Suplementos
Dios nos habla
La Biblia, como libro Sagrado, es un discurso de Dios, en las palabra ahí contenidas se rompe el silencio de Dios, para que escuchándole le conozcamos
LA PALABRA DE DIOS
PRIMERA LECTURA:
Nehemías 8, 2-4. 5-6. 8-10
“Este es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza”
SEGUNDA LECTURA:
San Pablo a los corintios 12, 12-30
“Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu”
EVANGELIO:
San Lucas 1, 1-4; 4, 14-21
“El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva”
REFLEXIONANDO LA FE...
CONTRACORRIENTE
«El cristiano no debe tener miedo a ir “a contracorriente” por vivir la propia fe, resistiendo la tentación de “uniformarse”». Lo dijo el Papa Benedicto XVI proponiendo el testimonio de Abraham. Haciendo una reflexión dedicadas al «Credo».
El Pontífice presentó al patriarca como «la primera gran figura de referencia para hablar de fe». A él, Dios «le pide que se ponga en camino abandonando la propia tierra». Al respecto, Benedicto XVI se preguntó: «¿Cómo habríamos respondido nosotros a una invitación similar?». Se trata, en efecto, de «partir en la oscuridad», explicó: de «un camino que pide una obediencia y una confianza radical, al cual sólo la fe permite acceder».
El Papa puso de relieve cómo la tierra que Dios dona a Abraham no pertenece al gran patriarca: por lo tanto el «padre de los creyentes» es «un extranjero, con todo lo que ello comporta: no tener miras de posesión, sentir siempre la propia pobreza, ver todo como don». Y «ésta es también la condición espiritual de quien acepta seguir al Señor, de quien decide partir acogiendo su llamada».
He aquí entonces la actualidad del mensaje espiritual de Abraham: «Creer en Dios nos hace portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir comportamientos que no pertenecen al modo de pensar común».
En muchas sociedades, por lo demás, «Dios se ha convertido en el «gran ausente» y en su lugar hay muchos ídolos»: como los «progresos de la ciencia y de la técnica», que siendo incluso positivos «han inducido al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia»; o el creciente egocentrismo que «ha creado no pocos desequilibrios en el seno de las relaciones interpersonales y de los comportamientos sociales».
EL DISCURSO DE DIOS
En la Biblia, Dios no habla sólo de sí, es ante todo un discurso que habla de sí mismo en relación al hombre, ya que la Palabra por excelencia de Dios es Jesucristo, que se hizo hombre, dándose así de la manera más abierta y comprometedora que puede haber.
El hablar de Dios no es una palabra que se lanza al viento a la nada, siempre es dirigida, no es un cúmulo de ideas y recomendaciones dichas al azar, es un discurso que Dios dirige a su pueblo.
Esta enorme dimensión de la Palabra de Dios que se nos dirige nos permite comprender que el falso concepto de que el discurso de Dios es un monólogo se rompe, al comprender que, sí es un discurso, pero que propicia y busca la conversación con Dios por parte de su pueblo que somos nosotros.
La Palabra de Dios, se dirige para congregar, para que el pueblo congregado se dirija a Dios, el discurso de Dios no nos debe llevar al aislamiento sino a la unificación como pueblo.
LA EFICACIA DE SU PALABRA
La Palabra de Dios es viva y eficaz, es como espada de doble filo, es una palabra que penetra, es la Palabra que pone al descubierto las acciones, e incluso las intenciones secretas de los corazones.
Es una Palabra reveladora, porque arranca el velo de nuestras mentes y nos abre a la majestuosidad de Dios, quedando así nosotros descubiertos a su todo que se nos revela sin limitación.
La eficacia de la Palabra no está sólo en que procede de Dios, sino en su actualidad, actualidad que radica en Dios mismo, aquél que es el eterno, pronuncia una Palabra eterna y actual, como dice Jesús, con toda propiedad, hoy se ha cumplido el pasaje que acaban de escuchar. Si sabemos comprender así la Palabra antigua, nosotros la hacemos actual, contemporánea, y entendemos lo que significa Palabra de Dios en toda su fuerza.
En las palabras de Jesús de: “Hoy se cumple este pasaje” hay algo más que la constatación de que la profecía se hace realidad en Cristo. Hay un crear un nuevo hoy para todos los creyentes en Cristo”.
