Pica... porte

Es un hecho que en Cuaresma
abundan manjares buenos,
¿quién podría ponerle pero
a unos chiles rellenos?

Las tortas de chinchayote,
o una capirotada
son auténtica delicia
al paladar regalada.

¿Qué tal unos camarones,
o de pescado un platillo?
Lástima que esta época
golpeen muy fuerte al bolsillo.
Sigue navegando