Los dos México

Ayer... y hoy

Este artículo trata de temas navideños, de la Natividad en los dos México donde vivimos. El de los ricos como sinónimo de políticos y gobernantes que todo lo tienen y todo les sobra, y el México de los pobres que son la mayoría (52 millones) y que como olla de presión no tardarán en explotar en contra del Gobierno, manifestándose en las elecciones, negándole su voto al partido en el poder.

Y para escribir recurrí a las páginas más frívolas de los periódicos, las de Sociales en donde aparecen los que son, los que no son, pero aparentan ser y los que quieren que los vean porque quieren llegar a ser y para lograrlo son capaces de desatender a la familia e hijos, pero para compensar el abandono les dan lo que piden; a continuación las peticiones al Niño Dios que aparecieron en los periódicos con todo y fotografía del solicitante:

Erik de la Pompa y Pérez (los nombres por razones obvias no corresponden a la fotografía): 16 años, cursa el primer semestre de preparatoria y pide al Don: un carro B.M.W., un departamento en Las Vegas y un viaje a las montañas para ir a esquiar con sus cuates.

Garbine (la Pipis para sus amigas), 15 años, terminó la secundaria, su petición para Navidad: un frasco grande, perfume Chanel, un carro Mustang o B.M.W., un viaje a Nueva Zelanda y unos patines para el hielo.

Tarik de la Concha y Güemes: 17 años, terminó el segundo semestre de la preparatoria; pide un safari por África, a su regreso espera encontrar una camioneta Hummer para ir de cacería a Chihuahua, un nuevo equipo para jugar golf y le permitan ir a Cancún con unas “prójimas”.

Según la urraca es el copete

A continuación los pobres también hacen sus peticiones, sin aparecer en los periódicos: Petra Elpidia López, ocho años, está en primero de primaria y vive en Mesa Colorada; le ruega al Niño Dios que le traiga una muñequita Barbi que nunca ha tenido; es la tercera vez que la pide ¡y nada!

Juanito González González; edad nueve años, nunca ha podido asistir a la escuela, no sabe leer ni escribir, domicilio: Colonia Picachos, junto al tiradero de la ciudad; él se dirige a su mamá y le dice: -Mamá, me contaron mis amigos que van a dar clases de golf, que el que lo practica afirma su personalidad y su carácter; para Navidad ¿me puedes llevar a matricular?

-Qué golf ni qué la fregada, ya son las seis de la mañana, ya levántate y ve a ver qué recoges, no tardan en llegar los camiones y si no vas temprano, no alcanzas nada, acuérdate que anoche no cenamos por no tener qué.

-Mamá: ¿Tú crees que si tuviera papá, él sí me llevaría a matricular?

-Ni pienses en ése, no se puede mantener solo ¿crees que nos va a ayudar?

Y así transcurre la vida de millones de mexicanos en una realidad de contrastes; y ahora sólo resta desearles a mis pacientes lectores una Feliz Navidad y un venturoso Año Nuevo 2009.

ADOLFO MARTÍNEZ LÓPEZ / Escritor.
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