Tecnología
Promueven técnica quirúrgica estética con prevención de cáncer mamario
El objetivo de este procedimiento es que la ujer no pierda sensibilidad, recupere estética y reduzca el riesgo a esta enfermedad
MERIDA, YUCATÁN.- La Asociación Mexicana de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructivos (AMCPER) promueve una nueva técnica para levantar y moldear los senos en mujeres de 30 a 50 años que permite, además, una eventual reducción del riesgo de cáncer mamario en hasta un 40 por ciento.
En este sentido, el especialista yucateco Ramón Javier Navarro Ceballos, miembro vitalicio desde 1977 de esta asociación, explicó que el objetivo de esta nueva técnica que ha perfeccionado en los últimos tres años, es que la mujer no pierda sensibilidad, recupere la estética y reduzca el riesgo del carcinoma mamario.
Egresado de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y con especialidad reconocida por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que llegó a este método como consecuencia de la inquietud de buscar una mejor opción en ese rubro para este sector de la población femenina.
"La primera etapa era estudiar lo ya hecho por colegas mexicanos y de todo el mundo en este sentido, además de experiencias personales en este rubro, lo cual implicó más de un año para recopilar el material necesario y hacer comparaciones", sostuvo.
Conocedor de las probabilidades de la aparición del cáncer en los cuatro cuadrantes en los que la medicina divide a los senos, Navarro Ceballos se dedicó, con su técnica, a buscar la manera de cooperar con la reducción de riesgo de desarrollar cáncer en la parte superior externa de cada mama.
Explicó que su técnica representa una opción de conjugar la extirpación de esta parte del seno (previo a un cáncer), donde más aparece ese mal (en un 30 o 40 por ciento), a fin de poner en su caso una prótesis o reducir la mama, según sea el caso, y proceder a una cirugía estética que es a la vez preventiva.
"No es de ninguna manera una panacea, las pacientes deben estar conscientes de ello, pero sí representa una opción preventiva de un alto porcentaje de certeza en reducción de riesgo de desarrollar el cáncer mamario", aclaró el también miembro de la Asociación Norteamericana de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructores.
Reconocido también por la Confederación de Cirujanos Plásticos, Reconstructivos y Estéticos (Ipras) por sus siglas en inglés), precisó que el interés con esta técnica es que las mujeres con vida sexual activa, que ya tuvieron hijos y amamantaron, recuperen la estética y prevengan el cáncer.
Al respecto, señaló que las técnicas conocidas que se llevan a cabo para recuperar la forma de los senos y levantarlos provocan insensibilidad y dejan cicatrices visibles, pero además con el tiempo las mamas vuelven a caer.
Por ello, tras perfeccionar esta técnica, inició con su aplicación de cortes diminutos de media luna arriba de la zona de la aureola, por donde se extrae el cuadrante superior externo y se mete la prótesis.
Explica que ya una vez puestas la prótesis se fijan desde las mismas dos tirantes que se sujetan, dependiendo del peso ya total de la mama, a la costilla más cercana, o si es necesario, también a las clavículas, para que los senos no vuelvan a caer.
Estos tirantes, detalló Navarro Ceballos, se fijan con la misma piel del paciente con suturas especiales que no dejan huella alguna en quien es objeto de la cirugía que tiene un costo estimado en 40 mil pesos.
'Lo importante es que las pacientes, que hasta ahora suman más de 40 por medio de esta técnica, no presentan efectos secundarios, molestias, ni descontrol si tienen que amamantar a sus hijos', aseguró.
Además, dijo, mantienen la sensibilidad y reducen probabilidades de desarrollar cáncer mamario en el futuro, sobre todo aquellas mujeres que por herencia genética pudieran desarrollarlo.
Con un estudio publicado en la revista oficial de la Sección Ibero Latinoamericana de la Ipras en España, Navarro Ceballos demuestra el uso de la técnica con muestras en fotografías de 25 pacientes femeninas a las que durante tres años mantuvo vigiladas sin problema alguno.
