Productos y subproductos vegetales

Vamos a tratar de definirnos en tanto que se nos han publicado nuestras colaboraciones durante el año que termina, y esa definición tiene el contexto de la terminología agrícola junto a la semántica general, en sus expresiones científicas, académicas, comunes y vernáculas. Intrínsecamente el producto es el organismo vegetal, tomado como una aportación de la madre Naturaleza; así, una semilla desarrolla la planta en rústico, a partir de su centro de origen climático, su centro de adaptación y su centro de distribución. Éste es el producto.

Los subproductos

El producto lo podemos considerar una “fábrica”. Compuestos orgánicos e inorgánicos de toda índole pueden estar presentes en acumulaciones mínimas, medianas u óptimas, y del tipo selectivo y específico.
Desde los tiempos de los fisiócratas (antiguo calificativo dado a los productores agrícolas), hasta la actualidad en que sus herederos: agrónomos y agricultores (los ganaderos no estuvieron considerados como tales), la intención por penetrar los secretos de la madre Naturaleza ha llevado al hombre a la investigación y a la experimentación, iniciando con la estructuración del conocimiento botánico. Es cierto que el organismo vegetal en su concepción rústica requiere de los elementos de sustentación mínima; pero ha sido el hombre quien en su crecimiento biológico y social, y también tomando en cuenta todas las transformaciones o evoluciones propias de cada etapa de la Humanidad, el que ha llevado sus inquietudes a su expresión máxima de calidad en el abasto de su nutrición.

Serie de ejemplos

En estos tiempos la sociedad reconoce disciplinas diversas que son aplicadas en el sostenimiento y búsqueda de un objetivo: conocer la Naturaleza.
Sin embargo, no todo es ciencia, experimentación y técnica en el mundo vegetal, pues antes que esto debe tenerse el sentido de la observación y gusto estético.
En el principio fue lo “rústico”. Mencionaremos aquí un adagio universal: la ociosidad es la madre de la inventiva, aunque no siempre.
Michurin y Lizenko son considerados los padres de la hibridación, que en los tiempos modernos manejamos y aceptamos con la mayor facilidad; sin embargo, el primero fue un jefe de estación ferrocarrilera quien logró “la cruza” de una pera que había recibido como regalo procedente de Francia, con una manzana de su huerto local. El segundo, para establecer líneas de experimentación se atuvo a los trabajos de Michurin. En genética vegetal la inquietud nace de los trabajos del abad Gregorio Mendel, quien trabajando con sus chícharos descubrió el comportamiento de plantas de diferente coloración.
Otros ejemplos más: una antigua frase cuyo autor sigue en la penumbra del reconocimiento universal, dice así: “¿Quieres fruta?, poda”. Esto lo consideramos el principio de la anatomía en el organismo vegetal, el que posteriormente ha sido motivo de múltiples estudios de fisiología. Finalmente hacemos mención del descubrimiento hecho por un agricultor de viñedos francés, de la región de Burdeos, quien descubre que mezclando cobre y cal se produce un compuesto que controla ciertas enfermedades de la vid; así nace lo que ahora conocemos como caldo Bordales, producto de amplio espectro en el control de enfermedades de los vegetales, así como ha servido también como portador de cobre, elemento de requerimientos mínimos para la vida de la planta.

La ciencia agrícola

Iniciamos con la biología general, luego la biología celular más específica, y actualmente con la biología molecular. Hacen presencia la botánica y la genética; también la química agrícola en sus ramas orgánica e inorgánica, la química enzimática y la química coloidal. Más intrincadamente científico es el conocimiento de la geología química y la química-física. La ingeniería industrial y la óptica no se divorcian de las ciencias anteriores.

¿Qué quiere la sociedad

Para dar respuesta al subtítulo hemos de tocar la economía y la medicina. Un producto bueno y barato. Un producto que sea nutritivo. Aplicado ello al desarrollo agrícola y también ganadero.
Los conceptos de alimentación y nutrición no siempre van de la mano. En el manejo de lo primero intervenimos todos los que andamos a lo largo de los surcos; sin perjuicio de que el segundo aspecto sea parte integrada de la medicina humana que toca la salud vía la nutrición adecuada.
Vitaminas y proteínas son “subproductos” muy conocidos en el mercado de la alimentación. Los grupos de ambos los encontramos en los diferentes órganos y frutos de una planta; por otro lado, aceites de diversos tipos para su uso humano e industrial, almidones duros y blandos igualmente de uso culinario e industrial, lisinas, triftófanos y hasta furfurolaminapurinas los encontramos producidos a partir del metabolismo de la fisiología. Los científicos desarrollando estimulantes del crecimiento y apoyando con ello auxinas, citoquininas y hormonas, hasta llevar a la sociedad a enfrentarse con los productos transgénicos.

La madre Naturaleza

En su manifestación vegetal guarda “secretos” que al hombre le toca descubrir. Y esto ha venido siendo verdad en cuanto por ejemplo tenemos o conocemos sandías, uvas y naranjas sin semilla. Sin duda alguna habrá familias en cuyos géneros se tengan frutos partenocárpicos. Lo expuesto en el párrafo anterior y en el presente es apenas una leve manifestación de los grandes retos en la Humanidad, los cuales toca enfrentar a científicos del ramo y alta calificación ¿Quiere una naranja, para jugo o para mesa? La primera debe ser más bien de tamaño pequeño, de cutícula o cáscara delgada, mínimo de semillas, gajos hinchados, abundante jugo de sabor dulce; además, este producto de cosecha debe llevar las cualidades del manejo en el empaque, transporte y anaquel, lo que contempla un período de varios días antes de las primeras manifestaciones de deterioro. ¿Naranja para mesa? Tamaño estandarizado, color atractivo, cáscara fácil de desprender, gajo grande de fácil apertura y abundante jugo igualmente dulce. ¿Quiere disfrutar una manzana? Elija su color en los cuatro que existen en los anaqueles; buen tamaño, jugosa, de poca resistencia al filo del cuchillo (mondeo). Estas dos frutas nos sirven de ejemplo para mencionar los contenidos sociales (mesa) y de nutrición. En ellas se tienen vitaminas aprovechadas por el organismo humano; pues, los carotenos de la naranja  en su color amarillo y los rojos de la manzana intervienen como antioxidantes (ciencia médica de la nutrición).

¿Contraindicaciones?

Tal vez así podríamos concebir a los compuestos que representan riesgos a la salud humana, dado el tipo y cantidad de materiales tóxicos que producen. Tabaco: nicotina y alquitranes, sólo por mencionar dos de los diversos alcaloides descubiertos en esta planta. Sabores dulces, amargos y agrios; esencias con olor agradable o repulsivo al desprendimiento de las mismas del fruto. Un sin fin hasta la actualidad de productos que el vegetal contiene en su anatomía entera: los que se encuentran en su raíz, en la corteza de los tallos y ramas en los pétalos de las flores y en los productos finales de consumo.
Esperamos continuar con el ánimo de exponer ante nuestros amigos productores y lectores, temas que nos incumben a los productores de alimentos.

ROBERTO SIERRA B. / Ingeniero agrónomo, asesor y consultor.
Correo electrónico: ing.sierra@yahoo.com
Sigue navegando