Suplementos
La muerte para la muerte
Sombras de cataclismo se ciernen sobre tu mundo sumido en las tinieblas
GUADALAJARA, JALISCO (24/ABR/2011).-
Sombras de cataclismo se ciernen
sobre tu mundo sumido en las tinieblas:
hombre que con el pecado lo pueblas,
soslayas las calamidades que vienen.
Enajenado por tu avidez desmedida
de placer, poseer, poder y parecer.
estás condenando a tu frágil ser
a sufrir una existencia fallida.
Das la impresión de que eres feliz,
sin embargo es tan sólo una careta,
pues en tu alma permanece muerta
la verdadera dicha, por tu desliz.
Has expulsado a Dios de tu corazón,
y quien lo rechaza está perdido;
sin reparar en ello, estás hundido,
pues sólo en Él está la salvación.
Es por ello que vas deambulando
como un cadáver itinerante,
y en el más inesperado instante
te estarán ante Él presentando.
Ante el que por ti murió en la cruz,
sin escatimar dolor y sufrimiento,
para que todo el que es irredento
con Su resurrección alcance la luz.
Luz que hace reacer a una vida
nueva, venturosa e inagotable,
vida que solamente es alcanzable
cuando por Él es concedida.
¡Resucitó! Y así cumplió lo anunciado,
de ser Él. la muerte para la muerte;
es por ello que si no quieres perderte,
aún es tiempo de volver a su lado.
De regresar como el hijo pródigo,
con un corazón contrito y humillado, ´
Él desde tiempre te ha esperado
pues te ama como hermano y como amigo
Si con Él mueres a tu egoismo
podrás con Él, al amor resucitar,
y de una vida eterna disfrutar
con un amor vivido al paroxismo.
Francisco Javier Cruz Luna
cruzlfcoj@yahoo.com.mx
Sombras de cataclismo se ciernen
sobre tu mundo sumido en las tinieblas:
hombre que con el pecado lo pueblas,
soslayas las calamidades que vienen.
Enajenado por tu avidez desmedida
de placer, poseer, poder y parecer.
estás condenando a tu frágil ser
a sufrir una existencia fallida.
Das la impresión de que eres feliz,
sin embargo es tan sólo una careta,
pues en tu alma permanece muerta
la verdadera dicha, por tu desliz.
Has expulsado a Dios de tu corazón,
y quien lo rechaza está perdido;
sin reparar en ello, estás hundido,
pues sólo en Él está la salvación.
Es por ello que vas deambulando
como un cadáver itinerante,
y en el más inesperado instante
te estarán ante Él presentando.
Ante el que por ti murió en la cruz,
sin escatimar dolor y sufrimiento,
para que todo el que es irredento
con Su resurrección alcance la luz.
Luz que hace reacer a una vida
nueva, venturosa e inagotable,
vida que solamente es alcanzable
cuando por Él es concedida.
¡Resucitó! Y así cumplió lo anunciado,
de ser Él. la muerte para la muerte;
es por ello que si no quieres perderte,
aún es tiempo de volver a su lado.
De regresar como el hijo pródigo,
con un corazón contrito y humillado, ´
Él desde tiempre te ha esperado
pues te ama como hermano y como amigo
Si con Él mueres a tu egoismo
podrás con Él, al amor resucitar,
y de una vida eterna disfrutar
con un amor vivido al paroxismo.
Francisco Javier Cruz Luna
cruzlfcoj@yahoo.com.mx