Circunstancias
¿Se supone que en México vivimos en un Estado de Derecho? ¿Qué pasa cuando cientos de personas lo rompen, gozando de impunidad?
Nunca en México había sucedido lo de hoy, inseguridad, impunidad y vandalismo nos han superado hace varios lustros. Qué bello fue México cuando los niños salían solos a la escuela, sin necesidad de entregarlos personalmente, qué tranquilidad hubo cuando se caminaba por las calles, salir de casa sin pensar que podrías no volver.
Se constituyó el Consejo Nacional para la Seguridad, Justicia y Legalidad, en un acto donde Alejandro Martí, ejemplar mexicano (todos conocemos la tragedia con su hijo Fernando, secuestrado y asesinado), estuvo extraordinario en su alocución a los asistentes; estaban plenamente representadas las autoridades: el Presidente Calderón, legisladores, Poder Judicial, gobernadores y presidentes municipales. Alejandro “no se quebró” al dirigirse al auditorio respetuosamente, destacando una frase: “Si piensan que el trabajo es muy difícil y que es imposible hacerlo, si no pueden renuncien, pero no sigan en el Gobierno, recibiendo sueldo por no hacer nada, que eso también es corrupción”.
Todos aplaudieron. Beatriz Paredes (me extraña porque es muy inteligente) dijo: “No debería haber declaraciones estridentes”, seguro no está consciente del libertinaje y vandalismo en nuestro país. Marcelo Ebrard, sin aceptar ausencia de resultados positivos, exclamó: “Alejandro, yo tomo el reto, dedicaré todo mi esfuerzo que será reflejado en resultados”. Ojalá…
A grandes males, grandes remedios, sugieren en Chihuahua suspensión temporal de garantías individuales, de libre manifestación, tránsito y comunicación, la delincuencia ya rebasó al Estado, habrá que estudiarlo a fondo y no temer realizar acciones donde sea necesario, como toque de queda, control del uso de celulares, tener cero tolerancia, como con los vándalos que después de la reunión del Consejo de Seguridad, 50 seguidores de López aventaron piedras, palos contra los asistentes cuando salían; la policía los rechazó, pero ellos rompieron la ley y no pasó nada…
Sorprendió ver en el foro al gordo José Luis Soberanes, de Derechos Humanos, ¿de cuáles humanos?, quien ha demostrado que prefiere defender delincuentes, como en Guadalajara en la Cumbre de las Américas, donde cientos de globalifóbicos trataron de agredir a los asistentes, lo que impidió la policía y en el momento que empezaron a romper cristales, automóviles, arremetieron contra ellos deteniendo a 46 vándalos; Soberanes, veloz, mandó una recomendación al gobernador Francisco Ramírez Acuña, indicando que debería soltar a los vándalos, pero Ramírez Acuña hizo lo que debería hacer: “Lo que estoy haciendo es cumplir la ley”. Sentenciaron a ocho que cumplieron sentencia, soltando los demás; siguió con sus recomendaciones inútiles defendiendo globalifóbicos, a pesar de su vandalismo, ¿eso es defender los derechos humanos? Este espécimen debería estar vestido de Santa Claus tocando una campana a la salida de Walmart, por lo menos sabe que en Jalisco no es bienvenido.
Recordamos a Francisco Ramírez Acuña preguntando: ¿No hace falta su experiencia en el equipo de Calderón?, aunque el secretario de Gobernación demuestra inteligencia, no deja de ser “light”, pero Ramírez Acuña demostró experiencia, oficio político, haciendo cumplir la ley.
Debe quedar claro el reto de Alejandro Martí, en beneficio de México.
¿Qué preferimos, una “desmagracia” permitiendo vandalismo, desorden, floreciendo corrupción e impunidad, o un Gobierno justo, fuerte, autoritario, que produzca seguridad y bienestar en los mexicanos?
JOSÉ MANUEL GÓMEZ VÁZQUEZ ALDANA/ Arquitecto Urbanista.
Correo electrónico: primerojal@starmedia.
