Descalificación


Recientemente se desarrolló un foro titulado “Criminalización de la Participación Ciudadana”, que organizó una agrupación de asociaciones de la sociedad civil que se llama “Plataforma 39”, integrada por seis organismos no gubernamentales: Parlamento de Colonias, Colectivo Ecologista de Jalisco, Congreso Ciudadano de Jalisco, Un salto de vida, Ciudad para todos y el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario, IMDEC.

Se trata de grupos con diferentes causas que desde hace años, algunas son más antiguas que otras (el IMDEC acaba de cumplir 45 años), no quitan el dedo del renglón de frente a las autoridades exigiendo respuestas, manifestándose, pero también proponiendo acciones muy concretas, por ejemplo, para resolver la contaminación en el Río Santiago que afecta a los pobladores de Juanacatlán y El Salto; o diseñando un presupuesto de egresos alterno para Jalisco con ideas claras y posibles para hacer ajustes y ahorros, o bien, construyendo políticas públicas precisas a favor de la movilidad urbana, o por un código urbano incluyente e inteligente, entre otros.

Pues bien, estos organismos, como muchos, son, por un lado, recurrentemente ignorados por las autoridades, sobre todo las del Ejecutivo de Jalisco; por otro, perseguidos con acciones de intimidación contra algunos de sus miembros y, además, descalificados siempre.

La importancia de la participación ciudadana está en el discurso oficial, siempre se pondera y se llama a la sociedad a involucrarse en las acciones de Gobierno, a participar en las consultas de lo que sea, para lo que sea (se avisa siempre tarde) y para que denuncie, o bien, la instan a que se organice. Sin embargo, eso sólo es en el discurso.

Lo cierto es que no existe interés auténtico por las manifestaciones de la sociedad. Para el gobernador de Jalisco y para varios alcaldes, si no es que para todos, los organismos no gubernamentales son una piedrita en el zapato y lo único que hacen es “impedir el desarrollo y el avance de Jalisco”.

La descalificación es inmediata, se juzga a priori y ni siquiera se abren espacios para el diálogo, aun cuando se prometen, como en el caso de El Zapotillo y muchos otros.

La actitud de las autoridades de frente a la sociedad civil organizada es como la de los tres monos: no veo, no oigo, no hablo… pero están perdiendo de vista, por un lado, el incremento en la organización ciudadana y en su consecuente participación y, por otro, por supuesto, que la ciudadanía es la que manda.

Bueno, ni siquiera abren los ojos ni escuchan de cara al año electoral; persiste la descalificación, el menosprecio. ¿Cuándo se darán cuenta?

LAURA CASTRO GOLARTE / Periodista.
Correo electrónico: lauracastro05@gmail.com
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