Alianza por la educación

En el marco del Día del Maestro, el Presidente Felipe Calderón presentó ayer la Alianza por la Calidad de la Educación, que su Gobierno acordó con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y que pretende iniciar una revolución en este sector que tendrá como eje la modernización, a fin de hacerlo “equitativo y eficiente”. El objetivo de esta Alianza es transformar y mejorar la enseñanza para niños y jóvenes de todo el país.

Esta revolución educativa, como la ha llamado el Ejecutivo, implicará equipar y remodelar la infraestructura escolar, acabar con la venta de plazas dentro del SNTE, reformar el plan de estudios de primaria y atender la salud, la alimentación y el acceso a la educación de los niños en las zonas de mayor rezago en el territorio nacional, elevar la calidad y el desempeño de los maestros, reforzar programas de becas para niños de escasos recursos, desarrollar las capacidades de los alumnos y consolidar la evaluación como instrumento para elevar la educación.

En las casi dos décadas de liderazgo de Elba Esther Gordillo al frente del SNTE, éste es el tercer acuerdo o pacto por la educación que suscribe con el Gobierno federal; el primero lo hizo en 1992 mediante el Acuerdo de Modernización Educativa, con el presidente Carlos Salinas; el segundo fue en 2002, con Vicente Fox en el Compromiso Social por la Calidad de la Educación.

En esta ocasión, llama la atención que se pondrá mayor énfasis en la superación de los maestros y en el cuidado que se tendrá para la asignación de plazas. Calderón fue claro al anunciar que a partir de ahora el otorgamiento de nuevas plazas y la ocupación de vacantes definitivas en el magisterio se realizará mediante cursos nacionales. Los primeros cursos públicos se iniciarán antes del próximo ciclo escolar. Con esto se pone un freno al manejo discrecional de las plazas, se acaban el amiguismo y el influyentismo y se da prioridad a la calidad de los mentores. De hecho, las plazas se ganarán por concurso.

Otro punto importante que destaca en la búsqueda para transparentar el uso de recursos públicos que se asignan al magisterio nacional, es la reforma al programa de Carrera Magisterial, el cual eliminará factores de la actual evaluación, tales como la antigüedad y la asistencia. Ahora el ascenso será a partir de los resultados que obtienen los niños en la prueba Enlace, los cursos de actualización o certificación de los profesores, así como su desempeño profesional.

Es el tercer pacto o acuerdo que firma el sindicato con el Gobierno federal, pero es el primero que realiza con la administración de Felipe Calderón. Habrá que esperar que esta vez sea efectivo, por el bien de los niños y jóvenes que son el futuro de México.
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