Economía y fisco
Para los mexicanos ningún presidente sirvió, los criticamos por sus errores y no reconocemos sus aciertos. Para los efectos consiguientes, el Presidente Calderón que nos pidió que no habláramos mal de México en el extranjero, tampoco sirve.
En realidad, no son los presidentes los que nos han fallado, ni los gobernadores o presidentes municipales, el problema está en nosotros, los mexicanos. Se aplaude al audaz, al ladino, se valora más al que se enriquece rápidamente sin tomar en cuenta si lo hizo honradamente. Los viejos valores y el respeto, el triunfo a largo plazo después de una vida de esfuerzo no son apreciados.
No entendemos que Canadá está formado por ciudadanos que creen en la palabra de honor y los timamos aprovechándonos de su ingenuidad, por eso nos impusieron la exigencia de la visa. Nos quejamos del muro de la ignominia que está levantando Estados Unidos; nuestros socios del Tratado de Libre Comercio no nos permiten el libre tránsito. Esto no es resultado de una decisión tomada al vapor, sino la experiencia de varios años de observar nuestro comportamiento después de que firmamos el tratado. Si no tenemos libre acceso al territorio de nuestros socios, es porque no lo hemos negociado ni hemos establecido las medidas necesarias para evitar la emigración a tan grande escala.
Los recursos públicos se despilfarran, las obras públicas se hacen a costos exagerados, por ineficiencia y corrupción. No se puede exigir responsabilidad a contratistas por mala calidad o demoras porque las participaciones que dan a funcionarios los dejan cubiertos. A los malos burócratas se les premia dándoles obras de relumbrón innecesarias, a precios exorbitantes, como el Paseo Lafayette en Guadalajara.
No todos los mexicanos somos así, hay de todo, queda mucha gente buena, honrada, trabajadora, íntegra, que lucha contra el entorno de corrupción en que estamos empantanados; todavía queda mucha calidad humana en el mexicano que no se ha dejado absorber por el medio ambiente de corrupción en el que vivimos. Están surgiendo brotes de organizaciones no gubernamentales (ONG), como la promovida por el señor Alejandro Martí, Sistema de Observación para la Seguridad Ciudadana (SOS); como la de México Unido contra la Delincuencia; como el grupo 100 por Jalisco y recientemente 100 por México y muchas, muchas más que sería prolijo enumerar, que serán las que nos gobiernen en el futuro, desapareciendo a la partidocracia y a la burocracia que no trate de superarse.
Qué bueno que se cambió al personal de aduanas, éste es un buen paso que hay que aplaudir. Sigamos por ese camino y tal vez la siguiente generación logre cambiar la imagen que tiene México en el mundo, que como dijo la Madre Teresa en su visita a nuestro país: México es un país en el que al niño se le aborta y al perro se le adopta.
LUIS JORGE CÁRDENAS DÍAZ / Contador Público Certificado.
Correo electrónico: luisjcardenas2@hotmail.com
Para los mexicanos ningún presidente sirvió, los criticamos por sus errores y no reconocemos sus aciertos. Para los efectos consiguientes, el Presidente Calderón que nos pidió que no habláramos mal de México en el extranjero, tampoco sirve.
En realidad, no son los presidentes los que nos han fallado, ni los gobernadores o presidentes municipales, el problema está en nosotros, los mexicanos. Se aplaude al audaz, al ladino, se valora más al que se enriquece rápidamente sin tomar en cuenta si lo hizo honradamente. Los viejos valores y el respeto, el triunfo a largo plazo después de una vida de esfuerzo no son apreciados.
No entendemos que Canadá está formado por ciudadanos que creen en la palabra de honor y los timamos aprovechándonos de su ingenuidad, por eso nos impusieron la exigencia de la visa. Nos quejamos del muro de la ignominia que está levantando Estados Unidos; nuestros socios del Tratado de Libre Comercio no nos permiten el libre tránsito. Esto no es resultado de una decisión tomada al vapor, sino la experiencia de varios años de observar nuestro comportamiento después de que firmamos el tratado. Si no tenemos libre acceso al territorio de nuestros socios, es porque no lo hemos negociado ni hemos establecido las medidas necesarias para evitar la emigración a tan grande escala.
Los recursos públicos se despilfarran, las obras públicas se hacen a costos exagerados, por ineficiencia y corrupción. No se puede exigir responsabilidad a contratistas por mala calidad o demoras porque las participaciones que dan a funcionarios los dejan cubiertos. A los malos burócratas se les premia dándoles obras de relumbrón innecesarias, a precios exorbitantes, como el Paseo Lafayette en Guadalajara.
No todos los mexicanos somos así, hay de todo, queda mucha gente buena, honrada, trabajadora, íntegra, que lucha contra el entorno de corrupción en que estamos empantanados; todavía queda mucha calidad humana en el mexicano que no se ha dejado absorber por el medio ambiente de corrupción en el que vivimos. Están surgiendo brotes de organizaciones no gubernamentales (ONG), como la promovida por el señor Alejandro Martí, Sistema de Observación para la Seguridad Ciudadana (SOS); como la de México Unido contra la Delincuencia; como el grupo 100 por Jalisco y recientemente 100 por México y muchas, muchas más que sería prolijo enumerar, que serán las que nos gobiernen en el futuro, desapareciendo a la partidocracia y a la burocracia que no trate de superarse.
Qué bueno que se cambió al personal de aduanas, éste es un buen paso que hay que aplaudir. Sigamos por ese camino y tal vez la siguiente generación logre cambiar la imagen que tiene México en el mundo, que como dijo la Madre Teresa en su visita a nuestro país: México es un país en el que al niño se le aborta y al perro se le adopta.
LUIS JORGE CÁRDENAS DÍAZ / Contador Público Certificado.
Correo electrónico: luisjcardenas2@hotmail.com