De frente y de perfil
La renuncia de Germán Martínez Cázares a la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), tiende a simplificar las cosas dentro de este partido político, que ve en el michoacano al responsable directo de los pésimos resultados electorales.
De esa forma, se despresuriza la situación que amenazaba alcanzar al autor de la fallida estrategia electoral que costó tanto en las urnas.
Los panistas saben que sin el aval del Presidente Felipe Calderón, Germán Martínez no habría desplegado las banderas en contra del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ni la estrategia mediática se hubieses montado alrededor de la figura del Ejecutivo federal.
Por ello, como la cuerda se rompe por la parte más delgada, correspondió al dirigente nacional del PAN el sacrificio, razón por la que se le otorgó el privilegio de presentar su dimisión como renuncia.
La historia de Germán como presidente nacional del PAN se escribió desde la misma noche del domingo, cuando el Presidente Calderón emitió un mensaje conciliatorio para la construcción de acuerdos, luego de conocer que los resultados electorales eran adversos al partido en que milita.
Desde ese momento comenzaron a correr las horas del despido de Germán como dirigente nacional de su partido, ante la necesidad de establecer puentes de comunicación con la nueva mayoría de la Cámara de Diputados.
Y es que la posición del camorrista dirigente nacional era insostenible, luego de la guerra verbal desatada en contra del próximo partido dominante en San Lázaro.
La incontinencia verbal del michoacano era el principal obstáculo para el establecimiento de futuros acuerdos y de trabajos conjuntos con el partido que preside Beatriz Paredes Rangel.
Pero si la “renuncia” de Germán facilita la situación para la construcción de esos acuerdos necesarios para la buena marcha del país, la salida del dirigente nacional permitirá designar a Josefina Eugenia Vázquez Mota como la primera mujer en coordinar a los diputados de su partido.
Con una bancada menor a la de la actual legislatura, son tres los personajes que buscan la coordinación de sus compañeros: Francisco Ramírez Acuña, César Nava y la mencionada Josefina Vázquez Mota.
Los dos primeros tuvieron que pasar por la aduana de competir por un distrito uninominal, ante la promesa de Germán Martínez Cázares de que el coordinador de los diputados en la LXI Legislatura surgiría de entre los ganadores de esa vía, requisito que no cumplió Josefina, promovida como candidata plurinominal, con sitio asegurado en la Cámara de Diputados.
Por eso, de la complicación que significaba el compromiso de Germán, se pasó la simplificación del asunto que decidirá el nuevo presidente del partido, el que asumió compromiso alguno antes de la campaña electoral.
Y es que con todo y que Josefina resulta también corresponsable de la derrota partidista, ya que fungió como encargada del proceso electoral, cuenta con el mejor de los tres currículos para coordinar a sus compañeros.
Secretaria de Desarrollo Social durante el sexenio de Vicente Fox, secretaria de Educación Pública durante más de dos años de la Administración presidencial de Felipe Calderón, coordinadora de la campaña presidencial de Felipe Calderón y diputada federal en la LVIII Legislatura, son sus principales cartas credenciales.
Francisco Ramírez Acuña presenta entre sus logros la alcaldía de Guadalajara, el Gobierno de Jalisco y la titularidad de la Secretaría de Gobernación.
César Nava ha sido diputado federal, director jurídico de Petróleos Mexicanos (Pemex), y secretario particular del Presidente Calderón.
Los tres formaron parte del cercano círculo presidencial y, por razones diferentes, dejaron de participar en él.
Ramírez Acuña fue cesado por su inoperancia como primer secretario de Gobernación, luego de ser el artífice del destape de Calderón como prospecto presidencial.
Nava fue alejado del primer círculo y prefirió emigrar en busca de una diputación federal, para encontrar caminos alternos al notar que diversas puertas se le fueron cerrando.
Vázquez Mota no consiguió conciliar con la dirigente vitalicia del magisterio y fue sacrificada para evitar un rompimiento entre el Gobierno federal y su principal aliada en materia educativa y electoral.
*El reparto de las diputaciones plurinominales mantiene con los nervios tensados a un importante número de candidatos que consideran seguro su arribo a la LXI Legislatura.