EL COMPROMISO DE SU PALABRA
Reconocer lo que Jesus dice, en aquél “hoy se cumple este pasaje”, es llevarnos al compromiso como interlocutores de su Palabra, para seguir haciendo la actualización de aquél hoy, que se ha de prolongar infinitamente en todo tiempo y espacio en el que se encuentre su Palabra, que sigue siendo viva y eficaz.
Cada uno de nosotros, miembros del pueblo de Dios, a quienes se nos dirige su Palabra, estamos llamados precisamente a dar un hoy al texto sagrado, con nuestras obras y palabras. Nos alimentamos todos de una misma fuente que es su Palabra, guiados por un mismo instructor que es su Espíritu, porque sólo con la acción del Espíritu Santo, se puede lograr la perfecta conversación con su Palabra.
La Palabra de Dios que se nos da en asamblea, conlleva el compromiso, no debe quedar ésta en el cúmulo de conocimientos, es la Palabra que impulsa y mueve, porque si el discurso de Dios, no propicia y exige nuestra acción, no se ha escuchado y entendido su mensaje, porque sólo quien ha escuchado y asimilado su Palabra, y con ella misma ha orado delante de Dios, será capaz de realizar las obras de Dios, que transforman nuestro hoy, y lo integran a la perfecta eternidad de Dios.
DESDE LAS LETRAS
''Espíritu de Dios''
Fray Alejandro R. Ferreirós
Espíritu de Dios, mi bien, mi vida
inunda mi conciencia y sentimiento
invade por completo el pensamiento
y dame de beber en tu agua viva.
Oh soplo del Amor que todo crea.
Oh llama de la Vida que me invade,
caricia del Eterno, brisa suave
dedo de Dios que todo regenera.
Hazme nuevo, Señor en este día
el corazón enciende de Amor nuevo,
Oh divino fulgor en el que espero
encender para siempre mi alegría.
Vuelve mi vida antorcha ilusionada
encendida en la fe que me convoca
atiende la plegaria que te invoca
invade ya mi alma iluminada.
DINÁMICA PASTORAL UNIVA
PRIMERA LECTURA:
Nehemías 8, 2-4. 5-6. 8-10
“Este es un día consagrado al Señor, nuestro Dios. No estén ustedes tristes ni lloren, porque celebrar al Señor es nuestra fuerza”
SEGUNDA LECTURA:
San Pablo a los corintios 12, 12-30
“Hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo, y a todos se nos ha dado a beber del mismo Espíritu”
EVANGELIO:
San Lucas 1, 1-4; 4, 14-21
“El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar a los pobres la buena nueva”
REFLEXIONANDO LA FE...
CONTRACORRIENTE
«El cristiano no debe tener miedo a ir “a contracorriente” por vivir la propia fe, resistiendo la tentación de “uniformarse”». Lo dijo el Papa Benedicto XVI proponiendo el testimonio de Abraham. Haciendo una reflexión dedicadas al «Credo».
El Pontífice presentó al patriarca como «la primera gran figura de referencia para hablar de fe». A él, Dios «le pide que se ponga en camino abandonando la propia tierra». Al respecto, Benedicto XVI se preguntó: «¿Cómo habríamos respondido nosotros a una invitación similar?». Se trata, en efecto, de «partir en la oscuridad», explicó: de «un camino que pide una obediencia y una confianza radical, al cual sólo la fe permite acceder».
El Papa puso de relieve cómo la tierra que Dios dona a Abraham no pertenece al gran patriarca: por lo tanto el «padre de los creyentes» es «un extranjero, con todo lo que ello comporta: no tener miras de posesión, sentir siempre la propia pobreza, ver todo como don». Y «ésta es también la condición espiritual de quien acepta seguir al Señor, de quien decide partir acogiendo su llamada».
He aquí entonces la actualidad del mensaje espiritual de Abraham: «Creer en Dios nos hace portadores de valores que a menudo no coinciden con la moda y la opinión del momento, nos pide adoptar criterios y asumir comportamientos que no pertenecen al modo de pensar común».
En muchas sociedades, por lo demás, «Dios se ha convertido en el «gran ausente» y en su lugar hay muchos ídolos»: como los «progresos de la ciencia y de la técnica», que siendo incluso positivos «han inducido al hombre a una ilusión de omnipotencia y de autosuficiencia»; o el creciente egocentrismo que «ha creado no pocos desequilibrios en el seno de las relaciones interpersonales y de los comportamientos sociales».
