Los ojos del mundo están puestos en estos momentos en nuestro país; las noticias de la ola de violencia en México, que en las últimas horas ha causado por lo menos 11 muertos, entre ellos un mando policial, le han dado la vuelta al planeta, y no es para menos: en lo que va del año suman mil 170 muertes atribuidas al crimen organizado. Y lo mismo se dan enfrentamientos entre bandas delictivas, que entre fuerzas del Estado y grupos criminales, o aparecen “ejecuciones” en diversos puntos de la República.
Mientras el Presidente Felipe Calderón rendía homenaje a Edgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, asesinado el jueves, se informaba que el comandante de la Policía Judicial, Esteban Robles Espinoza, se convertía en el tercer cargo que pierde la vida en un ataque en lo que va del mes. Los asesinatos de los tres altos mandos ocurrieron en la Ciudad de México, y se ha especulado que se trata de una guerra selectiva contra jefes policiales que se destacaron por su lucha contra el crimen organizado y los cárteles de la droga.
Estos hechos provocaron ayer una serie de reacciones de diversos sectores. El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, reconoció que México vive momentos difíciles derivados de la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, y subrayó que “ante nuestro avance, la delincuencia reacciona”.
También reaccionó, y fuerte, el Presidente Calderón, al hacer un llamado a los mexicanos a unirse para derrotar a la delincuencia y al crimen organizado, “y a decir juntos un ya basta categórico y definitivo que nos una precisamente para enfrentarlos. Sociedad y Gobierno debemos unirnos en el repudio a la violencia de quienes quieren ver un México atemorizado por el crimen, debemos rechazar juntos este intento por amedrentar a los mexicanos”.
Calderón agregó que “el crimen organizado reacciona así porque sabe y siente que estamos golpeando su estructura criminal y operativa. Porque sabe que los mexicanos no estamos dispuestos a vivir más en esa sumisión y que estamos decididos a recuperar las calles que nunca debieron dejar de ser nuestras”.
Habló fuerte el Presidente, y sus palabras deben hacer eco en todos los sectores, porque México está atravesando momentos difíciles, la tranquilidad y seguridad de la sociedad está en riesgo, y es tiempo que la lucha emprendida por el Gobierno federal empiece a dar resultados. El Ejército está en las calles cumpliendo funciones policiacas, porque hace falta mayor y mejor preparación de la Policía. La lucha ha costado muchas vidas y no se ve una luz que indique el final del túnel. Si hay que cambiar estrategias, que se haga; pero no se debe dejar pasar más tiempo en esta situación que tiene al país, de nueva cuenta, en una situación de incertidumbre.
Mientras el Presidente Felipe Calderón rendía homenaje a Edgar Eusebio Millán Gómez, coordinador general de Seguridad Regional de la Policía Federal Preventiva, asesinado el jueves, se informaba que el comandante de la Policía Judicial, Esteban Robles Espinoza, se convertía en el tercer cargo que pierde la vida en un ataque en lo que va del mes. Los asesinatos de los tres altos mandos ocurrieron en la Ciudad de México, y se ha especulado que se trata de una guerra selectiva contra jefes policiales que se destacaron por su lucha contra el crimen organizado y los cárteles de la droga.
Estos hechos provocaron ayer una serie de reacciones de diversos sectores. El secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño, reconoció que México vive momentos difíciles derivados de la lucha contra la delincuencia organizada y el narcotráfico, y subrayó que “ante nuestro avance, la delincuencia reacciona”.
También reaccionó, y fuerte, el Presidente Calderón, al hacer un llamado a los mexicanos a unirse para derrotar a la delincuencia y al crimen organizado, “y a decir juntos un ya basta categórico y definitivo que nos una precisamente para enfrentarlos. Sociedad y Gobierno debemos unirnos en el repudio a la violencia de quienes quieren ver un México atemorizado por el crimen, debemos rechazar juntos este intento por amedrentar a los mexicanos”.
Calderón agregó que “el crimen organizado reacciona así porque sabe y siente que estamos golpeando su estructura criminal y operativa. Porque sabe que los mexicanos no estamos dispuestos a vivir más en esa sumisión y que estamos decididos a recuperar las calles que nunca debieron dejar de ser nuestras”.
Habló fuerte el Presidente, y sus palabras deben hacer eco en todos los sectores, porque México está atravesando momentos difíciles, la tranquilidad y seguridad de la sociedad está en riesgo, y es tiempo que la lucha emprendida por el Gobierno federal empiece a dar resultados. El Ejército está en las calles cumpliendo funciones policiacas, porque hace falta mayor y mejor preparación de la Policía. La lucha ha costado muchas vidas y no se ve una luz que indique el final del túnel. Si hay que cambiar estrategias, que se haga; pero no se debe dejar pasar más tiempo en esta situación que tiene al país, de nueva cuenta, en una situación de incertidumbre.