Suplementos
Guadalajara está de moda
Una pasarela que de ida y vuelta resaltó la belleza de Los Arcos con propuestas que buscan la trascendencia
Guadalajara como protagonista. La ciudad fue honrada el 12 de febrero con un desfile de modas en el que se destacó la participación de diseñadores de la talla de María Rosario Mendoza (Takasami), Carlos Sotomayor, Federico Paz, Lilia Hernández. y Salvador Moreno.
El evento titulado Guadalajara Fashion Night se realiza desde hace un par de años para reconocer y reposicionar a la capital de la moda, en esta edición arrancó el festejo con un performance, acto seguido aparecieron las creaciones de Carlos Sotomayor, elegancia con una propuesta resaltada por la elección de sus textiles, reinando en la pasarela el movimiento de sus vestidos largos que iban bien acompañados por sombreros, la elegancia de antaño.
De la mayoría de los diseñadores se sabe que esperar pues todos mantienen un estilo. Salvador Moreno continúa con una marcada influencia en la década de los cincuenta, juega mucho con los holanes y las capas, desde luego los accesorios que redondean el concepto de feminidad y le dan brillo a cada salida.
Federico Paz continúa enamorado de la época imperial y se presenta con una colección muy española, aderezada con los accesorios de Ramiro David, una selección llena de color.
María Rosario Mendoza, Takasami, causa revuelo con sus piezas tradicionalistas que rinden culto a las raíces de nuestro pueblo, dando dinamismo y aire a la presencia de la pasarela.
De todos los diseñadores mencionados se conoce su trabajo y su trayectoria, hasta llegar al nombre de Lilia Hernández, un talento especial y una propuesta de moda por de más original. Lilia juega con la tela, con la forma; sus diseños son casuales parecen despreocupados, urbanos, sin embargo están bien cuidados pues cada uno lleva aplicaciones de pequeñas piezas de madera que prensan la tela para darle forma a cada prenda. Su tejido predilecto es el algodón, ligero con movimiento.
Los colores de la muestra tienen una propuesta enfocada a las tendencias naturales con tonos que no causan estruendo, colores enfocados a la tierra: café, verde olivo, rosa pálido, gris. El juego de Lilia Hernández desafía las formas convencionales con una propuesta de primer nivel.
El evento titulado Guadalajara Fashion Night se realiza desde hace un par de años para reconocer y reposicionar a la capital de la moda, en esta edición arrancó el festejo con un performance, acto seguido aparecieron las creaciones de Carlos Sotomayor, elegancia con una propuesta resaltada por la elección de sus textiles, reinando en la pasarela el movimiento de sus vestidos largos que iban bien acompañados por sombreros, la elegancia de antaño.
De la mayoría de los diseñadores se sabe que esperar pues todos mantienen un estilo. Salvador Moreno continúa con una marcada influencia en la década de los cincuenta, juega mucho con los holanes y las capas, desde luego los accesorios que redondean el concepto de feminidad y le dan brillo a cada salida.
Federico Paz continúa enamorado de la época imperial y se presenta con una colección muy española, aderezada con los accesorios de Ramiro David, una selección llena de color.
María Rosario Mendoza, Takasami, causa revuelo con sus piezas tradicionalistas que rinden culto a las raíces de nuestro pueblo, dando dinamismo y aire a la presencia de la pasarela.
De todos los diseñadores mencionados se conoce su trabajo y su trayectoria, hasta llegar al nombre de Lilia Hernández, un talento especial y una propuesta de moda por de más original. Lilia juega con la tela, con la forma; sus diseños son casuales parecen despreocupados, urbanos, sin embargo están bien cuidados pues cada uno lleva aplicaciones de pequeñas piezas de madera que prensan la tela para darle forma a cada prenda. Su tejido predilecto es el algodón, ligero con movimiento.
Los colores de la muestra tienen una propuesta enfocada a las tendencias naturales con tonos que no causan estruendo, colores enfocados a la tierra: café, verde olivo, rosa pálido, gris. El juego de Lilia Hernández desafía las formas convencionales con una propuesta de primer nivel.