Inédita comedia de equivocaciones

Aquella entreverada trama del argumento que maneja Jacinto Benavente en su obra “Los intereses creados”, lo estamos presenciando en vivo, en directo y a todo color en el caso de la sucesión de la jefatura delegacional de Ixtapalapa, en el Distrito Federal, que es una de las más importantes y más pobladas en este entorno, pues limpiamente rebasa los dos millones de habitantes, por lo que dispone de jugoso presupuesto, además de un variado abanico de problemas y de malos entendidos, en donde hay de todo y para todos los gustos e intereses.

Pues bien, la disputa por la jefatura de esta delegación ha ido más allá de lo lógico, y hubo una manipulación de candidatos que realmente fue un clásico modelo de galimatías que aún no se resuelve, pues la situación sigue en punto y coma.

Así las cosas, resulta que el objetivo consistía en desplazar al grupo político que ya tiene rato en el cargo, y dar entrada a otro grupo contrario, dizque más efectivo y adecuado para el pueblo de la localidad, encabezado por una perredista más que nada aguerrida de nombre Calara Brugada, una chava joven y que ya ha ocupado algunos puestos importantes, pero lo que más le es válido, es pertenecer al grupo de Andrés Manuel López Obrador.

Pero surgió por ahí un personaje quijotesco, producto del proletariado urbano, que la voz popular le llama “Juanito”, individuo de escasas luces y mínima cultura; sin embargo, por su carisma logró captarse la simpatía del pueblo, y como aquello de vox populi voz dei, de la noche a la mañana se convirtió en todo un personaje, cuya presencia ya es conocida a nivel mundial.

Pero el problema está más complejo de lo que se supone, y para solucionarlo se requiere un sesudo planteamiento jurídico, y aún así quedará un resquicio de duda, pues ahora la opinión pública se pregunta quién ganó realmente esa elección, “Juanito” o Clara. Simplemente porque se hizo todo un galimatías difícil de desentrañar, y tan es así, que “Juanito” se exhibe por todas partes como una estrella de cómo se maneja la política a la mexicana, y por otra Clara, ya “despechada” en el jardín principal de Ixtapalapa, asegura que a partir de octubre, con mano femenina, gobernará esa delegación, aunque los entendidos en cuestiones jurídicas aseguran que todo esto es mera simulación, pues Rafael Acosta alias “Juanito” es el jefe delegacional electo, y la tal Clara es sólo una simuladora.

Aún hay más: el caso “Juanito”-Clara Brugada deja mucho que decir, porque pone de relieve el deterioro que está sufriendo la izquierda mexicana, en donde todo es posible con tal de imponer decisiones y quebrantar reglas del juego que dejan en entredicho una decisión auténtica y verdadera del pueblo, de tal modo que se deja ver diáfanamente el grave vacío ideológico que sigue presente en el contexto de una acción tan límpida, tan compleja y tan trascendente como lo es la política.

MANUEL LÓPEZ DE LA PARRA / Periodista.
Correo electrónico: loppra@economia.unam.mx
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