Entre los pendientes, motivos de discusión y solución previa al 31 de diciembre del año en curso por parte de las autoridades municipales de la Zona Metropolitana de Guadalajara, actuales y electas, figuran las demandas interpuestas por trabajadores.
Ahora y adelante
Son dignas de aprecio las cifras del año 2007: en Guadalajara, con un millón 600 mil habitantes y 12 mil trabajadores, se produjeron casi 400 juicios laborales; Zapopan, que sobrepasa el millón 150 mil pobladores, tuvo más de 250 juicios; Tlaquepaque, con tres mil quinientos servidores públicos tuvo 120. El Salto, con la mitad de habitantes, registró casi 150, y Puerto Vallarta, donde la cifra de habitantes es apenas 220 mil, se aproximó a igualarla.
Los números varían en 20 meses, pero no las presiones expuestas en frecuentes manifestaciones de personas aferradas e insatisfechas, que encuentran oposición en otras exigencias sociales; promesas de campaña por parte de las autoridades que entrarán en función a partir del 1 de enero de 2010.
Los laudos podrían alcanzar cifras millonarias, provocar pesada carga al erario y hasta daño patrimonial, pero más que eso es considerable la falta de recursos provenientes de las participaciones federal y estatal, de suyo insuficientes para la edificación de infraestructura municipal urgente e importante.
Los acuerdos, más tratándose de autoridades emanadas de partidos con diferente denominación, son imprescindibles en materia laboral y financiera. De ninguna manera justificarán expresiones de desencanto por parte de las futuras autoridades, al encuentro y desempeño de sus funciones.
No hay fecha tan lejana que no llegue ni plazo que por acuerdo no se cumpla. En todo sentido, el tiempo apremia en aprecio de las condiciones del próximo trienio con obligaciones contraídas con la comunidad, finalmente electora por mayoría de las autoridades, quienes deben conocer amenazas y oportunidades de respuesta a las promesas de campaña. Las justificaciones, y aún las culpas ajenas, ya no tienen espacio, mucho menos las recriminaciones que, para evitarlas, hay tiempo de información, investigación y, sobre todo, planeación.
Sobresalen: el significativo compromiso de abastecimiento de agua potable y drenes cada vez menos suficientes, así como el cumplimiento del compromiso de los Juegos Panamericanos, éstos a 25 meses de su realización, con sede en Guadalajara.
Creatividad de gobernantes, credibilidad y confianza de gobernados, son atributos para la edificación de círculos virtuosos, de participación generadora de pertenencia e identidad. Los equipos de trabajo existen para diseñar las fórmulas de solución a los imperativos de las ofertas de campaña. El tiempo de cumplir el compromiso comenzó el 6 de julio, pasada la elección.
Dios nos guarde de la discordia.
CARLOS CORTÉS VÁZQUEZ / Consultor en comunicación.
Correo electrónico sicpm@informador.com.mx
Ahora y adelante
Son dignas de aprecio las cifras del año 2007: en Guadalajara, con un millón 600 mil habitantes y 12 mil trabajadores, se produjeron casi 400 juicios laborales; Zapopan, que sobrepasa el millón 150 mil pobladores, tuvo más de 250 juicios; Tlaquepaque, con tres mil quinientos servidores públicos tuvo 120. El Salto, con la mitad de habitantes, registró casi 150, y Puerto Vallarta, donde la cifra de habitantes es apenas 220 mil, se aproximó a igualarla.
Los números varían en 20 meses, pero no las presiones expuestas en frecuentes manifestaciones de personas aferradas e insatisfechas, que encuentran oposición en otras exigencias sociales; promesas de campaña por parte de las autoridades que entrarán en función a partir del 1 de enero de 2010.
Los laudos podrían alcanzar cifras millonarias, provocar pesada carga al erario y hasta daño patrimonial, pero más que eso es considerable la falta de recursos provenientes de las participaciones federal y estatal, de suyo insuficientes para la edificación de infraestructura municipal urgente e importante.
Los acuerdos, más tratándose de autoridades emanadas de partidos con diferente denominación, son imprescindibles en materia laboral y financiera. De ninguna manera justificarán expresiones de desencanto por parte de las futuras autoridades, al encuentro y desempeño de sus funciones.
No hay fecha tan lejana que no llegue ni plazo que por acuerdo no se cumpla. En todo sentido, el tiempo apremia en aprecio de las condiciones del próximo trienio con obligaciones contraídas con la comunidad, finalmente electora por mayoría de las autoridades, quienes deben conocer amenazas y oportunidades de respuesta a las promesas de campaña. Las justificaciones, y aún las culpas ajenas, ya no tienen espacio, mucho menos las recriminaciones que, para evitarlas, hay tiempo de información, investigación y, sobre todo, planeación.
Sobresalen: el significativo compromiso de abastecimiento de agua potable y drenes cada vez menos suficientes, así como el cumplimiento del compromiso de los Juegos Panamericanos, éstos a 25 meses de su realización, con sede en Guadalajara.
Creatividad de gobernantes, credibilidad y confianza de gobernados, son atributos para la edificación de círculos virtuosos, de participación generadora de pertenencia e identidad. Los equipos de trabajo existen para diseñar las fórmulas de solución a los imperativos de las ofertas de campaña. El tiempo de cumplir el compromiso comenzó el 6 de julio, pasada la elección.
Dios nos guarde de la discordia.
CARLOS CORTÉS VÁZQUEZ / Consultor en comunicación.
Correo electrónico sicpm@informador.com.mx