Calderón ya no siente lo duro

Resulta verdaderamente impensable “estar en los zapatos” de Felipe Calderón Hinojosa, Presidente de México, a quien legítimo o no, le está “tocando bailar con la más fea”, situación que se ha vivido en la última década, pues las múltiples crisis que se viven en estos momentos hacen que ya no sienta lo duro, sino lo tupido.

Y la historia se vuelve a repetir, pues independientemente de si usted o un servidor votó o no por Felipe Calderón; si coincide o no con sus ideas o formas de hacer las cosas, la cuestión toral y trascendente es que los mexicanos no podemos, no debemos darnos el lujo de que a él le vaya mal en su gestión, porque si a él y sus “cuates” les va mal, al resto de los ciudadanos nos irá mucho peor, pues ahora ya ni siquiera existe la consoladora posibilidad de irse al país del Norte en busca del llamado “sueño americano”, toda vez que en este momento por allá también las crisis los tiene abrumados.

Por si fuera poco preocupante la lucha contra el narcotráfico, zetas, “familias”, policías coludidos, incapacidad de las “autoridades” correspondientes, policías asesinados cobardemente, y todos los etcéteras que se le ocurran, las crisis empezaron a hacer mella a partir del presente mes —tal y como lo visualizábamos desde hace varios meses en este mismo espacio—, por lo que ahora tendrá que buscar solución a muchos otros problemas.
A manera de mención, habría que agregar el conflicto con quienes se dicen profesores o maestros, por el sólo hecho de contar con un documento que los acredita como tal, cuando la formación para distinguirse en esta noble, bella, trascendente y comprometedora profesión, exige un mínimo de valores, vocación y alto compromiso social, mismos que se encuentran ausentes en su actitud, al no importarles que cerca de medio millón de infantes y adolescentes se encuentren sin clases desde hace al menos 60 días.

Dicha actitud y comportamiento —que me parecen criminales, siempre y en cualquier lugar— dan al traste con toda posibilidad de formar una nueva cultura en las actuales y futuras generaciones, precisamente porque quienes debieran impulsarla no actúan con apego a los valores de honestidad, trabajo y compromiso social que requiere y reclama una sociedad como la nuestra, en proceso (largo proceso por cierto) democratizador.

Por si ello no fuera suficiente, los tiempos para la aprobación del Presupuesto 2009 se acercan y las negociaciones —que no análisis— aún ni siquiera empiezan formalmente, pero deberán discutirse en el entorno de la llamada Reforma Energética, la que despertará un torrente de inconvenientes y rechazos de quienes no resulten beneficiados, y vamos a ver qué problemas trae consigo.

Para más, los desacuerdos, desaseo y corrupción dentro de su partido (Acción Nacional) están a la orden del día, con acusaciones mutuas y demandas por todos lados.

CUAUHTÉMOC CISNEROS MADRID / Presidente de Comunicación Cultural, A.C., Asociación de Periodistas de Prensa, Radio y Televisión.
Correo electrónico: ccmadrid@att.net.mx
Sigue navegando