¿Se supone que en México vivimos en un Estado de Derecho? ¿Qué pasa cuando cientos de personas lo rompen, gozando de impunidad?
Nunca en México había sucedido lo de hoy, inseguridad, impunidad y vandalismo nos han superado hace varios lustros. Qué bello fue México cuando los niños salían solos a la escuela, sin necesidad de entregarlos personalmente, qué tranquilidad hubo cuando se caminaba por las calles, salir de casa sin pensar que podrías no volver.
Se constituyó el Consejo Nacional para la Seguridad, Justicia y Legalidad, en un acto donde Alejandro Martí, ejemplar mexicano (todos conocemos la tragedia con su hijo Fernando, secuestrado y asesinado), estuvo extraordinario en su alocución a los asistentes; estaban plenamente representadas las autoridades: el Presidente Calderón, legisladores, Poder Judicial, gobernadores y presidentes municipales. Alejandro “no se quebró” al dirigirse al auditorio respetuosamente, destacando una frase: “Si piensan que el trabajo es muy difícil y que es imposible hacerlo, si no pueden renuncien, pero no sigan en el Gobierno, recibiendo sueldo por no hacer nada, que eso también es corrupción”.
Todos aplaudieron. Beatriz Paredes (me extraña porque es muy inteligente) dijo: “No debería haber declaraciones estridentes”, seguro no está consciente del libertinaje y vandalismo en nuestro país. Marcelo Ebrard, sin aceptar ausencia de resultados positivos, exclamó: “Alejandro, yo tomo el reto, dedicaré todo mi esfuerzo que será reflejado en resultados”. Ojalá…
A grandes males, grandes remedios, sugieren en Chihuahua suspensión temporal de garantías individuales, de libre manifestación, tránsito y comunicación, la delincuencia ya rebasó al Estado, habrá que estudiarlo a fondo y no temer realizar acciones donde sea necesario, como toque de queda, control del uso de celulares, tener cero tolerancia, como con los vándalos que después de la reunión del Consejo de Seguridad, 50 seguidores de López aventaron piedras, palos contra los asistentes cuando salían; la policía los rechazó, pero ellos rompieron la ley y no pasó nada…
Sorprendió ver en el foro al gordo José Luis Soberanes, de Derechos Humanos, ¿de cuáles humanos?, quien ha demostrado que prefiere defender delincuentes, como en Guadalajara en la Cumbre de las Américas, donde cientos de globalifóbicos trataron de agredir a los asistentes, lo que impidió la policía y en el momento que empezaron a romper cristales, automóviles, arremetieron contra ellos deteniendo a 46 vándalos; Soberanes, veloz, mandó una recomendación al gobernador Francisco Ramírez Acuña, indicando que debería soltar a los vándalos, pero Ramírez Acuña hizo lo que debería hacer: “Lo que estoy haciendo es cumplir la ley”. Sentenciaron a ocho que cumplieron sentencia, soltando los demás; siguió con sus recomendaciones inútiles defendiendo globalifóbicos, a pesar de su vandalismo, ¿eso es defender los derechos humanos? Este espécimen debería estar vestido de Santa Claus tocando una campana a la salida de Walmart, por lo menos sabe que en Jalisco no es bienvenido.
Recordamos a Francisco Ramírez Acuña preguntando: ¿No hace falta su experiencia en el equipo de Calderón?, aunque el secretario de Gobernación demuestra inteligencia, no deja de ser “light”, pero Ramírez Acuña demostró experiencia, oficio político, haciendo cumplir la ley.
Debe quedar claro el reto de Alejandro Martí, en beneficio de México.
¿Qué preferimos, una “desmagracia” permitiendo vandalismo, desorden, floreciendo corrupción e impunidad, o un Gobierno justo, fuerte, autoritario, que produzca seguridad y bienestar en los mexicanos?
JOSÉ MANUEL GÓMEZ VÁZQUEZ ALDANA/ Arquitecto Urbanista.
Correo electrónico: primerojal@starmedia.