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Moda inspirada en militares y monjes
Julia y Renata y su camino por las pasarelas como diseñadoras
Uno de los referentes más destacados de la moda nacional es, sin duda, la dupla formada por Julia y Renata. Las hermanas diseñadoras tapatías establecieron, desde muy pequeñas una relación con el diseño, se caracterizan por poseer una propuesta original basada en la experimentación.
Sin duda, esta cualidad ha quedado reflejada en su reciente colección para la temporada de otoño-invierno 2009, la cual es resultado de la interpretación que el dúo jalisciense hizo de los uniformes militares y la vestimenta de los sacerdotes.
Desde 1993, año en que comenzaron su propia firma, se han distinguido por recurrir a estilos alternativos que, a decir de las hermanas, “confrontan sus propias creencias y gustos”.
Las piezas se destacan por la textura de los materiales -el algodón, principalmente- y el manejo de los estampados gráficos, un elemento novedoso dentro de la colección.
Las prendas son también muy femeninas gracias a la inclusión de detalles como drapeados y escarolas.
Para Julia y Renata, el proceso creativo llega a través de una idea abstracta a la que deciden darle seguimiento.
En el caso de esta última línea, las diseñadoras decidieron trabajar con materiales menos fluidos cuando empezaron a pensar en “los buenos y los malos hábitos de las personas”.
Aunque hay una clara referencia hacia la década de los 80, las modistas afirmaron que “no tenían en mente esta característica”, añadiendo que su principal influencia “fueron los hábitos de los monjes”; no obstante, la admiración que ambas sienten por firmas como Martin Margiela y Comme des Garçons, también se hace evidente.
Asimismo, hicieron una especial alusión al deconstructivismo en la confección; incorporaron piezas asimétricas como minivestidos de una sola manga. Además, jugaron con la excentricidad en los cortes y las siluetas con volumen.
Sin duda, esta cualidad ha quedado reflejada en su reciente colección para la temporada de otoño-invierno 2009, la cual es resultado de la interpretación que el dúo jalisciense hizo de los uniformes militares y la vestimenta de los sacerdotes.
Desde 1993, año en que comenzaron su propia firma, se han distinguido por recurrir a estilos alternativos que, a decir de las hermanas, “confrontan sus propias creencias y gustos”.
Las piezas se destacan por la textura de los materiales -el algodón, principalmente- y el manejo de los estampados gráficos, un elemento novedoso dentro de la colección.
Las prendas son también muy femeninas gracias a la inclusión de detalles como drapeados y escarolas.
Para Julia y Renata, el proceso creativo llega a través de una idea abstracta a la que deciden darle seguimiento.
En el caso de esta última línea, las diseñadoras decidieron trabajar con materiales menos fluidos cuando empezaron a pensar en “los buenos y los malos hábitos de las personas”.
Aunque hay una clara referencia hacia la década de los 80, las modistas afirmaron que “no tenían en mente esta característica”, añadiendo que su principal influencia “fueron los hábitos de los monjes”; no obstante, la admiración que ambas sienten por firmas como Martin Margiela y Comme des Garçons, también se hace evidente.
Asimismo, hicieron una especial alusión al deconstructivismo en la confección; incorporaron piezas asimétricas como minivestidos de una sola manga. Además, jugaron con la excentricidad en los cortes y las siluetas con volumen.