"A partir de 1914 se empezó a reconstruir la mama en Alemania y de ahí lo más significativo fue en 1945 cuando se mejoran las técnicas, hasta 2000 cuando se empieza a hacer un corte arriba de la aureola que la rodea y sigue hasta donde nace el seno, heridas que dejan cicatrices", sostuvo.
Lo importante de esta técnica avalada por la AMCPER son las ventajas que el entrevistado enumeró: una mama más angosta y compacta, así como la permanencia de la sensibilidad y lactancia.
Ello, aunado a que se fijan y no vuelven a caer y previene en un alto porcentaje el cáncer, entre 38 y 40 por ciento en el cuadrante donde más "pega".
"En medicina la casuística es muy importante y puedo certificar que la evolución física y psicológica de las pacientes ha sido satisfactoria, lo cual ha sido probado con biopsias.
Agregó que como resultado de su técnica y las publicaciones que ya ha hecho sobre el tema, la misma ya ha despertado interés para su aplicación en Estados Unidos.
Precisamente, el próximo año, la Asociación Norteamericana de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructivos le giró una invitación para que a nombre de la AMCPER de a conocer esta técnica.
"El primer paso de la divulgación de esta técnica ocurrió en Cancún este año, donde se dio a conocer a los ginecólogos, especialistas que quedaron complacidos e interesados en este investigación", abundó.
"Ahora debemos seguir con esta labor de salud y estética con los demás especialistas involucrados como oncólogos y cirujanos reconstructores, a fin de que a mediano y largo plazo se pueda vincular al sector público, sobretodo por la prevención del cáncer mamario", agregó.
Empero, Navarro Ceballos aclaró que un especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva además de su carrera de seis años, debe acreditar estudios de postgrado y servicios de cirugías por otros seis o más años, por lo que advirtió del peligro de ponerse en manos de gente sin preparación.
"Ante la necesidad de las damas por verse mejor ha surgido mucha gente sin preparación suficiente que no puede garantizar que una cirugía de esta importancia esté bien realizada, por ello hay que tener cuidado en cerciorarse de que se trate de un especialista", recomendó.
En este sentido, el especialista yucateco Ramón Javier Navarro Ceballos, miembro vitalicio desde 1977 de esta asociación, explicó que el objetivo de esta nueva técnica que ha perfeccionado en los últimos tres años, es que la mujer no pierda sensibilidad, recupere la estética y reduzca el riesgo del carcinoma mamario.
Egresado de la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY) y con especialidad reconocida por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que llegó a este método como consecuencia de la inquietud de buscar una mejor opción en ese rubro para este sector de la población femenina.
"La primera etapa era estudiar lo ya hecho por colegas mexicanos y de todo el mundo en este sentido, además de experiencias personales en este rubro, lo cual implicó más de un año para recopilar el material necesario y hacer comparaciones", sostuvo.
Conocedor de las probabilidades de la aparición del cáncer en los cuatro cuadrantes en los que la medicina divide a los senos, Navarro Ceballos se dedicó, con su técnica, a buscar la manera de cooperar con la reducción de riesgo de desarrollar cáncer en la parte superior externa de cada mama.
Explicó que su técnica representa una opción de conjugar la extirpación de esta parte del seno (previo a un cáncer), donde más aparece ese mal (en un 30 o 40 por ciento), a fin de poner en su caso una prótesis o reducir la mama, según sea el caso, y proceder a una cirugía estética que es a la vez preventiva.
"No es de ninguna manera una panacea, las pacientes deben estar conscientes de ello, pero sí representa una opción preventiva de un alto porcentaje de certeza en reducción de riesgo de desarrollar el cáncer mamario", aclaró el también miembro de la Asociación Norteamericana de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructores.
