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Innovación de tratamientos reduce riesgos de infarto: AMIIF
La AMIIF afirma que nuevos medicamentos reducen la probabilidad de fallecimiento por enfermedades cardiovasculares
CIUDAD DE MÉXICO (30/SEP/2013).- El desarrollo de nuevos medicamentos ha reducido la probabilidad de fallecimiento por enfermedades cardiovasculares en un 87 por ciento y los riesgos de infarto en un 60 por ciento, afirmó la Asociación Mexicana de la Industria de Investigación Farmacéutica (
AMIIF).
En el marco del Día Mundial del Corazón, subrayó que en México las enfermedades cardiovasculares en 2011 representaron el 26 por ciento de las muertes, siendo el segundo lugar en el país como causa de mortalidad, después de la diabetes mellitus.
En entrevista, el director Ejecutivo de la AMIIF, Cristóbal Thompson, resaltó que a fin de prevenir, controlar y tratar enfermedades crónicas no transmisibles como las cardiovasculares, la investigación, desarrollo y descubrimiento de nuevos medicamentos así como la disponibilidad de estos tratamientos innovadores ha progresado en los últimos años.
Refirió que de acuerdo a la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA), de 400 medicamentos que se encuentran en desarrollo, 48 de ellos se refieren al tratamiento de insuficiencia cardíaca y la enfermedad isquémica del corazón.
Dijo que aunado a la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, para la industria farmacéutica es importante la detección temprana, la adherencia al tratamiento así como la educación continua del paciente y la capacitación de los profesionales de la salud.
Ello al señalar que en estas tareas se reconocen las vías para enfrentar la enfermedad y que no se conviertan no sólo en una amenaza a la salud pública, sino financiera del Estado.
El especialista recordó que de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud y la Federación Mundial del Corazón se estima que en 2030 casi 23.6 millones de personas morirán por alguna enfermedad cardiovascular.
Refirió que entre algunas de las consecuencias de las enfermedades cardiovasculares están los accidentes cerebrovasculares, hipertensión, obstrucción de las arterias, insuficiencia cardíaca y ataques al corazón.
El especialista mencionó algunos factores de riesgo como la edad, tabaquismo, diabetes, presión arterial alta, colesterol y o triglicéridos elevados, antecedentes familiares, estilo de vida sedentario, obesidad y estrés, dado que en el país hay aproximadamente 15 millones de hipertensos.
En este marco, Thompson insistió que la industria de investigación, debe ser un actor estratégico para la transformación de la salud de los mexicanos, a través de la innovación farmacéutica, donde la colaboración con otras entidades de la sociedad sitúe en el centro al paciente y de manera conjunta coadyuve al acceso efectivo a terapias cada vez más seguras y eficaces en el sector público y privado.
En el marco del Día Mundial del Corazón, subrayó que en México las enfermedades cardiovasculares en 2011 representaron el 26 por ciento de las muertes, siendo el segundo lugar en el país como causa de mortalidad, después de la diabetes mellitus.
En entrevista, el director Ejecutivo de la AMIIF, Cristóbal Thompson, resaltó que a fin de prevenir, controlar y tratar enfermedades crónicas no transmisibles como las cardiovasculares, la investigación, desarrollo y descubrimiento de nuevos medicamentos así como la disponibilidad de estos tratamientos innovadores ha progresado en los últimos años.
Refirió que de acuerdo a la Pharmaceutical Research and Manufacturers of America (PhRMA), de 400 medicamentos que se encuentran en desarrollo, 48 de ellos se refieren al tratamiento de insuficiencia cardíaca y la enfermedad isquémica del corazón.
Dijo que aunado a la investigación y desarrollo de nuevos medicamentos, para la industria farmacéutica es importante la detección temprana, la adherencia al tratamiento así como la educación continua del paciente y la capacitación de los profesionales de la salud.
Ello al señalar que en estas tareas se reconocen las vías para enfrentar la enfermedad y que no se conviertan no sólo en una amenaza a la salud pública, sino financiera del Estado.
El especialista recordó que de acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud y la Federación Mundial del Corazón se estima que en 2030 casi 23.6 millones de personas morirán por alguna enfermedad cardiovascular.
Refirió que entre algunas de las consecuencias de las enfermedades cardiovasculares están los accidentes cerebrovasculares, hipertensión, obstrucción de las arterias, insuficiencia cardíaca y ataques al corazón.
El especialista mencionó algunos factores de riesgo como la edad, tabaquismo, diabetes, presión arterial alta, colesterol y o triglicéridos elevados, antecedentes familiares, estilo de vida sedentario, obesidad y estrés, dado que en el país hay aproximadamente 15 millones de hipertensos.
En este marco, Thompson insistió que la industria de investigación, debe ser un actor estratégico para la transformación de la salud de los mexicanos, a través de la innovación farmacéutica, donde la colaboración con otras entidades de la sociedad sitúe en el centro al paciente y de manera conjunta coadyuve al acceso efectivo a terapias cada vez más seguras y eficaces en el sector público y privado.