Uno de los que tiene perdidas las esperanzas es Óscar Rodríguez, hijo del ex gobernador de Campeche, ex secretario de la Reforma Agraria y ex dirigente nacional del PRI, Rafael Rodríguez Barrera. Óscar sabe que no llegará por el lugar 15 en que fue sembrado en la tercera circunscripción.
Otro que se mantiene en ascuas es Federico Madrazo Rojas, hijo del ex gobernador de Tabasco y ex candidato presidencial, Roberto Madrazo Pintado. Pico, como es mejor conocido el joven Madrazo, fue ubicado en la posición 13 de la misma tercera circunscripción y sus posibilidades se analizan con lupa, ya que hasta el 12 está seguro.
Eliseo Mendoza Berrueto, ex gobernador de Coahuila y dirigente de la bancada priista en la LIII legislatura, tendrá que posponer su regreso a la Cámara de Diputados, ya que el lugar 13 de la II circunscripción está demasiado alejado de las posibilidades.
El triunfo de Trinidad Padilla en un distrito uninominal le evitó corajes, ya que su lugar 15 en la primera circunscripción no le alcanzaba para ser miembro de la LXI legislatura.
Luis Enrique Mercado, candidato del PAN perdedor en Zacatecas, está casi fuera de los pluris, por su lugar 11 en la primera circunscripción.
Felipe Solís Acero y Mercedes Guillén, situados por el PRI en los lugares 11 y 12 de la segunda, también se muestran nerviosos sobre sus posibilidades.
Jesús Morales Flores y Lilia Aragón se encuentran desconsolados, ya que los sitios en que fueron ubicados en la cuarta circunscripción no les alcanza para regresar a San Lázaro. En el caso de Aragón es una doble derrota, ya que perdió el distrito uninominal por el que fue postulada.
Por lo que respecta a los partidos aliados con Andrés Manuel López Obrador, la pobre representación que alcanzarán el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia dejan fuera a Laura Itzel Castillo, José Agustín Ortiz Pinchetti, Octavio Romero Oropeza, José Eduardo Beltrán y Lucía Andrea Morett, entre otros.
RAMÓN ZURITA SAHAGÚN / Periodista.
Correo electrónico: ramonzurita44@hotmail.com
La renuncia de Germán Martínez Cázares a la presidencia del Partido Acción Nacional (PAN), tiende a simplificar las cosas dentro de este partido político, que ve en el michoacano al responsable directo de los pésimos resultados electorales.
De esa forma, se despresuriza la situación que amenazaba alcanzar al autor de la fallida estrategia electoral que costó tanto en las urnas.
Los panistas saben que sin el aval del Presidente Felipe Calderón, Germán Martínez no habría desplegado las banderas en contra del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ni la estrategia mediática se hubieses montado alrededor de la figura del Ejecutivo federal.
Por ello, como la cuerda se rompe por la parte más delgada, correspondió al dirigente nacional del PAN el sacrificio, razón por la que se le otorgó el privilegio de presentar su dimisión como renuncia.
La historia de Germán como presidente nacional del PAN se escribió desde la misma noche del domingo, cuando el Presidente Calderón emitió un mensaje conciliatorio para la construcción de acuerdos, luego de conocer que los resultados electorales eran adversos al partido en que milita.
Desde ese momento comenzaron a correr las horas del despido de Germán como dirigente nacional de su partido, ante la necesidad de establecer puentes de comunicación con la nueva mayoría de la Cámara de Diputados.
Y es que la posición del camorrista dirigente nacional era insostenible, luego de la guerra verbal desatada en contra del próximo partido dominante en San Lázaro.
La incontinencia verbal del michoacano era el principal obstáculo para el establecimiento de futuros acuerdos y de trabajos conjuntos con el partido que preside Beatriz Paredes Rangel.
Pero si la “renuncia” de Germán facilita la situación para la construcción de esos acuerdos necesarios para la buena marcha del país, la salida del dirigente nacional permitirá designar a Josefina Eugenia Vázquez Mota como la primera mujer en coordinar a los diputados de su partido.
Con una bancada menor a la de la actual legislatura, son tres los personajes que buscan la coordinación de sus compañeros: Francisco Ramírez Acuña, César Nava y la mencionada Josefina Vázquez Mota.
