Suplementos
Todos los hombres, por igual y sin distinción alguna, son llamados a la Salvación
La epifanía es ante todo, una manifestación del amor de Dios, una alianza que viene de Dios sin que el hombre lo pidiera.
Este primer domingo del año, y todavía dentro del ambiente navideño que es de ternura, afecto, alegría, nos lleva a ver a Jesús Niño en los brazos de su Madre, y postrados ante Él, unos magos venidos del Oriente que le presentan sus regalos como signo del reconocimiento jubiloso de que están ante el Salvador de los hombres.
La epifanía es ante todo, una manifestación del amor de Dios, de modo gratuito, sin consideración a los méritos del hombre, decidida de una vez para siempre, irrevocable. Es una alianza que viene de Dios sin que el hombre lo pidiera.
Los dones de Dios siempre son gratuitos: la vida, el aire, el agua, el pan, como son su perdón, su misericordia, su ternura, sus inspiraciones. A todo eso se les llama gracias, porque son regalos, son gratuitos; porque son para que el hombre alcance los bienes eternos, la salvación.
Todos los hombres, por igual y sin distinción alguna, son llamados a la salvación. Por eso la Iglesia queda abierta a todos. para enseñarles cuál es el camino de la salvación y además, como sacramento e instrumento en la historia de la salvación.
Esta fiesta de la epifanía es un llamado más a la unión. La estrella dice, sin palabras: “Dios ha manifestado la gracia que trae la salvación para todos los hombres. La verdad y el amor de Dios se han manifestado en el recién nacido”.
Los magos cayeron de rodillas y lo adoraron. Los magos también son un ejemplo para el hombre del siglo XXI; son ejemplo de búsqueda, de empeño y de feliz encuentro: primero interpretaron el signo que por medio de la estrella Dios enviaba a los gentiles, para que el mensaje de salvación llegara a todos.
El hombre es un perpetuo buscador, tal vez uno insatisfecho, siempre insatisfecho, mas por muy alto que llegue, el hombre siente que algo le falta y quiere más. En las muchas historias de los grandes conversos, siempre se han presentado los tres momentos: la búsqueda, el caminar, el encuentro. Ha habido quienes han pasado por sacudimientos en su vida personal, profesional y hasta familiar, hasta tener por fin el encuentro feliz que les devolvió la paz perdida. Dios siempre toma la iniciativa. El hombre responde. Sin duda, en este siglo XXI muchos insatisfechos un día van a ver la estrella.
José Rosario Ramírez
LA BALANZA
Querámoslo o no, la finalización de un año y el inicio de otro, en mayor o menor medida, en mayor o menor profundidad, siempre nos hace reflexionar, o por lo menos dedicarle un pensamiento, liberar un sentimiento o hacernos un propósito.
Pues bien, reflexionando acerca de la situación de nuestro mundo, nuestro país y nuestra ciudad en esta coyuntura de 2012 a 2013, de pronto me situé frente a una balanza, y veía como mi mente traía a mi consciente, mucho de lo que los expertos, vaticinadores, analistas económicos, sociales y políticos, jefes de Estado y aun agoreros, esperan y prevén para el futuro inmediato y mediato en este año que recién ha comenzado, y lo colocaba en el lado izquierdo.
La amenaza del “abismo fiscal” en los Estados Unidos, riesgo que afectaría no sólo a ese país, sino a todo el conglomerado mundial, comenzando con nuestro país. La situación crítica del Continente europeo. La desastrosa y sumamente peligrosa realidad del Medio Oriente, especialmente de eso países que viven un estado de guerra civil, en el que a diario, y sin respetar edades —especialmente niños—, condiciones de vida, asesinan a decenas de personas inocentes. Las amenazas, debido al cambio climático y a otras razones, de sequía en unas zonas y de huracanes y otros fenómenos meteorológicos en otras.
