Los demócratas se encuentran reunidos en la ciudad de Denver en la Convención Nacional Demócrata 2008 para nombrar a Barack Obama como su candidato oficial a la Presidencia de Estados Unidos. Aunque las imágenes muestren una gran fiesta, sonrisas y confianza en su candidato, lo cierto es que los demócratas llegan a este cónclave de capa caída, fuertemente desunidos y con un alto grado de nerviosismo, debido a que las encuestas muestran un empate entre Obama y su rival republicano, John McCain.
Las convenciones sirven normalmente para tres propósitos. En primer lugar son una oportunidad única para dar a conocer a nivel nacional la trayectoria pública y la biografía personal de su candidato presidencial. Si bien durante el largo proceso de elecciones internas, durante las elecciones primarias, se ha pasado ya por un amplio escrutinio de los candidatos, durante las convenciones se trata de limpiar cualquier imagen negativa que siga persiguiendo al candidato y se resaltan sólo los valores positivos para tratar de hacer al nominado mucho más atractivo para el votante en general y no sólo para los votantes demócratas. Por ello, los discursos de apertura de la Convención estuvieron a cargo de Michelle Obama, la esposa del candidato, y del senador Ted Kennedy, uno de sus principales aliados y figura de indiscutible peso en el Partido Demócrata, quienes dedicaron sus palabras a ensalzar la figura de Obama y a destacar sus rasgos más positivos.
El segundo propósito de las convenciones es el de dar a conocer ampliamente la plataforma electoral del candidato presidencial y de los candidatos al congreso. A través de discursos, realizados por las figuras más relevantes del partido, se presentan cuáles son los grandes temas que todos los candidatos demócratas defenderán en la elección de noviembre. En esta ocasión, la convención abrió el lunes con el tema “Una sola Nación”, seguida por el martes con el tema “Renovando la promesa estadounidense”, que se enfoca en los temas de la economía, pasando por el tema de “Asegurando el futuro de Estados Unidos”, con los temas de la seguridad nacional y concluyendo el jueves con el tema del “Cambio en el que puedes creer”, con el discurso de aceptación de Obama de la nominación.
Si bien se ha tratado de hacer que los discursos que más destaquen sean los de Michelle Obama, Joe Biden (el elegido por Obama como compañero de fórmula) y el del mismo Barack Obama, lo cierto es que todos los ojos estuvieron puestos en la senadora Clinton y en el discurso que dio la noche de ayer. Los demócratas llegaron a esta Convención francamente divididos después de un agresivo y complicado proceso de selección interna en el que los votantes del partido se dividieron a la mitad.
Esta división está siendo capitalizada con éxito por parte de los republicanos. Los últimos spots de John McCain utilizan la imagen de Hillary para tratar de atraer el voto de los demócratas pro-Clinton, que se sienten defraudados porque su candidata no ganó la elección. Tal vez por ello precisamente Obama no ha despegado en las encuestas y justamente por ello podría ser que lo que hoy es una fiesta de difíciles apariencias, termine por ser una gran desilusión si Obama pierde la Presidencia en noviembre próximo.
GENARO LOZANO / Politólogo e Internacionalista.
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