Los dos primeros tuvieron que pasar por la aduana de competir por un distrito uninominal, ante la promesa de Germán Martínez Cázares de que el coordinador de los diputados en la LXI Legislatura surgiría de entre los ganadores de esa vía, requisito que no cumplió Josefina, promovida como candidata plurinominal, con sitio asegurado en la Cámara de Diputados.
Por eso, de la complicación que significaba el compromiso de Germán, se pasó la simplificación del asunto que decidirá el nuevo presidente del partido, el que asumió compromiso alguno antes de la campaña electoral.
Y es que con todo y que Josefina resulta también corresponsable de la derrota partidista, ya que fungió como encargada del proceso electoral, cuenta con el mejor de los tres currículos para coordinar a sus compañeros.
Secretaria de Desarrollo Social durante el sexenio de Vicente Fox, secretaria de Educación Pública durante más de dos años de la Administración presidencial de Felipe Calderón, coordinadora de la campaña presidencial de Felipe Calderón y diputada federal en la LVIII Legislatura, son sus principales cartas credenciales.
Francisco Ramírez Acuña presenta entre sus logros la alcaldía de Guadalajara, el Gobierno de Jalisco y la titularidad de la Secretaría de Gobernación.
César Nava ha sido diputado federal, director jurídico de Petróleos Mexicanos (Pemex), y secretario particular del Presidente Calderón.
Los tres formaron parte del cercano círculo presidencial y, por razones diferentes, dejaron de participar en él.
Ramírez Acuña fue cesado por su inoperancia como primer secretario de Gobernación, luego de ser el artífice del destape de Calderón como prospecto presidencial.
Nava fue alejado del primer círculo y prefirió emigrar en busca de una diputación federal, para encontrar caminos alternos al notar que diversas puertas se le fueron cerrando.
Vázquez Mota no consiguió conciliar con la dirigente vitalicia del magisterio y fue sacrificada para evitar un rompimiento entre el Gobierno federal y su principal aliada en materia educativa y electoral.
*El reparto de las diputaciones plurinominales mantiene con los nervios tensados a un importante número de candidatos que consideran seguro su arribo a la LXI Legislatura.
Uno de los que tiene perdidas las esperanzas es Óscar Rodríguez, hijo del ex gobernador de Campeche, ex secretario de la Reforma Agraria y ex dirigente nacional del PRI, Rafael Rodríguez Barrera. Óscar sabe que no llegará por el lugar 15 en que fue sembrado en la tercera circunscripción.
Otro que se mantiene en ascuas es Federico Madrazo Rojas, hijo del ex gobernador de Tabasco y ex candidato presidencial, Roberto Madrazo Pintado. Pico, como es mejor conocido el joven Madrazo, fue ubicado en la posición 13 de la misma tercera circunscripción y sus posibilidades se analizan con lupa, ya que hasta el 12 está seguro.
Eliseo Mendoza Berrueto, ex gobernador de Coahuila y dirigente de la bancada priista en la LIII legislatura, tendrá que posponer su regreso a la Cámara de Diputados, ya que el lugar 13 de la II circunscripción está demasiado alejado de las posibilidades.
El triunfo de Trinidad Padilla en un distrito uninominal le evitó corajes, ya que su lugar 15 en la primera circunscripción no le alcanzaba para ser miembro de la LXI legislatura.
Luis Enrique Mercado, candidato del PAN perdedor en Zacatecas, está casi fuera de los pluris, por su lugar 11 en la primera circunscripción.
Felipe Solís Acero y Mercedes Guillén, situados por el PRI en los lugares 11 y 12 de la segunda, también se muestran nerviosos sobre sus posibilidades.
Jesús Morales Flores y Lilia Aragón se encuentran desconsolados, ya que los sitios en que fueron ubicados en la cuarta circunscripción no les alcanza para regresar a San Lázaro. En el caso de Aragón es una doble derrota, ya que perdió el distrito uninominal por el que fue postulada.
Por lo que respecta a los partidos aliados con Andrés Manuel López Obrador, la pobre representación que alcanzarán el Partido del Trabajo (PT) y Convergencia dejan fuera a Laura Itzel Castillo, José Agustín Ortiz Pinchetti, Octavio Romero Oropeza, José Eduardo Beltrán y Lucía Andrea Morett, entre otros.
RAMÓN ZURITA SAHAGÚN / Periodista.
Correo electrónico: ramonzurita44@hotmail.com