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Mamá, ¿quién es mi papá?

Un acercamiento a quienes deciden formar una familia sin la presencia masculina; así como los costos de algunos métodos de fertilidad asistida

GUADALAJARA, JALISCO (05/FEB/2014).- Tras años de esperar al hombre ideal para quedar embarazada, en su cumpleaños 38, Susana Martínez tomó la decisión de ser madre soltera. “Me hubiera gustado encontrar a una pareja que compartiera conmigo el sueño de formar una familia, pero la realidad es que los años pasaban y mi reloj biológico me avisaba que el momento de ser madre se me iba de las manos”, relata la gerente de un banco en la ciudad.

“Mi deseo superó la necesidad de tener una pareja para hacerlo realidad, siempre imaginé mi vida con hijos. Durante años de vivir para alcanzar todas mis metas y sueños, excepto la maternidad”. Sin pensarlo, Susana tomó la que sería la decisión más importante de su vida.

Lo primero que hizo fue acudir al ginecólogo. Éste le hizo estudios y planteó varias alternativas. “Mis óvulos estaban en muy buenas condiciones y el doctor me recomendó la inseminación intrauterina, que podría realizarse con los espermatozoides de un donante conocido o anónimo”, comenta la ejecutiva quien al día de hoy lleva siete meses de embarazo. A pesar de contar con la confianza de un amigo que se ofreció a donarle su esperma, Susana optó por un anónimo: “La primera opción tenía sus riesgos: ¿Qué sucedería si mi amigo algún día quisiera ser partícipe de la vida de mi hijo? Por eso opté por un donador anónimo”.

“El siguiente paso fue ir a un banco de semen de donantes anónimos ubicado en Rinconada Santa Rita. Ahí me mostraron un catálogo (sin fotografías) con las características del donante y su familia: raza, altura, peso, rasgos, color de ojos, piel, cabello, grupo sanguíneo, entre otros. Si quieres un donante mexicano te sale en 7 mil 500 pesos, mientras que el extranjero, por ser el de mayor demanda, anda en los 13 mil 500. El precio incluye sólo la inseminación, aparte hay que pagar los medicamentos, consultas y estudios”, detalla la futura madre de un hijo de genes alemanes.

Reproducción asistida


Con el fin de apoyar a mujeres como Susana a conseguir un embarazo, desde hace cuatro décadas, las técnicas de reproducción asistida (TRA) han venido ganando terreno. “Las TRA se utilizan para ayudar a la gente cuando no puede embarazarse de forma natural. Existen métodos de baja y alta complejidad. Entre los primeros se encuentran las inyecciones de ovulación con coito programado y la inseminación intrauterina; los segundos abarcan a la fertilización in vitro”, señala Juan Gutiérrez-Hermosillo, director del Centro de Reproducción Asistida de Occidente.

El especialista en reproducción del Hospital San Javier destaca que las probabilidades de resultar embarazada con la inseminación intrauterina son del 20%, mientras que con la fertilización in vitro ascienden al 40%. La inseminación es un  procedimiento que llega a costar entre 80 y 90 mil pesos.

¿Y la figura paterna?


La experta en psicoterapia Violeta Alcocer, admite que lo importante no es la figura masculina o femenina, sino “un tipo de crianza que posibilite al niño un desarrollo adecuado a cada edad, de la mano de una o varias figuras de apego”.

Independientemente del tipo de familia, la especialista sugiere intentar garantizar al niño los recursos para que pueda desarrollarse óptimamente. “Y esa garantía se la podemos ofrecer desde cualquier estructura familiar, siempre y cuando conozcamos sus necesidades”. En tanto, la psicóloga Columba Sánchez agrega que una mujer con educación y estudios es capaz de ser padre y madre a la vez. “Se trata de una nueva construcción familiar por mujeres independientes que planifican desde la concepción hasta la educación del hijo”.

Adiós a lo tradicional

La psicóloga del  Departamento de Clínicas de la Salud Mental de la UdeG, Columba Sánchez Martínez, señala que las mujeres que optan voluntariamente por ser madres solteras tienen entre 35 y 45 años, poseen un alto nivel educativo y económico y están activas laboralmente. “Son mujeres empoderadas que casi siempre son criticadas por atreverse a desafiar el modelo tradicional de la concepción y del matrimonio”, explica.

Al formar una familia monoparental, Sánchez advierte que uno de los retos principales será enfrentar los cuestionamientos y críticas de la sociedad.

Con la naturaleza en contra


Juan Gutiérrez-Hermosillo aclara que la edad ideal para embarazarse es antes de los 30, ya que a partir de la misma empieza a declinar la calidad de los óvulos. “Después de los 35 años la fertilidad disminuye abruptamente, los óvulos empiezan a sufrir trastornos notorios y mucho más a partir de los 40”, explica.

Sin embargo, Gutiérrez Hermosillo resalta que mientras la paciente tenga su ovulación, se “podrá hacer el intento gracias a las herramientas disponibles, aunque con la edad se incrementa el riesgo por los trastornos genéticos que puedan presentarse”. Las fallas en la ovulación, la endometriosis y los trastornos hormonales son las patologías más comunes que afectan la reproducción.

Victoria tiene 43 años y es madre de Elías, de un año.  Una vez que tomó la decisión de incorporar la maternidad a su vida, acudió a una clínica especializada en donde le informaron que por su edad era imposible embarazarse con sus propios óvulos. “Mi organismo estaba en condiciones óptimas. El problema era que mis óvulos, al igual que yo, habían envejecido y no eran capaces de engendrar”.    Entonces emprendió la búsqueda de una donante que tuviera rasgos físicos parecidos a los suyos.  “Al donador del esperma ya lo tenía desde los 35 años; era de un buen amigo”.

Luego de encontrar a la donante, siguió el largo y costoso proceso para concebir. Mediante la fecundación in vitro el óvulo de la donante fue inseminado con el esperma y, después de un cultivo, se transfirió al útero de la receptora, quien previamente recibió un tratamiento para preparar el endometrio a la transferencia del embrión. La extracción tuvo un costo de 10 mil pesos más el pago de una cuota anual de mil 500 pesos.

¿Cómo llevarla?


Luego de tener tres hijos por reproducción asistida, la española Eva María Bernal creó un blog de apoyo profesional para las madres solteras por voluntad; en él recomienda evitar caer en la tendencia de querer hacerlo todo sola y sa ber pedir ayuda.  

Relata que después de los primeros dos años empieza lo complicado, cuando el niño crece y llegan las preguntas. “Hay que estar muy bien preparada, porque un día tu hijo querrá saber por qué no tiene padre, y te hará muchísimas preguntas que deberás responder de acuerdo a su edad y capacidad de comprensión”.

Para para estar preparada:


Busca un grupo de personas que te apoye, sobre todo con los cambios en tu estado de ánimo.

Tienes que estar preparada financieramente. Un hijo es una gran responsabilidad y requiere de recursos económicos.

Tienes que tener un lugar donde vivir que sea apto para el bebé.

HABILIDAD ¿Cómo manejas las responsabilidades? Ser padre y madre a la vez puede causar mucho estrés y presión conforme va creciendo el bebé.

Fuente: http://madresoltera.org/

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