De alcance nacional
Cualquier cosa que se diga en torno a la situación de inseguridad que se vive en todo el país resulta una quimera, pues la realidad sobrepasa a lo que pudiéramos imaginarnos, y para acentuar las cosas Felipe Calderón Hinojosa envió una iniciativa de Ley al Congreso de la Unión para desaparecer la Policía Federal Preventiva (PFP), a la que en los últimos años le han invertido cantidades multimillonarias, y que ahora la suplan por otra igual o peor, resulta una grosería.
Bien dice el hoy doctor en Derecho César Eduardo Agraz Agraz, cuando afirma: “Vivimos en una sociedad herida de muerte por la violencia criminal que masacra de manera cruel y despiadada a los miembros de la sociedad, que aspiran a una vida digna en que el orden y el derecho deben ser el marco a que todo ser humano tiene que disfrutar”.
Como si tuviera el don de la adivinación, apenas el viernes próximo pasado Agraz señaló en el ex Recinto de Legisladores —con motivo del acto académico de graduación de 13 nuevos doctores en Derecho, entre los cuales se encuentra él—, que “muchas veces el Estado, las universidades, los poderes, las empresas y la sociedad en sí, navegan sin brújula por falta de conocimientos científicos que abran cauces adecuados e idóneos para resolver múltiples problemas sociales, políticos, económicos y de otra índole”.
¿Le suena?
Exactamente así es como estamos “viviendo”, solamente que el “muchas veces” fácilmente podría ser cambiado por un “desde siempre”, motivado en gran medida por el egoísmo de los más, que sólo ven por su beneficio y se olvidan que nos encontramos en una sociedad en la que lo más sencillo sería seguir las leyes naturales y transitar de la mano para suplir las necesidades de unos y otros, de manera complementaria y en busca de la autosuficiencia.
Por eso hago propia la convicción del presidente de dicha generación de doctores, cuando asume que “están llamados a servir al desarrollo de las naciones, y por ello los estados más desarrollados del planeta destinan mayores presupuestos para el desarrollo de la cultura y recreación; como, por ejemplo, el Reino Unido”.
Pero en México, según estadísticas del Centro de Estudios de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico de América Latina, sólo se destina al desarrollo de la Cultura 2% del Producto Interno Bruto, mientras que el número de investigadores es de 1.2 por cada mil empleados, solamente arriba de la India y Brasil, de los 36 países que forman parte de la organización latinoamericana mencionada.
Bien se haría en aprovechar las investigaciones doctorales realizadas por todos aquellos científicos de las diferentes especialidades, para tratar de “aterrizarlas” en nuestra realidad, para que dejen de ser sólo investigaciones y pasen a constituirse en aportaciones que vengan a resolver los innumerables problemas a que se enfrenta la sociedad.
Pero al mismo tiempo, para evitar que a nuestros gobernantes se les sigan ocurriendo acciones “sin pies, ni cabeza”, por muy buena fe que tengan.
CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx
Cualquier cosa que se diga en torno a la situación de inseguridad que se vive en todo el país resulta una quimera, pues la realidad sobrepasa a lo que pudiéramos imaginarnos, y para acentuar las cosas Felipe Calderón Hinojosa envió una iniciativa de Ley al Congreso de la Unión para desaparecer la Policía Federal Preventiva (PFP), a la que en los últimos años le han invertido cantidades multimillonarias, y que ahora la suplan por otra igual o peor, resulta una grosería.
Bien dice el hoy doctor en Derecho César Eduardo Agraz Agraz, cuando afirma: “Vivimos en una sociedad herida de muerte por la violencia criminal que masacra de manera cruel y despiadada a los miembros de la sociedad, que aspiran a una vida digna en que el orden y el derecho deben ser el marco a que todo ser humano tiene que disfrutar”.
Como si tuviera el don de la adivinación, apenas el viernes próximo pasado Agraz señaló en el ex Recinto de Legisladores —con motivo del acto académico de graduación de 13 nuevos doctores en Derecho, entre los cuales se encuentra él—, que “muchas veces el Estado, las universidades, los poderes, las empresas y la sociedad en sí, navegan sin brújula por falta de conocimientos científicos que abran cauces adecuados e idóneos para resolver múltiples problemas sociales, políticos, económicos y de otra índole”.
¿Le suena?
Exactamente así es como estamos “viviendo”, solamente que el “muchas veces” fácilmente podría ser cambiado por un “desde siempre”, motivado en gran medida por el egoísmo de los más, que sólo ven por su beneficio y se olvidan que nos encontramos en una sociedad en la que lo más sencillo sería seguir las leyes naturales y transitar de la mano para suplir las necesidades de unos y otros, de manera complementaria y en busca de la autosuficiencia.
Por eso hago propia la convicción del presidente de dicha generación de doctores, cuando asume que “están llamados a servir al desarrollo de las naciones, y por ello los estados más desarrollados del planeta destinan mayores presupuestos para el desarrollo de la cultura y recreación; como, por ejemplo, el Reino Unido”.
Pero en México, según estadísticas del Centro de Estudios de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico de América Latina, sólo se destina al desarrollo de la Cultura 2% del Producto Interno Bruto, mientras que el número de investigadores es de 1.2 por cada mil empleados, solamente arriba de la India y Brasil, de los 36 países que forman parte de la organización latinoamericana mencionada.
Bien se haría en aprovechar las investigaciones doctorales realizadas por todos aquellos científicos de las diferentes especialidades, para tratar de “aterrizarlas” en nuestra realidad, para que dejen de ser sólo investigaciones y pasen a constituirse en aportaciones que vengan a resolver los innumerables problemas a que se enfrenta la sociedad.
Pero al mismo tiempo, para evitar que a nuestros gobernantes se les sigan ocurriendo acciones “sin pies, ni cabeza”, por muy buena fe que tengan.
CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx