Hay varios estados, además del Distrito Federal, donde el rebrote de influenza A H1N1 está avanzando, esto es un hecho; sin embargo, además de las prevenciones que desde el Gobierno federal se reiteran y que, en general, recaen sobre la responsabilidad ciudadana en cuanto a la limpieza, no se mira a nivel estatal, mucho menos municipal, una planeación de acciones si esta enfermedad continúa elevándose y tocando a una mayor población.
Además, el secretario de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, declaró: “Bajo ninguna circunstancia y por ningún motivo, la suspensión de clases en los estados de Sinaloa, Baja California Sur y San Luis Potosí harán que se pierda el ciclo escolar”, por ello, tanto este funcionario como el titular de la Secretaría de Salud están de acuerdo con que no habrá un cierre total de planteles escolares, por lo que se seguirá una estrategia “muy focalizada, muy puntual”, y será a partir de esos criterios que se irá “evaluando la necesidad de cerrar uno, dos o tres grupos al interior de una escuela, eventualmente una escuela completa y lo mismo un conjunto de escuelas”.
Y esta medida se mira bien, pero lo que no se ve son los planes para que en esos casos, focalizados, con estudiantes enviados a casa para evitar mayores contagios, ya se esté preparando un programa para que esos estudiantes, que no puedan acudir a su escuela, tengan el apoyo de estrategias de aprendizaje para avanzar en el conocimiento y no perder ya no el año escolar, eso con la magia administrativa se logra, pero que no pierdan en conocimientos, lo que es un punto de trascendencia mayor en una población que ha sido calificada con niveles muy bajos en varias áreas donde su aprendizaje es muy precario.
Es decir, no se ve que se haya trabajado en la elaboración de cuadernillos para los distintos niveles educativos y las distintas áreas del conocimiento, cuadernillos que los alumnos que no estén contagiados, pero que estén conminados en sus casas, puedan resolver ejercicios que a su regreso a las aulas les permitan incorporarse sin mucha desventaja ante los estudiantes que sí pudieron asistir a sus clases y sus avances en conocimientos.
Estos funcionarios dejaron en el criterio de cada Estado, tanto la aplicación de las medidas como su oportunidad, lo que le da a Jalisco la oportunidad de realizar un esfuerzo donde los estudiantes enviados a casa puedan contar con el invaluable apoyo de estrategias de aprendizaje planeadas por la Secretaría e Educación Jalisco, especialmente para ellos.
Y, como expresó el secretario Lujambio a medios de comunicación impresa, se está analizando “si es necesario realizar alguna modificación menor a los criterios que establecimos hace algunos meses”, pero también se podría analizar la planeación del aprendizaje de los alumnos enviados a casa y evitar que los estudiantes tengan mayores daños, ya no en la reprobación de sus cursos, sino en la obtención de conocimientos, algo de lo que la SEP debería estar alerta y preparando ya a su equipo de trabajo, a nivel federal, estatal y municipal, para que este efecto colateral de la influenza no haga más daño.
LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx
Además, el secretario de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, declaró: “Bajo ninguna circunstancia y por ningún motivo, la suspensión de clases en los estados de Sinaloa, Baja California Sur y San Luis Potosí harán que se pierda el ciclo escolar”, por ello, tanto este funcionario como el titular de la Secretaría de Salud están de acuerdo con que no habrá un cierre total de planteles escolares, por lo que se seguirá una estrategia “muy focalizada, muy puntual”, y será a partir de esos criterios que se irá “evaluando la necesidad de cerrar uno, dos o tres grupos al interior de una escuela, eventualmente una escuela completa y lo mismo un conjunto de escuelas”.
Y esta medida se mira bien, pero lo que no se ve son los planes para que en esos casos, focalizados, con estudiantes enviados a casa para evitar mayores contagios, ya se esté preparando un programa para que esos estudiantes, que no puedan acudir a su escuela, tengan el apoyo de estrategias de aprendizaje para avanzar en el conocimiento y no perder ya no el año escolar, eso con la magia administrativa se logra, pero que no pierdan en conocimientos, lo que es un punto de trascendencia mayor en una población que ha sido calificada con niveles muy bajos en varias áreas donde su aprendizaje es muy precario.
Es decir, no se ve que se haya trabajado en la elaboración de cuadernillos para los distintos niveles educativos y las distintas áreas del conocimiento, cuadernillos que los alumnos que no estén contagiados, pero que estén conminados en sus casas, puedan resolver ejercicios que a su regreso a las aulas les permitan incorporarse sin mucha desventaja ante los estudiantes que sí pudieron asistir a sus clases y sus avances en conocimientos.
Estos funcionarios dejaron en el criterio de cada Estado, tanto la aplicación de las medidas como su oportunidad, lo que le da a Jalisco la oportunidad de realizar un esfuerzo donde los estudiantes enviados a casa puedan contar con el invaluable apoyo de estrategias de aprendizaje planeadas por la Secretaría e Educación Jalisco, especialmente para ellos.
Y, como expresó el secretario Lujambio a medios de comunicación impresa, se está analizando “si es necesario realizar alguna modificación menor a los criterios que establecimos hace algunos meses”, pero también se podría analizar la planeación del aprendizaje de los alumnos enviados a casa y evitar que los estudiantes tengan mayores daños, ya no en la reprobación de sus cursos, sino en la obtención de conocimientos, algo de lo que la SEP debería estar alerta y preparando ya a su equipo de trabajo, a nivel federal, estatal y municipal, para que este efecto colateral de la influenza no haga más daño.
LOURDES BUENO / Investigadora de la UdeG.
Correo electrónico: lourdesbueno03@yahoo.com.mx