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Razones para viajar solo
Pasar tiempo solo puede resultar muy interesante y enriquecedor, se debe aprender a disfrutar de las ventajas de la soledad
CIUDAD DE MÉXICO (03/JUN/2015).- Parece una experiencia aterradora, pero es mucho más que eso. Es excitante, divertida, apasionante y la mejor manera de conocerte. ¡No tengas miedo!.
Lo único que debes tener muy presente es que los riesgos de viajar solo en cuanto a la seguridad se duplican, sobre todo dependiendo al país o ciudad que elijas, pero si te pones las pilas y te cuidas, no pasará nada malo.
1) Nunca estás solo. Una de las razones por las cuales la gente prefiere viajar sola es porque se conoce a más gente que si vas acompañado. Si vas en grupo es difícil que dejes a alguien para conocer a otros. Conocer a personas diferentes de las de tu grupo social te enseñará nuevas lecciones de vida.
2) Sales de tu zona de confort. La zona de confort es un lugar bueno, pero nada nuevo crece; viajar solo es una de las sensaciones que más vértigo causa, no sabes qué pasará y eso es sano, aunque no lo creas. Pierdes la vergüenza, podrías mejorar tu dominio de otros idiomas y solucionar los posibles errores que cometas.
3) Lo que te dé la gana. La independencia en un viaje que realizas tú solo es incuestionable. Si quieres ir a los museos, vas, si quieres no salir de la cama, no sales. Lo recomendable es que planifiques para que no tengas que estar de perezoso siempre.
4) Serás valiente, pero prudente. Viajar solo es un reto para la seguridad, por lo cual debes siempre estar en contacto con algún familiar o un amigo, pues si eres víctima de un crimen alguien debe saberlo. Para evitar colocarte en una situación de peligro, sigue tus instintos, no convivas con gente que no da buena espina.
5) Puedes ser tú mismo. Viajar en pareja o con un amigo hace que no te comportes como en realidad eres, así que en un viaje contigo mismo puedes estar lo más libre posible, hacer cosas que tal vez no habrías hecho acompañado de alguien.
6) Puedes enamorarte. Al conocer tanta gente puede que también encuentres a tu media naranja. Muchas personas han conocido durante sus viajes a su pareja y ese viaje se ha hecho eterno.
7) Descansas como nunca. Viajar solo también puede ser la forma perfecta de tomarse un tiempo de relax como nunca habías imaginado. Podrás darte masajes, pasear tranquilamente por la playa o por el centro de una ciudad, dormir hasta que te apetezca. Hacer lo que quieras, que siempre incluya descansar.
8) Te conoces a ti mismo. Pasar tiempo solo puede resultar muy interesante y enriquecedor, aunque para las personas que no lo acostumbran en realidad da miedo. Viajando solo conocerás facetas de ti que quizás no entendías y aprenderás a disfrutar de las ventajas de la soledad. ¡Inténtalo!
9) Un descanso de los problemas. No se trata de que escapes, pero en algún momento todos queremos un “break” y viajar solo te lo da. No tendrás cerca nadie de tu entorno que te recuerde los problemas personales, laborales o económicos. La gente que conocerás no sabe nada de ti, más allá de lo que tú quieras contar.
10) Estar solo. Sí, parece lógico, pero es más complicado de lo que parece. En soledad podrás pensar con claridad lo que quieres, lo que no y hacia dónde vas. Nadie que te conozca, por lo menos no demasiado. Tú, tus emociones y tu cerebro.
Lo único que debes tener muy presente es que los riesgos de viajar solo en cuanto a la seguridad se duplican, sobre todo dependiendo al país o ciudad que elijas, pero si te pones las pilas y te cuidas, no pasará nada malo.
1) Nunca estás solo. Una de las razones por las cuales la gente prefiere viajar sola es porque se conoce a más gente que si vas acompañado. Si vas en grupo es difícil que dejes a alguien para conocer a otros. Conocer a personas diferentes de las de tu grupo social te enseñará nuevas lecciones de vida.
2) Sales de tu zona de confort. La zona de confort es un lugar bueno, pero nada nuevo crece; viajar solo es una de las sensaciones que más vértigo causa, no sabes qué pasará y eso es sano, aunque no lo creas. Pierdes la vergüenza, podrías mejorar tu dominio de otros idiomas y solucionar los posibles errores que cometas.
3) Lo que te dé la gana. La independencia en un viaje que realizas tú solo es incuestionable. Si quieres ir a los museos, vas, si quieres no salir de la cama, no sales. Lo recomendable es que planifiques para que no tengas que estar de perezoso siempre.
4) Serás valiente, pero prudente. Viajar solo es un reto para la seguridad, por lo cual debes siempre estar en contacto con algún familiar o un amigo, pues si eres víctima de un crimen alguien debe saberlo. Para evitar colocarte en una situación de peligro, sigue tus instintos, no convivas con gente que no da buena espina.
5) Puedes ser tú mismo. Viajar en pareja o con un amigo hace que no te comportes como en realidad eres, así que en un viaje contigo mismo puedes estar lo más libre posible, hacer cosas que tal vez no habrías hecho acompañado de alguien.
6) Puedes enamorarte. Al conocer tanta gente puede que también encuentres a tu media naranja. Muchas personas han conocido durante sus viajes a su pareja y ese viaje se ha hecho eterno.
7) Descansas como nunca. Viajar solo también puede ser la forma perfecta de tomarse un tiempo de relax como nunca habías imaginado. Podrás darte masajes, pasear tranquilamente por la playa o por el centro de una ciudad, dormir hasta que te apetezca. Hacer lo que quieras, que siempre incluya descansar.
8) Te conoces a ti mismo. Pasar tiempo solo puede resultar muy interesante y enriquecedor, aunque para las personas que no lo acostumbran en realidad da miedo. Viajando solo conocerás facetas de ti que quizás no entendías y aprenderás a disfrutar de las ventajas de la soledad. ¡Inténtalo!
9) Un descanso de los problemas. No se trata de que escapes, pero en algún momento todos queremos un “break” y viajar solo te lo da. No tendrás cerca nadie de tu entorno que te recuerde los problemas personales, laborales o económicos. La gente que conocerás no sabe nada de ti, más allá de lo que tú quieras contar.
10) Estar solo. Sí, parece lógico, pero es más complicado de lo que parece. En soledad podrás pensar con claridad lo que quieres, lo que no y hacia dónde vas. Nadie que te conozca, por lo menos no demasiado. Tú, tus emociones y tu cerebro.