel de Enrico Ashton.

Una ópera con historia

El montaje enlazará tres momentos clave de la historia operística del Teatro Degollado. El primero se remonta a su inauguración en 1866, cuando la soprano mexicana Ángela Peralta protagonizó “Lucia di Lammermoor”, de Gaetano Donizetti.

Un siglo después, en 1966, la ópera regresó al recinto para conmemorar su centenario, esta vez con la participación de un joven Plácido Domingo, quien comenzaba a abrirse camino en la escena internacional.

Ahora, en 2026, seis décadas después de aquella representación y a 160 años de la apertura del teatro, la Orquesta Filarmónica de Jalisco recuperará la pieza para reencontrarse con una obra profundamente ligada a la historia del recinto.

Celebra al Degollado 

La ópera “Lucia di Lammermoor” se presentará en el Teatro Degollado el domingo 13 de septiembre, a las 18:00 horas. Los boletos están a la venta con precios de 560 pesos a mil 904 pesos. Están disponibles en las taquillas del Teatro Degollado y mediante la plataforma boletomovil.com.

Amor prohibido

Lucia Ashton vive atrapada en la rivalidad entre su familia y la de Edgardo, el hombre que ama. Las intrigas, la oposición de los Ashton y un matrimonio impuesto precipitan su destino hasta conducirla a uno de los momentos más célebres de la ópera romántica: la “escena de la locura”, un desafío de gran exigencia vocal para la soprano.

CT

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