Reconocido también por la Confederación de Cirujanos Plásticos, Reconstructivos y Estéticos (Ipras) por sus siglas en inglés), precisó que el interés con esta técnica es que las mujeres con vida sexual activa, que ya tuvieron hijos y amamantaron, recuperen la estética y prevengan el cáncer.
Al respecto, señaló que las técnicas conocidas que se llevan a cabo para recuperar la forma de los senos y levantarlos provocan insensibilidad y dejan cicatrices visibles, pero además con el tiempo las mamas vuelven a caer.
Por ello, tras perfeccionar esta técnica, inició con su aplicación de cortes diminutos de media luna arriba de la zona de la aureola, por donde se extrae el cuadrante superior externo y se mete la prótesis.
Explica que ya una vez puestas la prótesis se fijan desde las mismas dos tirantes que se sujetan, dependiendo del peso ya total de la mama, a la costilla más cercana, o si es necesario, también a las clavículas, para que los senos no vuelvan a caer.
Estos tirantes, detalló Navarro Ceballos, se fijan con la misma piel del paciente con suturas especiales que no dejan huella alguna en quien es objeto de la cirugía que tiene un costo estimado en 40 mil pesos.
'Lo importante es que las pacientes, que hasta ahora suman más de 40 por medio de esta técnica, no presentan efectos secundarios, molestias, ni descontrol si tienen que amamantar a sus hijos', aseguró.
Además, dijo, mantienen la sensibilidad y reducen probabilidades de desarrollar cáncer mamario en el futuro, sobre todo aquellas mujeres que por herencia genética pudieran desarrollarlo.
Con un estudio publicado en la revista oficial de la Sección Ibero Latinoamericana de la Ipras en España, Navarro Ceballos demuestra el uso de la técnica con muestras en fotografías de 25 pacientes femeninas a las que durante tres años mantuvo vigiladas sin problema alguno.
"A partir de 1914 se empezó a reconstruir la mama en Alemania y de ahí lo más significativo fue en 1945 cuando se mejoran las técnicas, hasta 2000 cuando se empieza a hacer un corte arriba de la aureola que la rodea y sigue hasta donde nace el seno, heridas que dejan cicatrices", sostuvo.
Lo importante de esta técnica avalada por la AMCPER son las ventajas que el entrevistado enumeró: una mama más angosta y compacta, así como la permanencia de la sensibilidad y lactancia.
Ello, aunado a que se fijan y no vuelven a caer y previene en un alto porcentaje el cáncer, entre 38 y 40 por ciento en el cuadrante donde más "pega".
"En medicina la casuística es muy importante y puedo certificar que la evolución física y psicológica de las pacientes ha sido satisfactoria, lo cual ha sido probado con biopsias.
Agregó que como resultado de su técnica y las publicaciones que ya ha hecho sobre el tema, la misma ya ha despertado interés para su aplicación en Estados Unidos.
Precisamente, el próximo año, la Asociación Norteamericana de Cirujanos Plásticos, Estéticos y Reconstructivos le giró una invitación para que a nombre de la AMCPER de a conocer esta técnica.
"El primer paso de la divulgación de esta técnica ocurrió en Cancún este año, donde se dio a conocer a los ginecólogos, especialistas que quedaron complacidos e interesados en este investigación", abundó.
"Ahora debemos seguir con esta labor de salud y estética con los demás especialistas involucrados como oncólogos y cirujanos reconstructores, a fin de que a mediano y largo plazo se pueda vincular al sector público, sobretodo por la prevención del cáncer mamario", agregó.
Empero, Navarro Ceballos aclaró que un especialista en cirugía plástica, estética y reconstructiva además de su carrera de seis años, debe acreditar estudios de postgrado y servicios de cirugías por otros seis o más años, por lo que advirtió del peligro de ponerse en manos de gente sin preparación.
"Ante la necesidad de las damas por verse mejor ha surgido mucha gente sin preparación suficiente que no puede garantizar que una cirugía de esta importancia esté bien realizada, por ello hay que tener cuidado en cerciorarse de que se trate de un especialista", recomendó.