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Mujeres que dejan huella
Una charla con Ana Gabriela Macías Gómez, patóloga y citopatóloga.
Egresada del Hospital General de México, trabaja en la detección de lesiones pre- malignas del cáncer cervicouterino, con la captura de híbridos 2 . “Estas lesiones son causadas por virus del papiloma humano de alto riesgo. Tenemos que clasificar los virus, saber si somos portadoras de un virus de alto riesgo, virus oncogénicos, ya se han detectado 13 sub-tipos. Los importantes son el 16 y el 18, que detectan lesiones pre- malignas. El Programa Nacional de Detección de Cáncer Cervicouterino, es bueno y ha disminuido los niveles de muerte pero no logra cumplir las metas.
Importante: México ocupa el segundo lugar a nivel mundial de este cáncer y es la segunda causa de muerte después del cáncer de mama. Jalisco ocupa el primer lugar en el país a causa de muertes por cáncer de mama.
Este cáncer cervicouterino es una enfermedad 100% prevenible, dice Ana Gabriela: “He informado en los medios, congresos, escuelas y adolescentes acerca de ejercer y fomentar la medicina preventiva y no curativa. En el mudo siempre va a ser más caro curar que prevenir, sin contar el daño moral y emocional que se causa al paciente y a su familia. Éste es prevenible, podemos tener lesiones pre-malignas, y tardar 10 años en desarrollar un cáncer invasor. No presenta síntomas, salvo en mujeres postmenopáusicas ligeros sangrados, que dicen: ‘Tengo cinco años de no ir al ginecólogo’. Cuando el cáncer cervicouterino es invasor, es mortal. Lo causa el virus del papiloma humano. El virus es un micro-organismo intracelular, contagiado por transmisión sexual, y menos del uno por ciento se ha mencionado que se trasmite por –fomite- es decir, prenda contaminada de alguien, los médicos somos susceptibles a contraerlo por el contacto con los pacientes, es una enfermedad infecciosa y viral. Como es viral no tenemos tratamientos, está la vacuna preventiva, no curativa”.
Y apasionada con el tema continúa haciendo su exposición: “Una mujer portadora del virus, si sale con una alteración se clasifica el virus. Hay dos clases: de bajo riesgo y de alto riesgo. Al ser portadoras del virus oncogénico, esas pacientes deben estar en supervisión médica. Y una vez detectadas es raro que mueran a causa de este mal”.
Las pruebas y su eficiencia
Conocer las pruebas es indispensable para obtener un diagnóstico certero, dice Ana Gabriela y comienza explicando una de las más eficientes: “La prueba molecular captura de híbridos 2. Tiene una sensibilidad del 98 %, comparada con el papanicolau del consultorio que es del 54 por ciento. El papanicolau convencional lo vemos en microscopio y depende de un patólogo, sin embargo es ideal el de cobertura del 100% junto con su captura de híbridos. Con el papanicolau normal podemos hacernos la prueba molecular y resultar positiva, siendo portadoras asintomáticas. En Estados Unidos esta prueba no es nueva y no reciben pacientes sin ella, tiene años, nosotros recientemente la conocemos, me he topado con ginecólogos que no conocen la prueba molecular”.
En la Clínica de Displasia somos muy conscientes para estar a la vanguardia y apoyamos a pacientes de bajos recursos. Es preocupante el alto índice de mujeres adolescentes que a temprana edad tienen relaciones sexuales, no quieren parejas serias, viéndose reflejado esto en una alta incidencia de virus de papiloma de alto riesgo. Deben atenderse a tiempo o en 10 años estarán muriendo por cáncer cervicuterino. Los muchachos no se cuidan, desconocen que es una enfermedad de transmisión sexual”.
Una de sus misiones en su profesión quedaría al pie: “Quiero bajar el índice de mortalidad, trabajando más con jovencitas, darles la información y enseñarlas a cuidarse porque son un segmento de la población vulnerable porque no les dicen a sus padres y en ocasiones los médicos les dan tratamientos agresivos, y entonces están…perdidas”.
mayalemus@hotmail.com
Importante: México ocupa el segundo lugar a nivel mundial de este cáncer y es la segunda causa de muerte después del cáncer de mama. Jalisco ocupa el primer lugar en el país a causa de muertes por cáncer de mama.
Este cáncer cervicouterino es una enfermedad 100% prevenible, dice Ana Gabriela: “He informado en los medios, congresos, escuelas y adolescentes acerca de ejercer y fomentar la medicina preventiva y no curativa. En el mudo siempre va a ser más caro curar que prevenir, sin contar el daño moral y emocional que se causa al paciente y a su familia. Éste es prevenible, podemos tener lesiones pre-malignas, y tardar 10 años en desarrollar un cáncer invasor. No presenta síntomas, salvo en mujeres postmenopáusicas ligeros sangrados, que dicen: ‘Tengo cinco años de no ir al ginecólogo’. Cuando el cáncer cervicouterino es invasor, es mortal. Lo causa el virus del papiloma humano. El virus es un micro-organismo intracelular, contagiado por transmisión sexual, y menos del uno por ciento se ha mencionado que se trasmite por –fomite- es decir, prenda contaminada de alguien, los médicos somos susceptibles a contraerlo por el contacto con los pacientes, es una enfermedad infecciosa y viral. Como es viral no tenemos tratamientos, está la vacuna preventiva, no curativa”.
Y apasionada con el tema continúa haciendo su exposición: “Una mujer portadora del virus, si sale con una alteración se clasifica el virus. Hay dos clases: de bajo riesgo y de alto riesgo. Al ser portadoras del virus oncogénico, esas pacientes deben estar en supervisión médica. Y una vez detectadas es raro que mueran a causa de este mal”.
Las pruebas y su eficiencia
Conocer las pruebas es indispensable para obtener un diagnóstico certero, dice Ana Gabriela y comienza explicando una de las más eficientes: “La prueba molecular captura de híbridos 2. Tiene una sensibilidad del 98 %, comparada con el papanicolau del consultorio que es del 54 por ciento. El papanicolau convencional lo vemos en microscopio y depende de un patólogo, sin embargo es ideal el de cobertura del 100% junto con su captura de híbridos. Con el papanicolau normal podemos hacernos la prueba molecular y resultar positiva, siendo portadoras asintomáticas. En Estados Unidos esta prueba no es nueva y no reciben pacientes sin ella, tiene años, nosotros recientemente la conocemos, me he topado con ginecólogos que no conocen la prueba molecular”.
En la Clínica de Displasia somos muy conscientes para estar a la vanguardia y apoyamos a pacientes de bajos recursos. Es preocupante el alto índice de mujeres adolescentes que a temprana edad tienen relaciones sexuales, no quieren parejas serias, viéndose reflejado esto en una alta incidencia de virus de papiloma de alto riesgo. Deben atenderse a tiempo o en 10 años estarán muriendo por cáncer cervicuterino. Los muchachos no se cuidan, desconocen que es una enfermedad de transmisión sexual”.
Una de sus misiones en su profesión quedaría al pie: “Quiero bajar el índice de mortalidad, trabajando más con jovencitas, darles la información y enseñarlas a cuidarse porque son un segmento de la población vulnerable porque no les dicen a sus padres y en ocasiones los médicos les dan tratamientos agresivos, y entonces están…perdidas”.
mayalemus@hotmail.com