Alfonso Scarano revela el secreto musical de Tchaikovsky
El director italiano abordará con la Orquesta Filarmónica de Jalisco la influencia de Mozart en “El lago de los cisnes” y la riqueza del repertorio del compositor tapatío Gonzalo Curiel
La música de “El lago de los cisnes” trasciende su vínculo con la danza. Para el director italiano Alfonso Scarano, una de las claves de la permanencia de esta composición de Piotr Ilich Tchaikovsky está en el equilibrio entre inspiración musical y perfección formal, así como en la influencia que ejerció Wolfgang Amadeus Mozart en la sensibilidad del compositor ruso.
Esta visión será parte de la lectura musical que Scarano llevará al escenario con la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ), a la que dirigirá como invitado en el Programa 4 de la temporada. Los conciertos se realizarán hoy, a las 20:30 horas, y el domingo 8, a las 12:30 horas, en el Teatro Degollado.
El repertorio propone un diálogo entre dos tradiciones: por un lado, el “Concierto para piano número 1”, de Gonzalo Curiel, con Rodolfo Ritter como solista; por otro, una selección de la música de “El lago de los cisnes”, de Tchaikovsky. Aunque pertenecen a contextos distintos, ambas piezas permiten explorar la riqueza de la escritura sinfónica y sus posibilidades expresivas.
En entrevista con EL INFORMADOR, Scarano habló sobre su aproximación a este repertorio y su primer encuentro con la agrupación jalisciense, de la que destacó tanto su nivel artístico como la identidad cultural que conserva.
“Es un gran honor. Fui director titular durante 13 años de la Orquesta Filarmónica Nacional de Tailandia y antes estuve cerca de 15 años en la República Checa, con la Filarmónica de Teplice. Ahora, en 2026, estoy en Mérida con la Orquesta Sinfónica de Yucatán. Esta es mi primera experiencia aquí en Guadalajara y con esta orquesta, que es maravillosa”.
Más allá de la calidad interpretativa, el italiano encontró en la OFJ una característica que considera fundamental: su vínculo con la cultura del país.
“Pienso que lo más importante de esta orquesta es que es naturalmente mexicana. Tiene un nivel internacional, pero conserva esa identidad”, señaló.
El legado musical de Gonzalo Curiel
Esa identidad también encuentra un reflejo en el repertorio elegido para el concierto, que incluye a Gonzalo Curiel, compositor nacido en Guadalajara y una de las figuras de la música mexicana del siglo XX. Su “Concierto para piano número 1” permitirá al público acercarse a una faceta distinta de un creador reconocido también por su trabajo en la composición de música para cine.
Para Scarano, la pieza revela la formación clásica de Curiel y su capacidad para desarrollar una escritura pianística y orquestal que dialoga con la tradición romántica europea.
“Curiel fue pianista y compositor. Aunque es conocido principalmente por su música para películas, tenía una formación clásica. La apertura del primer movimiento es un ejemplo muy claro de esa doble faceta”.
Al profundizar en sus características, el italiano encuentra una relación particular entre la escritura del mexicano y la de Serguéi Rachmaninov. La comparación, explica, se advierte tanto en el tratamiento del piano como en la estructura general del concierto.
“Me recuerda mucho a Rachmaninov. También la estructura general del concierto se inspira en él. Las melodías son muy cercanas, tienen un gran impacto. Es una música muy interesante”.
La inclusión de Curiel en un programa sinfónico representa, desde su perspectiva, una oportunidad para recuperar y difundir el repertorio nacional. Se trata de composiciones que forman parte de la historia musical de México y que pueden establecer un diálogo con creadores de otras tradiciones.
La interpretación estará a cargo de RodolfoRitter, con quien Scarano encontró una comunicación musical directa durante los ensayos. El director explicó que prefiere establecer el diálogo con los solistas a través de la partitura, antes que prolongar las conversaciones previas al trabajo orquestal.
“Me gusta tocar inmediatamente la música, sin hablar demasiado. Fue una experiencia muy interesante porque Rodolfo es, seguramente, un gran pianista y conoce muy bien esta partitura, que no es una obra habitual del repertorio. Por eso el ensayo fue muy fácil”.
La fuerza sinfónica de un clásico
Del repertorio mexicano, el programa pasará a una de las composiciones más reconocidas de la tradición europea: “El lago de los cisnes”. Para Scarano, acercarse a esta partitura implica mirar más allá de su popularidad y reconocer la transformación que representó para la relación entre música y danza.
El italiano considera que Tchaikovsky dio a la música del ballet una dimensión sinfónica y una función autónoma, en lugar de limitarla al acompañamiento de los movimientos y el virtuosismo de los bailarines.
“La gran revolución de este ballet fue introducir el aspecto sinfónico. Esto significa que la música no tiene solamente la función de acompañar el virtuosismo técnico de la danza, sino que adquiere un poder autónomo”, explicó.
Esta concepción, añadió, influyó en el desarrollo del repertorio para ballet durante el siglo XX. Como ejemplos mencionó las composiciones de Ígor Stravinski, entre ellas “La consagración de la primavera”, “Petrushka” y “El pájaro de fuego”.
Scarano ha dirigido en distintas ocasiones tanto el ballet completo como la suite orquestal de “El lago de los cisnes”. Desde esa experiencia, considera que la permanencia de la partitura responde a una combinación de elementos que le permiten conservar su fuerza expresiva y, al mismo tiempo, una estructura musical sólida.
“Pienso que una primera razón es que la obra fue escrita con un equilibrio formal y sustancial: 50 por ciento de inspiración musical y 50 por ciento de perfección formal. Esta es una característica muy precisa de los grandes compositores”.
A ese equilibrio se suma una influencia que, para Scarano, resulta esencial para comprender la sensibilidad de Tchaikovsky: la de Mozart. El director recordó que el compositor ruso sentía una profunda admiración por el músico austriaco, a quien consideraba una de las máximas expresiones de la belleza musical.
De acuerdo con Scarano, el vínculo de Tchaikovsky con la música de Mozart comenzó desde su infancia. Cuando tenía cinco años escuchó “Don Giovanni”, una experiencia que despertó su interés por convertirse en músico.
“Todas las obras de Tchaikovsky están inspiradas en la pureza de Mozart. De hecho, es el compositor menos ruso entre todos los rusos. Su romanticismo es diferente al de otros compositores de su país. Mozart fue un genio y Tchaikovsky estuvo inspirado por él”.
Esta lectura no se quedará únicamente en el análisis de la partitura. Scarano explicó que durante los ensayos compartió con los integrantes de la OFJ la conexión entre ambos compositores, con la intención de orientar la interpretación y trabajar un sonido particular para las selecciones del ballet.
“Siempre me gusta recordar a la orquesta este tipo de conexión de Tchaikovsky con Mozart. Pienso que el público se dará cuenta de que el sonido de la orquesta será un poco diferente en ‘El lago de los cisnes’”.
CT