Una obra esperada

Ante el problema de movilidad que enfrenta la Zona Metropolitana de Guadalajara, que reclama con urgencia obras que den fluidez al tráfico vehicular, nada más positivo que el anuncio de que a mediados de octubre iniciará la construcción de varios puentes en la Avenida Lázaro Cárdenas,  que permitirán un flujo continuo desde Chapala hasta el Periférico, eliminando los cruces en donde hoy en día se frena el tráfico. Se trata de un proyecto largamente preparado e igualmente esperado por los ciudadanos, por todos los beneficios que se prevé traerá: fluidez en el tránsito, ahorro de tiempo y, sobre todo, disminución de accidentes.

En el proyecto, que concluirá en un viaducto, destaca la construcción, principalmente, de dos pasos elevados: uno que permitirá la vuelta a la izquierda viniendo de la carretera a Chapala para continuar por Lázaro Cárdenas, evitando el cuello de botella en que se convierte la zona del Tapatío y la glorieta del Álamo, y un puente atirantado a la altura del Paseo de La Arboleda. Además, se contempla la eliminación de semáforos hasta entroncar con la avenida Vallarta, en la glorieta de Los Cubos, y de ahí hasta el Periférico.

La avenida Lázaro Cárdenas vuelve a ser un referente importante en materia de movilidad, tal como fue concebida cuando inició su construcción en 1981, bajo la presidencia municipal de Arnulfo Villaseñor Saavedra, obra que vino a dar una salida rápida a la ciudad hacia Tlaquepaque, Tonalá, Chapala y el Aeropuerto Internacional “Miguel Hidalgo”; casi siete kilómetros de una moderna vía que, además, se construyó sin endeudar a Guadalajara y sin comprometer la salud de sus finanzas.

Un aspecto importante en esta ocasión, es que las obras anunciadas cuentan con la aprobación generalizada de los vecinos, contrastando con otras en que la oposición ciudadana ha sido manifiesta. No obstante, dicha aprobación no está exenta de peticiones que los mismos vecinos han externado: seguridad bajo los puentes y áreas verdes, principalmente... Y en efecto, por las áreas verdes se han empezado los trabajos, y no al revés, como siempre sucede.

La autoridad tiene en esta obra la oportunidad de demostrar que es capaz de escuchar la voz ciudadana, y de atender sus reclamos. Una obra como ésta será de un gran beneficio, pero será mayormente valorada si se realiza conforme lo pide la sociedad.
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