En la dimensión espiritual, la cada vez mayor pérdida de los valores, los ataques a otros que son fundamentales, como a la vida con el fomento al aborto, la promoción a realidades antinaturales como la anti concepción indiscriminada; a la familia, exacerbando el egoísmo, el hedonismo, el consumismo y materialismo, todos, fenómenos que socaban la unidad y el amor, bases decisivas para una familia exitosa. Y qué decir de la creciente manipulación psicológica a través de medios de comunicación, para cambiar las convicciones de muchos y lleguen a aceptar como normales los “matrimonios” de homosexuales, la adopción de niños por parte de éstos, etcétera.
Ante estas realidades tan inquietantes y amenazadoras, descubrí que lo único que puede equilibrar la balanza y aun más, inclinarla hacia un mundo mejor, es ante todo FE, de la cual hay que poner, en abundancia en su lado derecho. Fe que significa creer, creerle, confiar, obedecerle y depender totalmente, de Aquél que es el Creador de todo, el Origen y el Fin de todas las cosas y personas, y por lo tanto Su dueño: Dios. Fe, que, ante todo es un don de Él y que al profesarla, surgirán esplendorosos, en nuestra vida, los dones de esperanza y del amor-caridad. Viviéndolas en plenitud, cambiará nuestra vida, la del mundo y entonces ejercerá a plenitud su reinado el Rey de reyes; Aquél que un día como hoy se manifestó, en una Epifanía como tal, ante todas las naciones.
FRANCISCO JAVIER CRUZ LUNA
Tal parece que lo que decía Hamlet tiene sentido: resolver el mar de dificultades enfrentándolo y de esta manera se resuelve, en lugar dormir o morir evadiéndo los problemas. Cuando vemos la vida a través de las artes, podemos ver la realidad desde nuevas y mejores perspectivas de tal manera que podamos enfrentar los problemas.
LA BALANZA
Una oración
MBS, fsp
Señor, déjame verte en lo rutinario de mi vida, en el amanecer y atardecer de cada día y en la sencillez de los acontecimientos. En todo cuento me rodea puedo percibir tu presencia y buscarte en el silencio de mi corazón, puedo encontrarte en un sagrario o en la mirada de los niños, pero si yo soy tan ciego o distraído, Tú Señor, búscame y encuéntrame, por favor
La epifanía es ante todo, una manifestación del amor de Dios, de modo gratuito, sin consideración a los méritos del hombre, decidida de una vez para siempre, irrevocable. Es una alianza que viene de Dios sin que el hombre lo pidiera.
Los dones de Dios siempre son gratuitos: la vida, el aire, el agua, el pan, como son su perdón, su misericordia, su ternura, sus inspiraciones. A todo eso se les llama gracias, porque son regalos, son gratuitos; porque son para que el hombre alcance los bienes eternos, la salvación.
Todos los hombres, por igual y sin distinción alguna, son llamados a la salvación. Por eso la Iglesia queda abierta a todos. para enseñarles cuál es el camino de la salvación y además, como sacramento e instrumento en la historia de la salvación.
Esta fiesta de la epifanía es un llamado más a la unión. La estrella dice, sin palabras: “Dios ha manifestado la gracia que trae la salvación para todos los hombres. La verdad y el amor de Dios se han manifestado en el recién nacido”.
Los magos cayeron de rodillas y lo adoraron. Los magos también son un ejemplo para el hombre del siglo XXI; son ejemplo de búsqueda, de empeño y de feliz encuentro: primero interpretaron el signo que por medio de la estrella Dios enviaba a los gentiles, para que el mensaje de salvación llegara a todos.
El hombre es un perpetuo buscador, tal vez uno insatisfecho, siempre insatisfecho, mas por muy alto que llegue, el hombre siente que algo le falta y quiere más. En las muchas historias de los grandes conversos, siempre se han presentado los tres momentos: la búsqueda, el caminar, el encuentro. Ha habido quienes han pasado por sacudimientos en su vida personal, profesional y hasta familiar, hasta tener por fin el encuentro feliz que les devolvió la paz perdida. Dios siempre toma la iniciativa. El hombre responde. Sin duda, en este siglo XXI muchos insatisfechos un día van a ver la estrella.
