Obama y McCain

Las elecciones en Estados Unidos son el evento político más relevante para el mundo en lo que resta del año, y la competencia está en un empate técnico entre Barack Obama, el candidato demócrata, y John McCain, el republicano, luego de un largo periodo de ventaja del primero en las encuestas. El proceso electoral no se decide por el voto directo popular, sino por la mayoría de los colegios electorales de cada Estado de la Unión, razón por la cual la campaña se centra en determinados campos de batalla situados en algunos de los estados que pueden marcar la diferencia.

Para ganar la elección se necesitan 270 votos, y hasta ahora los estudios muestran que Obama tiene “probables” 219 votos, que incluyen 164 que se consideran ya sólidos, y 55 con tendencia favorable; mientras que McCain tiene 189 con 163 sólidos y 26 favorables; 130 votos más están en fuerte disputa en estos estados clave.

En estos campos de batalla la situación es la siguiente: En Nevada con 5 votos, las encuestas dan una muy ligera ventaja de 1.7% a McCain; mientras que en Florida con 27 votos McCain lleva dos puntos adelante; en Virginia con 13 votos también McCain tiene 1.3% de ventaja; en Colorado con nueve votos la ventaja es de Obama por 4%; en Ohio con 20 votos también el candidato republicano tiene 1.6% de ventaja; mientras que en Pennsylvania con 21 votos Obama adelanta por 2.5%; en Indiana con 11 votos McCain logra ventaja de 2.3%; en Wisconsin con 10 votos Obama va adelante por 3.2%; en Minesota con 10 votos también Obama va adelante por 2.8% votos ; New Hamshire con cuatro votos el demócrata adelanta por 1.7%.

Con estos resultados, si la elección fuera hoy el ganador sería Obama, apenas por ocho votos. Pero dado lo reducido de las ventajas en ambos casos debe considerarse que hay un empate técnico. Por estas razones veremos que la campaña acrecentará su tono con argumentos que puedan influir en el electorado de los estados clave, y de entre ellos destacan Florida, Ohio y Pennsylvania, que son los que mayor número de votos concentran.

Para México, el resultado de la elección es importante, porque de las políticas que se apliquen dependerá la recuperación económica que marcará una mejoría para la nuestra. En todo caso la elección que tendrá lugar en la primera semana de noviembre es un tema de interés estratégico para México, que debiera tener lista una estrategia de presencia entre la clase política para después de la elección. Una estrategia encaminada a fortalecer nuestros intereses en Washington con actividades cuidadosamente planeadas; cosa de la mayor importancia si consideramos que en los últimos años hemos perdido presencia, capacidad de maniobra y liderazgo en la región, espacios que han sido llenados por Brasil, Chile y ahora Colombia. El seguimiento de la elección es importante para todos, esperemos que exista la estrategia y el plan de acción.

LUIS SALOMÓN / Doctor en Derecho.
Correo electrónico: lsalomon@iberlinks.com.mx
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