EL DISCURSO DE DIOS
En la Biblia, Dios no habla sólo de sí, es ante todo un discurso que habla de sí mismo en relación al hombre, ya que la Palabra por excelencia de Dios es Jesucristo, que se hizo hombre, dándose así de la manera más abierta y comprometedora que puede haber.
El hablar de Dios no es una palabra que se lanza al viento a la nada, siempre es dirigida, no es un cúmulo de ideas y recomendaciones dichas al azar, es un discurso que Dios dirige a su pueblo.
Esta enorme dimensión de la Palabra de Dios que se nos dirige nos permite comprender que el falso concepto de que el discurso de Dios es un monólogo se rompe, al comprender que, sí es un discurso, pero que propicia y busca la conversación con Dios por parte de su pueblo que somos nosotros.
La Palabra de Dios, se dirige para congregar, para que el pueblo congregado se dirija a Dios, el discurso de Dios no nos debe llevar al aislamiento sino a la unificación como pueblo.
LA EFICACIA DE SU PALABRA
La Palabra de Dios es viva y eficaz, es como espada de doble filo, es una palabra que penetra, es la Palabra que pone al descubierto las acciones, e incluso las intenciones secretas de los corazones.
Es una Palabra reveladora, porque arranca el velo de nuestras mentes y nos abre a la majestuosidad de Dios, quedando así nosotros descubiertos a su todo que se nos revela sin limitación.
La eficacia de la Palabra no está sólo en que procede de Dios, sino en su actualidad, actualidad que radica en Dios mismo, aquél que es el eterno, pronuncia una Palabra eterna y actual, como dice Jesús, con toda propiedad, hoy se ha cumplido el pasaje que acaban de escuchar. Si sabemos comprender así la Palabra antigua, nosotros la hacemos actual, contemporánea, y entendemos lo que significa Palabra de Dios en toda su fuerza.
En las palabras de Jesús de: “Hoy se cumple este pasaje” hay algo más que la constatación de que la profecía se hace realidad en Cristo. Hay un crear un nuevo hoy para todos los creyentes en Cristo”.
EL COMPROMISO DE SU PALABRA
Reconocer lo que Jesus dice, en aquél “hoy se cumple este pasaje”, es llevarnos al compromiso como interlocutores de su Palabra, para seguir haciendo la actualización de aquél hoy, que se ha de prolongar infinitamente en todo tiempo y espacio en el que se encuentre su Palabra, que sigue siendo viva y eficaz.
Cada uno de nosotros, miembros del pueblo de Dios, a quienes se nos dirige su Palabra, estamos llamados precisamente a dar un hoy al texto sagrado, con nuestras obras y palabras. Nos alimentamos todos de una misma fuente que es su Palabra, guiados por un mismo instructor que es su Espíritu, porque sólo con la acción del Espíritu Santo, se puede lograr la perfecta conversación con su Palabra.
La Palabra de Dios que se nos da en asamblea, conlleva el compromiso, no debe quedar ésta en el cúmulo de conocimientos, es la Palabra que impulsa y mueve, porque si el discurso de Dios, no propicia y exige nuestra acción, no se ha escuchado y entendido su mensaje, porque sólo quien ha escuchado y asimilado su Palabra, y con ella misma ha orado delante de Dios, será capaz de realizar las obras de Dios, que transforman nuestro hoy, y lo integran a la perfecta eternidad de Dios.
DESDE LAS LETRAS
''Espíritu de Dios''
Fray Alejandro R. Ferreirós
Espíritu de Dios, mi bien, mi vida
inunda mi conciencia y sentimiento
invade por completo el pensamiento
y dame de beber en tu agua viva.
Oh soplo del Amor que todo crea.
Oh llama de la Vida que me invade,
caricia del Eterno, brisa suave
dedo de Dios que todo regenera.
Hazme nuevo, Señor en este día
el corazón enciende de Amor nuevo,
Oh divino fulgor en el que espero
encender para siempre mi alegría.
Vuelve mi vida antorcha ilusionada
encendida en la fe que me convoca
atiende la plegaria que te invoca
invade ya mi alma iluminada.
DINÁMICA PASTORAL UNIVA