Cultura

“Pinta tu raya”: lecciones de liderazgo de Marcos Achar Levy

El empresario y ex CEO de Comex convierte sus experiencias personales y profesionales en una conversación sobre sueños, valores, emprendimiento y la importancia de atreverse a crear

Marcos Achar Levy, autor del libro “Pinta tu raya” y ex CEO de Comex, abre a los lectores las puertas de su trayectoria profesional y personal a través de las experiencias y aprendizajes que ha acumulado a lo largo de su vida.

En sus páginas muestra otra cara de ser empresario, en la que la responsabilidad va más allá de los números y las estadísticas para dar paso a un liderazgo basado en el lado humano, los sueños, los valores y la manera en que nos relacionamos con los demás. Estos principios, asegura, formaron durante años parte de su manera de dirigir y de su aportación al crecimiento de Comex.

Desde antes de plasmar las primeras líneas, Marcos tenía claro que el libro sería una oportunidad para compartir las experiencias que acumuló a lo largo de los años dentro del negocio familiar, donde desarrolló buena parte de su trayectoria empresarial.

“No pensaba en el libro como un texto corrido; pareciera como tomar un café tú y yo”, dijo el autor en entrevista para EL INFORMADOR.

Para sorpresa de Marcos, su objetivo se cumplió cuando sus primeros lectores -su esposa y un amigo cercano- le confirmaron que leer el libro era como estar platicando con él.

Detrás de las anécdotas y enseñanzas que comparte también está el hogar donde creció, el trabajo en la empresa familiar y los valores que guiaron tanto su camino personal como empresarial.

“Sin esos valores no hubiéramos sido quienes somos”, afirma Marcos al referirse a los integrantes de su familia.

Para ser líder hay que ser “dos veces loco”

En “Pinta tu raya”, Marcos comparte cómo es soñar en grande y convertirse en líder. Desde su perspectiva, este proceso implica ser “dos veces loco”: una para crear y otra para convencer.

A través de sus experiencias, relata el camino que recorrió para convertir algunas de sus ideas en realidad. Sin embargo, considera que uno de los retos que todavía enfrentan los líderes empresariales en México es atreverse a compartir no solo sus éxitos, sino también el proceso que los llevó a alcanzarlos.

“Yo pienso que lo que hace falta es atrevernos a compartir nuestros éxitos, cómo alcanzamos esas ideas y éxitos para que contagiemos a mucha gente; creo que eso nos hace falta en México”, señala.

Para el autor, compartir esas experiencias también implica asumir la responsabilidad de orientar a quienes vienen detrás y convertirse en un referente para las nuevas generaciones.

“Platicar, decir y exponer qué recomendamos a las nuevas generaciones, para que seamos buenos modelos a seguir”, añade.

Una conversación que continúa

Lo que comenzó como una idea guardada en una libreta de pendientes es hoy una realidad que conserva aquella intención inicial: sentirse como una cálida charla sobre experiencias de vida.

A través de un correo electrónico incluido en el libro, los lectores pueden compartir con Marcos sus ideas, comentarios y sueños, extendiendo así la conversación más allá de sus páginas.

Más que ofrecer una fórmula, “Pinta tu raya” hace un recuento de las vivencias de Marcos y de los aprendizajes que le dejaron los caminos que tomó para alcanzar sus objetivos, incluidos aquellos momentos en los que las cosas no salieron como esperaba.

Porque, para él, los fracasos también forman parte del aprendizaje.

El libro no busca ser un manual sobre cómo hacer las cosas, sino una invitación a construir los propios sueños, atreverse a ser “dos veces loco” y dar ese salto hacia lo desconocido, con la convicción de que el esfuerzo, la dedicación y la pasión pueden acercarnos a aquello que anhelamos.

Después de una trayectoria marcada por Comex, Marcos vive ahora una nueva etapa en la que uno de sus sueños es construir un legado para sus hijos y nietos. Un legado que va más allá de lo material y reúne los valores, experiencias y aprendizajes que ha acumulado a lo largo de su vida.

Un sueño que, como él mismo comparte, ya está haciendo realidad y que representa una nueva manera de trascender y seguir dejando huella en las generaciones que vienen.

Mexicanos: ¿con o en contra del dinero?

En su libro, Achar también explora la relación de los mexicanos con el dinero. Mientras algunos lo consideran una herramienta para alcanzar sus objetivos, otros mantienen una percepción negativa hacia él.

La cultura podría ser uno de los factores que influyen en esta manera de entenderlo, especialmente ante la idea preconcebida de que tener dinero o buscarlo es algo negativo.

Para Achar, cambiar esta percepción implica también replantear la manera en que se entiende el desarrollo del país: buscar ser mejores, generar oportunidades y avanzar, independientemente de que el objetivo final sea acumular más dinero.

“Sacudirnos de que eso es algo malo”, aseveró. El empresario también destaca la importancia de apoyar a los nuevos emprendedores y generar condiciones que les permitan desarrollar sus ideas.

Las nuevas generaciones y la manera de emprender

Marcos también reflexiona sobre los retos y ventajas que enfrentan las nuevas generaciones. Desde su perspectiva, quienes desean convertirse en líderes deben aprender a enfrentar el miedo al fracaso y transformarlo en un impulso para crecer.

Sentir miedo, explica, no necesariamente significa detenerse, sino reconocer los riesgos y prepararse para enfrentarlos.

“El miedo te ayuda a poner una red de protección”, menciona, al comparar este proceso con quien se atreve a dar un salto, pero antes coloca una red que le permita caer y volver a intentarlo.

En una era digital, donde la inmediatez puede hacer que la competencia empresarial parezca más intimidante y en la que los jóvenes tienen respuestas al alcance de la mano gracias a herramientas como la inteligencia artificial, Marcos encuentra una oportunidad en esa misma facilidad: liberar tiempo para pensar, crear y buscar nuevas posibilidades.

Ese espacio, considera, puede aprovecharse para “cazar ideas” y continuar soñando en grande.

Al mismo tiempo, señala que las empresas deben adaptarse a las nuevas generaciones y no esperar que sean ellas quienes se ajusten a procesos y formas de trabajo del pasado. Para el empresario, abandonar estructuras que limitan nuevas maneras de pensar y hacer las cosas es parte del reto que enfrenta el mundo empresarial.

En este contexto, la inteligencia artificial representa un desafío para empresas de todos los tamaños. La pregunta, considera Marcos, no es únicamente si deben incorporarla, sino cómo utilizarla para mejorar sus procesos, fortalecer su propuesta de valor y tener claro hacia dónde quieren dirigirse.

“¿Cómo le hago para que tu consumidor me prefiera a mí que irte por otro lado?”, plantea en entrevista, al referirse a la necesidad de aprovechar estas herramientas para diferenciarse de la competencia.

CT

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