Suplementos
Experiencias más allá del deseo
Emma Ruiz hizo de su diario un confidente al cual revelar los momentos más alegres de esta etapa
GUADALAJARA, JALISCO (03/JUN/2011).- Desde el embarazo hasta las experiencias que trae consigo la práctica de la maternidad, Emma Ruiz hizo de su diario un confidente al cual revelar los momentos más alegres de esta etapa, pero también aquellos que significaron un reto difícil y que con dedicación y esfuerzo, uno a uno, fueron superados.
Hoy en día no cualquier mujer se siente lista para dar este gran paso, el acelerado ritmo de vida, las múltiples actividades, la profesión y el factor económico, suelen ser algunos de los factores que llevan a decir “yo no quiero ser mamá”. Ante este panorama, Ruiz –psicoanalista y escritora– asegura que “quien no siente un profundo deseo de convertirse en madre, es mejor que no lo haga. No gozaría la experiencia tanto como se puede. La maternidad en la actualidad es una elección, no algo que se debe hacer”.
Las mujeres indecisas, así como las que han buscado los consejos de otras mamás y aquellas que simplemente desean saber qué se siente traer al mundo a un nuevo ser, son la razón por la que Ruiz decidió publicar parte de su diario personal, convirtiéndolo en el libro Mi diario de maternidad.
Retos y satisfacciones
A lo largo del texto se narran experiencias “bonitas, íntimas, difíciles, dramáticas e inolvidables”, que la autora vivió cuando fusionaba su etapa en la maternidad con su vida profesional, es decir, mientras ejemplificaba a una mujer contemporánea: multifacética.
“No fue fácil”, asegura, pero también destaca que fue su deseo inmenso de desempeñarse como madre, así como el apoyo de su pareja, lo que hizo que la tarea fuera un poco más llevadera.
“Cuando nació mi primer hijo me enfrenté con un cambio muy drástico, y es común que existan las dudas e inseguridades. Además estaba lejos de mi cultura, estudiando en Alemania. Conjuntar las actividades de mi preparación académica con la vida como mamá fue complicado, pero siempre tuve el apoyo de mi pareja”.
Esto complicó y enriqueció su experiencia, el estar lejos de su país quizá fue duro, pero al mismo tiempo, le permitió compartir con otras mamás, ya que la autora vivía en una casa para estudiantes casados y con hijos. “Esa posibilidad de compartir con ellas, que estaban en la misma postura que yo, fue sumamente enriquecedora”.
Hoy, lo que Emma quiere es dar un poco de lo que recibió, pretende compartir las dudas y aciertos que tuvo a lo largo de la maternidad, esa etapa que una vez que se asume, nunca llega a su fin.
Hoy en día no cualquier mujer se siente lista para dar este gran paso, el acelerado ritmo de vida, las múltiples actividades, la profesión y el factor económico, suelen ser algunos de los factores que llevan a decir “yo no quiero ser mamá”. Ante este panorama, Ruiz –psicoanalista y escritora– asegura que “quien no siente un profundo deseo de convertirse en madre, es mejor que no lo haga. No gozaría la experiencia tanto como se puede. La maternidad en la actualidad es una elección, no algo que se debe hacer”.
Las mujeres indecisas, así como las que han buscado los consejos de otras mamás y aquellas que simplemente desean saber qué se siente traer al mundo a un nuevo ser, son la razón por la que Ruiz decidió publicar parte de su diario personal, convirtiéndolo en el libro Mi diario de maternidad.
Retos y satisfacciones
A lo largo del texto se narran experiencias “bonitas, íntimas, difíciles, dramáticas e inolvidables”, que la autora vivió cuando fusionaba su etapa en la maternidad con su vida profesional, es decir, mientras ejemplificaba a una mujer contemporánea: multifacética.
“No fue fácil”, asegura, pero también destaca que fue su deseo inmenso de desempeñarse como madre, así como el apoyo de su pareja, lo que hizo que la tarea fuera un poco más llevadera.
“Cuando nació mi primer hijo me enfrenté con un cambio muy drástico, y es común que existan las dudas e inseguridades. Además estaba lejos de mi cultura, estudiando en Alemania. Conjuntar las actividades de mi preparación académica con la vida como mamá fue complicado, pero siempre tuve el apoyo de mi pareja”.
Esto complicó y enriqueció su experiencia, el estar lejos de su país quizá fue duro, pero al mismo tiempo, le permitió compartir con otras mamás, ya que la autora vivía en una casa para estudiantes casados y con hijos. “Esa posibilidad de compartir con ellas, que estaban en la misma postura que yo, fue sumamente enriquecedora”.
Hoy, lo que Emma quiere es dar un poco de lo que recibió, pretende compartir las dudas y aciertos que tuvo a lo largo de la maternidad, esa etapa que una vez que se asume, nunca llega a su fin.