Tecnología
Asciende apoyo público a la investigación en la Unión Europea
Las ayudas estatales para apoyar la investigación, el desarrollo y la innovación en la UE han ido creciendo progresivamente en los últimos diez años
BRUSELAS, BÉLGICA (22/JUN/2011).- Las ayudas estatales para apoyar la investigación, el desarrollo y la innovación en la Unión Europea (UE) han ido creciendo progresivamente en los últimos diez años hasta llegar al 0.09 por ciento del producto interior bruto (PIB) en 2009, según un informe publicado hoy por la Comisión Europea (CE).
Esas cifras, las más recientes que hay disponibles a nivel europeo, contrastan con el 0.05 por ciento del PIB al que llegaron las ayudas públicas a la innovación en 2005.
De la inversión total en investigación y desarrollo (I+D) en 2009 (que representó el 2.01 por ciento del PIB europeo o 236 mil 500 millones de euros), aproximadamente un tercio (0.65 por ciento del PIB) se financió con fondos públicos, de los cuales sólo un 13 por ciento fue catalogado como ayudas de estado (10 mil 600 millones de euros).
El gasto en I+D en 2009 muestra un ligero avance respecto de 2008, cuando se situó en el 1.92 por ciento PIB, aunque aún queda lejos del 3 por ciento del PIB que la UE marca como objetivo para 2020.
El estudio también indica que dos estados miembros, Alemania (con un 29 por ciento) y Francia (22 por ciento), gastaron más de la mitad de la ayuda pública dedicada en la UE a I+D entre 2004 y 2009, que ascendió en ese periodo a un total de 46 mil 500 millones de euros.
Otros cinco países comunitarios representaron un tercio de las ayudas públicas a ese sector en esos años: Italia (11 por ciento), España (9 por ciento), Reino Unido (7 por ciento), Bélgica (5 por ciento) y Holanda (4 por ciento).
Por otro lado, entre 2004 y 2010 la CE tomó hasta 426 decisiones sobre ayudas de estado para I+D+i, y sólo en un caso determinó que el plan propuesto no cumplía con las normas comunitarias sobre apoyos públicos.
La Comisión mostró su convicción de que las ayudas públicas a la investigación, el desarrollo y la innovación pueden "corregir fallos del mercado" y mejorar su funcionamiento de cara a reforzar la competitividad de la UE.
"En un contexto de restricciones presupuestarias y en vista de los nuevos desafíos para los próximos años, mi intención es ayudar a los estados miembros a dirigir mejor sus ayudas y centrarlas más en mejorar la competitividad y reducir las desigualdades sociales y regionales, mientras se minimizan las distorsiones en la competencia", señaló el vicepresidente de la CE Joaquín Almunia.
La investigación, el desarrollo y la innovación conforman uno de los "elementos clave", según la Comisión, para incrementar la competitividad de la UE y cumplir con la llamada estrategia "Europa 2020" para potenciar el crecimiento y los empleos.
Esas cifras, las más recientes que hay disponibles a nivel europeo, contrastan con el 0.05 por ciento del PIB al que llegaron las ayudas públicas a la innovación en 2005.
De la inversión total en investigación y desarrollo (I+D) en 2009 (que representó el 2.01 por ciento del PIB europeo o 236 mil 500 millones de euros), aproximadamente un tercio (0.65 por ciento del PIB) se financió con fondos públicos, de los cuales sólo un 13 por ciento fue catalogado como ayudas de estado (10 mil 600 millones de euros).
El gasto en I+D en 2009 muestra un ligero avance respecto de 2008, cuando se situó en el 1.92 por ciento PIB, aunque aún queda lejos del 3 por ciento del PIB que la UE marca como objetivo para 2020.
El estudio también indica que dos estados miembros, Alemania (con un 29 por ciento) y Francia (22 por ciento), gastaron más de la mitad de la ayuda pública dedicada en la UE a I+D entre 2004 y 2009, que ascendió en ese periodo a un total de 46 mil 500 millones de euros.
Otros cinco países comunitarios representaron un tercio de las ayudas públicas a ese sector en esos años: Italia (11 por ciento), España (9 por ciento), Reino Unido (7 por ciento), Bélgica (5 por ciento) y Holanda (4 por ciento).
Por otro lado, entre 2004 y 2010 la CE tomó hasta 426 decisiones sobre ayudas de estado para I+D+i, y sólo en un caso determinó que el plan propuesto no cumplía con las normas comunitarias sobre apoyos públicos.
La Comisión mostró su convicción de que las ayudas públicas a la investigación, el desarrollo y la innovación pueden "corregir fallos del mercado" y mejorar su funcionamiento de cara a reforzar la competitividad de la UE.
"En un contexto de restricciones presupuestarias y en vista de los nuevos desafíos para los próximos años, mi intención es ayudar a los estados miembros a dirigir mejor sus ayudas y centrarlas más en mejorar la competitividad y reducir las desigualdades sociales y regionales, mientras se minimizan las distorsiones en la competencia", señaló el vicepresidente de la CE Joaquín Almunia.
La investigación, el desarrollo y la innovación conforman uno de los "elementos clave", según la Comisión, para incrementar la competitividad de la UE y cumplir con la llamada estrategia "Europa 2020" para potenciar el crecimiento y los empleos.