Si de justicia se trata

La Procuraduría General de la República (PGR) señaló: dueños y socios de la Guardería ABC, así como el ex delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora: homicidas. Pero esto es sólo la punta del iceberg, porque la cadena de culpas empieza desde el Gobierno federal, con Fox a la cabeza, que cambió la normatividad de las guarderías y, más aún, que amplió el esquema de subrogación, todo lo que auspició que el IMSS se lavara las manos de su responsabilidad en el cuidado que debe a los hijos de las madres trabajadoras. Un cambio, hecho desde las cúpulas, que posibilitó que las guarderías subrogadas pudieran estar casi en cualquier sitio, como en la bodega ABC… Un cambio que bajó la calidad de las guarderías, estándares que en otros países son exigidos. Y entonces se creó el marco para aumentar las ganancias de los particulares dedicados a este lucrativo negocio; particulares cercanos a funcionarios, lista de nombres de los dueños de las guarderías subrogadas, que, prometiéndolo, no se ha dado a conocer, en la supuesta transparencia sexenal, información que no se abre, en la honestidad publicitada de este Gobierno; una información que hoy, a dos días de las votaciones, no aparece.
Señalar lo obvio está bien, los dueños y socios de la guardería ABC tienen enorme responsabilidad, pero lo importante es conocer desde la lista de todos los dueños de estos negocios para desvincularlos, o no, de lazos familiares con funcionarios actuales, además de hacer una supervisión que desde hoy cuide lo descuidado. Porque lo importante es fincar responsabilidades a quienes hicieron posible una normatividad tan permisiva, a quienes coordinan y supervisan, a nivel nacional, el funcionamiento de las guarderías subrogadas… y dejaron pasar hasta que fue demasiado tarde; lo importante es que el señalamiento abarque a todas las partes de la cadena de complicidades, corrupción y complicidad que estalló en el incendio de la guardería ABC.

Pero sobre todo, es impostergable cambiar la normatividad actual. Y, desde luego, no se puede permitir que el castigo sea sólo a funcionarios menores y que los protegidos de las autoridades continúen en esa segura situación que es el anonimato, uno que hoy parece cubrir a las autoridades federales, ésas que no hicieron el trabajo de vigilancia que debieron, que no hicieron el trabajo de atención al que estaban obligados, que dejaron pasar una norma que hoy debe ser cambiada como prioridad, aún antes del castigo a los culpables.

Sumado a lo anterior, es tiempo de supervisar las demás guarderías, que sin duda deben ser cambiadas para proteger la vida de los niños a su cuidado; y si luego de estos cambios, luego de elevar los estándares de calidad, las guarderías subrogadas no resulta tan buen negocio para los actuales dueños, que dejen esa responsabilidad al IMSS, institución que debe retomar el trabajo que le compete.

Y, al final, si de justicia se trata, centrar sólo en el Estado de Sonora la responsabilidad es, otra vez, un manejo trucado de la justicia. Los responsables de la tragedia de la guardería llegan a niveles federales, no sólo del sexenio anterior, sino del actual, y esto también debe ser expuesto. Otra cosa es más de lo mismo, trucos electoreros que no satisfacen a nadie.

LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx
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