El Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP), por conducto de su vicepresidente de Asuntos fiscales, el C.P.C. Carlos Cárdenas Guzmán, preparó un memorando sobre la reforma fiscal que en forma resumida se transcribe a continuación:
“Urge alcanzar niveles de recaudación de 19–20% del PIB para hacer frente a las necesidades del Estado, para esto, se requiere contar con un esquema fiscal más competitivo, incorporando entre otras cosas:
1) Eliminar el IETU, incorporando al ISR aspectos como la causación sobre el flujo de efectivo. 2) Simplificar el esquema tributario eliminando el reconocimiento de los efectos de la inflación. 3) Recargar más la recaudación en los impuestos indirectos: IVA, IEPS, Ecológicos, etc., y mucho menos en los impuestos directos: ISR, IETU, etc. 4) Ampliar la base de contribuyentes, mediante el combate a la evasión y a la economía informal–ilegal, que la OCDE ubica ya a niveles de 60% del total de la economía. 5) Federalización de los impuestos. 6) Estímulos fiscales, como detonador de la inversión nacional y extranjera y del empleo. 7) Simplificación de las disposiciones fiscales. 8) Seguridad jurídica. Debe hacerse lo necesario para que entre en funciones la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente. 9) Permanencia de las disposiciones fiscales, para que los contribuyentes estén en posibilidad de planear en el mediano y largo plazo. Es muy grave que con demasiada frecuencia se estén cambiando las “reglas del juego”. 10) Cultura fiscal y de respeto a las leyes. Desde las aulas escolares a las que asisten nuevas generaciones deben inculcarse valores de civismo fiscal. Es urgente rescatar el Estado de derecho y de respeto a las leyes. 11) Independencia del SAT. Es urgente dotar al SAT de independencia, como originalmente estuvo contemplado cuando se creó y como podemos verlo en los países más avanzados. 12) Rendición de cuentas. Para eliminar la desconfianza en los tres niveles de Gobierno. No se percibe que se reciban los servicios básicos a que está obligado el Estado para con la población. 13) Regímenes preferenciales. Todos debemos tributar sobre las mismas bases. 14) Procuraduría del contribuyente. Para apoyar a los contribuyentes de menores recursos que no cuentan con los medios para defenderse de los actos improcedentes de las autoridades fiscales y evitar los abusos que se presentan en la práctica.
Si la Comisión de Hacienda del Congreso que maneje la reforma fiscal atiende a estas recomendaciones, se mejoraría sustancialmente la recaudación, porque es el sentir de la población. Sobre todo en las funciones del SAT que originalmente se planteó como un organismo independiente para administrar la equidad y tributaria y se desvirtuó, convirtiéndose en un organismo recaudador al servicio de la Subsecretaría de Ingresos.
Por otra parte, la confianza en las autoridades se recuperaría limitando sus percepciones, eliminando la corrupción en la ejecución de contratos de obras públicas y en las adquisiciones con sobreprecios. Disminuyendo el costo del sistema electoral: IFE, TRIFE, subsidio a partidos y propaganda política del Gobierno federal, gobernadores, presidentes municipales, organismos descentralizados y empresas paraestatales.
LUIS JORGE CÁRDENAS DÍAZ / Contador Público Certificado.
Correo electrónico: luisjcardenas2@hotmail.com
“Urge alcanzar niveles de recaudación de 19–20% del PIB para hacer frente a las necesidades del Estado, para esto, se requiere contar con un esquema fiscal más competitivo, incorporando entre otras cosas:
1) Eliminar el IETU, incorporando al ISR aspectos como la causación sobre el flujo de efectivo. 2) Simplificar el esquema tributario eliminando el reconocimiento de los efectos de la inflación. 3) Recargar más la recaudación en los impuestos indirectos: IVA, IEPS, Ecológicos, etc., y mucho menos en los impuestos directos: ISR, IETU, etc. 4) Ampliar la base de contribuyentes, mediante el combate a la evasión y a la economía informal–ilegal, que la OCDE ubica ya a niveles de 60% del total de la economía. 5) Federalización de los impuestos. 6) Estímulos fiscales, como detonador de la inversión nacional y extranjera y del empleo. 7) Simplificación de las disposiciones fiscales. 8) Seguridad jurídica. Debe hacerse lo necesario para que entre en funciones la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente. 9) Permanencia de las disposiciones fiscales, para que los contribuyentes estén en posibilidad de planear en el mediano y largo plazo. Es muy grave que con demasiada frecuencia se estén cambiando las “reglas del juego”. 10) Cultura fiscal y de respeto a las leyes. Desde las aulas escolares a las que asisten nuevas generaciones deben inculcarse valores de civismo fiscal. Es urgente rescatar el Estado de derecho y de respeto a las leyes. 11) Independencia del SAT. Es urgente dotar al SAT de independencia, como originalmente estuvo contemplado cuando se creó y como podemos verlo en los países más avanzados. 12) Rendición de cuentas. Para eliminar la desconfianza en los tres niveles de Gobierno. No se percibe que se reciban los servicios básicos a que está obligado el Estado para con la población. 13) Regímenes preferenciales. Todos debemos tributar sobre las mismas bases. 14) Procuraduría del contribuyente. Para apoyar a los contribuyentes de menores recursos que no cuentan con los medios para defenderse de los actos improcedentes de las autoridades fiscales y evitar los abusos que se presentan en la práctica.
Si la Comisión de Hacienda del Congreso que maneje la reforma fiscal atiende a estas recomendaciones, se mejoraría sustancialmente la recaudación, porque es el sentir de la población. Sobre todo en las funciones del SAT que originalmente se planteó como un organismo independiente para administrar la equidad y tributaria y se desvirtuó, convirtiéndose en un organismo recaudador al servicio de la Subsecretaría de Ingresos.
Por otra parte, la confianza en las autoridades se recuperaría limitando sus percepciones, eliminando la corrupción en la ejecución de contratos de obras públicas y en las adquisiciones con sobreprecios. Disminuyendo el costo del sistema electoral: IFE, TRIFE, subsidio a partidos y propaganda política del Gobierno federal, gobernadores, presidentes municipales, organismos descentralizados y empresas paraestatales.
LUIS JORGE CÁRDENAS DÍAZ / Contador Público Certificado.
Correo electrónico: luisjcardenas2@hotmail.com