Pergeño

Aguirre y el arte de guerrear

Decía un comentarista deportivo, con gran autoridad en el conocimiento de la semántica, que no existe el verbo guerrear que utilizó el técnico de la Selección mexicana de futbol, Javier Aguirre, en la víspera del partido en que se logró la calificación para el Campeonato Mundial de Sudáfrica 2010.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española consigna que guerrear significa “hacer guerra; resistir, rebatir, contradecir”. Por lo tanto, con todo y la importación que ha hecho Aguirre de algunos términos de la patria de sus ancestros, la expresión estaba correctamente aplicada. El entrenador se refería a que en la cancha del Estadio Azteca, los jugadores de la Selección mexicana saldrían a hacer la guerra, deportiva por supuesto, a sus adversarios de El Salvador.

Las palabras de Javier fueron duramente cuestionadas por algunos opinadores deportivos, que vieron en ellas una incitación a la violencia. Los hechos demostraron que las cosas no iban por ahí; lo que el “Vasco” buscaba era dejar asentado que en la cancha habría un equipo dispuesto a jugar hasta el límite para conseguir lo que millones de mexicanos deseaban, anhelaban: la clasificación a la justa mundialista.

El viernes 9 de octubre, en el programa “Cara a cara” del Grupo Promomedios, el secretario de Finanzas de Jalisco, el maestro José Luis de Alba, demenuzaba algunos aspectos de la crisis económica por la que atravesamos, y amén de pronosticar que los efectos de esta situación se prolongarán al menos un par de años, habría un factor fundamental para remontar la difícil situación, y ése es la actitud personal ante la adversidad.

Parece verdad de Perogrullo, pero los mexicanos no solemos ser el mejor ejemplo en materia de autoestima, de búsqueda de superación, de disciplina para salvar los escollos que se nos presentan.

En ese sentido, lo que ha logrado el grupo de jugadores que dirige Javier Aguirre bien puede tomarse como un buen precedente de lo que se debe hacer en condiciones de adversidad. Cuando los recursos merman, cuando los factores de riesgo se magnifican, cuando las dificultades se multiplican, en efecto, la actitud debe ser salir a guerrear, y ya será responsabilidad de cada quien controlar sus impulsos para evitar que la guerra deportiva se desborde y provoque daños de los que todos debamos arrepentirnos.

Si en las condiciones de crisis por las que atravesamos la actitud es salir todos los días a guerrear contra la ineficiencia, contra la improductividad, contra la indolencia y el dispendio, bienvenida esa actitud de guerra.

El “Vasco” Aguirre ha vuelto a dar un gran ejemplo de firmeza, de tenacidad, de sapiencia para manejar circunstancias adversas y para conducir a un grupo de jugadores que no son del agrado de muchos, pero que han sabido hacer la tarea.

Dicen algunos especialistas que no es gran mérito calificar a un Mundial de Futbol en una zona como la Concacaf. Lo cierto es que hace un par de meses estábamos con un pie afuera de la justa mundialista. Mérito de Aguirre, de sus jugadores y ojalá que pudiéramos replicar en la vida cotidiana de nuestro país.

VÍCTOR E. WARIO / Periodista.

Correo electrónico: vwario@informador.com.mx
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