Asuntos electorales

Ayer tuvo lugar la “fiesta de la democracia”, perdón pero me ganó la risa, bueno, fueron las elecciones más caras, sosas y absurdas de que se tenga memoria, 12 mil millones de pesos, más millones de spots, más presupuestos estatales. Eso sin contar al gentío que friegan en las casillas. No podemos ignorar que no todo es malo en la actuación del IFE, lograron desarrollar una campaña sin dar una idea, lo cual es muy difícil.

Por ello y ante el hecho de que se tendrá que hacer una nueva legislación electoral y que se le cambiará el nombre al organismo dueño del negocito que es la forma de combatir la corrupción en nuestro país, me permito proponer un nuevo sistema electoral, mucho pero mucho más barato y efectivo.

Resultó evidente que la gente no quería ni ver a los políticos, eso se evidenció en los cierres de campaña de todos los partidos, donde el éxito fueron no los candidatos, sino cantantes, bailantes y gritantes. Sensacional el cierre de campaña del partido oficial con el magnífico espectáculo de Alejandro Fernández. Con vista en eso, propongo destinar dos mil quinientos millones en espectáculos públicos televisados en cadena nacional en los tiempos oficiales. Creo que la población lo agradecerá, los artistas mejorarán su ingreso (si es que la última vez no cobraron) y el turismo se incrementará.

Lo de las tortas fue un éxito, por lo que propongo que se repartan cien millones de tortas ahogadas, con chesko o leche para que resbale, con un costo de tres mil millones de pesos. Con ello se combate el hambre, se crearían muchísimos empleos y se mejorarían la industria refresquera o lechera, la panificadora, del cerdo, la agricultura, del jitomate y del chile, la de platos desechables además de la infaltable promoción turística (sería algo para ver) y hasta la funeraria, porque habrá gente acostumbrada a no comer que fallezca ante el banquete.

La gran fiesta democrática tendría lugar en un evento de la Lotería Nacional, con gritones y todo y presupuesto de quinientos melones, con un sorteo muy publicitado en que se sorteen los puestos de elección popular con las credenciales del IFE, así, el primero gritará los doce millones trescientos veinte y el otro diputación en Pachuca, diputación en Pachuca, el premio mayor será la presidencia y reintegros suplentes por si alguien no acepta. Se fortalecerá la lotería, se incrementaría el registro de electores y será más democrática ya que todos los inscritos, absolutamente todos, tendríamos oportunidad real de acceder a la ubre gubernamental. Probablemente la corrupción seguirá, pero habremos eliminado a dos campeones de la corrupción: el IFE y los partidos.
Y créame que no lo vamos a hacer más mal que los actuales y a mitad de precio.

CARLOS ENRIGUE / Abogado.
Correo electrónico: ayerdeciamos@hotmail.com
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