José Rosario Ramírez
LA BALANZA
Querámoslo o no, la finalización de un año y el inicio de otro, en mayor o menor medida, en mayor o menor profundidad, siempre nos hace reflexionar, o por lo menos dedicarle un pensamiento, liberar un sentimiento o hacernos un propósito.
Pues bien, reflexionando acerca de la situación de nuestro mundo, nuestro país y nuestra ciudad en esta coyuntura de 2012 a 2013, de pronto me situé frente a una balanza, y veía como mi mente traía a mi consciente, mucho de lo que los expertos, vaticinadores, analistas económicos, sociales y políticos, jefes de Estado y aun agoreros, esperan y prevén para el futuro inmediato y mediato en este año que recién ha comenzado, y lo colocaba en el lado izquierdo.
La amenaza del “abismo fiscal” en los Estados Unidos, riesgo que afectaría no sólo a ese país, sino a todo el conglomerado mundial, comenzando con nuestro país. La situación crítica del Continente europeo. La desastrosa y sumamente peligrosa realidad del Medio Oriente, especialmente de eso países que viven un estado de guerra civil, en el que a diario, y sin respetar edades —especialmente niños—, condiciones de vida, asesinan a decenas de personas inocentes. Las amenazas, debido al cambio climático y a otras razones, de sequía en unas zonas y de huracanes y otros fenómenos meteorológicos en otras.
En la dimensión espiritual, la cada vez mayor pérdida de los valores, los ataques a otros que son fundamentales, como a la vida con el fomento al aborto, la promoción a realidades antinaturales como la anti concepción indiscriminada; a la familia, exacerbando el egoísmo, el hedonismo, el consumismo y materialismo, todos, fenómenos que socaban la unidad y el amor, bases decisivas para una familia exitosa. Y qué decir de la creciente manipulación psicológica a través de medios de comunicación, para cambiar las convicciones de muchos y lleguen a aceptar como normales los “matrimonios” de homosexuales, la adopción de niños por parte de éstos, etcétera.
Ante estas realidades tan inquietantes y amenazadoras, descubrí que lo único que puede equilibrar la balanza y aun más, inclinarla hacia un mundo mejor, es ante todo FE, de la cual hay que poner, en abundancia en su lado derecho. Fe que significa creer, creerle, confiar, obedecerle y depender totalmente, de Aquél que es el Creador de todo, el Origen y el Fin de todas las cosas y personas, y por lo tanto Su dueño: Dios. Fe, que, ante todo es un don de Él y que al profesarla, surgirán esplendorosos, en nuestra vida, los dones de esperanza y del amor-caridad. Viviéndolas en plenitud, cambiará nuestra vida, la del mundo y entonces ejercerá a plenitud su reinado el Rey de reyes; Aquél que un día como hoy se manifestó, en una Epifanía como tal, ante todas las naciones.
FRANCISCO JAVIER CRUZ LUNA
Tal parece que lo que decía Hamlet tiene sentido: resolver el mar de dificultades enfrentándolo y de esta manera se resuelve, en lugar dormir o morir evadiéndo los problemas. Cuando vemos la vida a través de las artes, podemos ver la realidad desde nuevas y mejores perspectivas de tal manera que podamos enfrentar los problemas.
LA BALANZA
Una oración
MBS, fsp
Señor, déjame verte en lo rutinario de mi vida, en el amanecer y atardecer de cada día y en la sencillez de los acontecimientos. En todo cuento me rodea puedo percibir tu presencia y buscarte en el silencio de mi corazón, puedo encontrarte en un sagrario o en la mirada de los niños, pero si yo soy tan ciego o distraído, Tú Señor, búscame y encuéntrame, por favor