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Frescura íntima, entre comodidad y libertad
Una vez iniciado el ciclo menstrual, la mujer adopta hábitos de aseo, practicidad, prevención y cuidado
GUADALAJARA, JALISCO (09/JUL/2013).- A comparación de los varones, la higiene íntima de las mujeres requiere de ciertos cuidados y circunstancias para reducir las posibilidades de infección, irritación y malestar.
Una vez iniciado el ciclo menstrual, la mujer adopta hábitos de aseo, practicidad, prevención y cuidado para mantener en buen estado los genitales y órganos sexuales, pues a partir de esta época, incrementan los riesgos de alterar el PH de la vagina, acidez de los fluidos y la suavidad y coloración de la piel.
Es por ello que deben tenerse en cuenta algunos puntos de protección y prevención diaria, desde el tipo de material de la ropa interior, la ventilación y aseo natural, productos higiénicos y el proceso normal de la menstruación.
+ Fibras naturales: sin importar qué tan bonitas o poco atractivas sean las prendas de uso interior, siempre habrá que valorar su material muy por encima del diseño o la moda de momento. El algodón es y seguirá siendo la fibra protagonista para la ropa íntima, pues su suavidad es la más amable para estar cerca de una zona donde la humedad debe ser controlada. El algodón también ayuda a neutralizar los olores generados por el sudor y las actividades normales de expulsión de orina y heces.
+Respiración y soltura: uno de los errores al momento de seleccionar la ropa íntima es dejarse llevar por el diseño. Siempre habrá que elegir el modelo que más se adapte a la cadera/cintura, la movilidad de las ingles o muslos, y sobre todo, que la base baja del calzón/tanga/pantaleta, se ajuste -sin presionar- a la zona del pubis y los labios exteriores genitales, así como que el corte no altere la caída y forma natural de los glúteos.
+Naturalidad: a menos que no sea por instrucción médica, habrá que evitar el uso de productos de aseo íntimo si no son necesarios, pues de no usarlos correctamente pueden provocar alteraciones o lesiones internas o externas, como desequilibrio de PH, irritación en la cavidad vaginal o resequedad. De igual forma, es recomendable el usar toallas femeninas hipoalergénicas.
+Aseo constante: es sabido que el aseo (con agua fresca y jabón neutro) debe ser diario. Si acostumbras ducharte por la mañana y tu gusto de bañarte por las noches no es constante, es importante cambiar la ropa interior usada durante todo día, por una prenda limpia. Evita el aseo con jabones aromáticos y de color intenso.
EL INFORMADOR / NORMA GUTIÉRREZ
Una vez iniciado el ciclo menstrual, la mujer adopta hábitos de aseo, practicidad, prevención y cuidado para mantener en buen estado los genitales y órganos sexuales, pues a partir de esta época, incrementan los riesgos de alterar el PH de la vagina, acidez de los fluidos y la suavidad y coloración de la piel.
Es por ello que deben tenerse en cuenta algunos puntos de protección y prevención diaria, desde el tipo de material de la ropa interior, la ventilación y aseo natural, productos higiénicos y el proceso normal de la menstruación.
+ Fibras naturales: sin importar qué tan bonitas o poco atractivas sean las prendas de uso interior, siempre habrá que valorar su material muy por encima del diseño o la moda de momento. El algodón es y seguirá siendo la fibra protagonista para la ropa íntima, pues su suavidad es la más amable para estar cerca de una zona donde la humedad debe ser controlada. El algodón también ayuda a neutralizar los olores generados por el sudor y las actividades normales de expulsión de orina y heces.
+Respiración y soltura: uno de los errores al momento de seleccionar la ropa íntima es dejarse llevar por el diseño. Siempre habrá que elegir el modelo que más se adapte a la cadera/cintura, la movilidad de las ingles o muslos, y sobre todo, que la base baja del calzón/tanga/pantaleta, se ajuste -sin presionar- a la zona del pubis y los labios exteriores genitales, así como que el corte no altere la caída y forma natural de los glúteos.
+Naturalidad: a menos que no sea por instrucción médica, habrá que evitar el uso de productos de aseo íntimo si no son necesarios, pues de no usarlos correctamente pueden provocar alteraciones o lesiones internas o externas, como desequilibrio de PH, irritación en la cavidad vaginal o resequedad. De igual forma, es recomendable el usar toallas femeninas hipoalergénicas.
+Aseo constante: es sabido que el aseo (con agua fresca y jabón neutro) debe ser diario. Si acostumbras ducharte por la mañana y tu gusto de bañarte por las noches no es constante, es importante cambiar la ropa interior usada durante todo día, por una prenda limpia. Evita el aseo con jabones aromáticos y de color intenso.
EL INFORMADOR / NORMA GUTIÉRREZ