México
Crisis social-económica y elecciones
Por José de Jesús Covarrubias Dueñas
Los indicadores sociales y económicos de México nos señalan que nuestro país requiere de un rumbo definido, de un proyecto armónico para todos los mexicanos, incluyente y a través del cual la colaboración sea general y los beneficios de una adecuada distribución de la riqueza mejoren los niveles de vida del pueblo de México.
Nuestro país, desde hace algunos años, no ha resuelto con eficacia el problema de la generación de empleos, lo cual provoca que no exista ahorro ni capacidad de compra, y a su vez genera que detonen otros sectores económicos, en especial el terciario, el cuaternario y el politernario, que son las áreas económicos estratégicas, de desarrollo de ciencia y tecnología.
Estas cuestiones han constituido círculos viciosos, que se reflejan en la estadística social y económica del país; por ejemplo, el empleo, según trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), no ha rebasado los 14 millones, con el agravante que desde la presente década, México requiere generar un millón 200 mil empleos al año.
Así, casi 60% del total de la población de México asegura que sus ingresos han disminuido; casi 40% asevera que en carne propia o algún pariente cercano ha perdido su empleo, y que los productos de la canasta básica son más costosos, y casi 80% considera que la responsabilidad de los problemas sociales y económicos es del Gobierno.
Además de lo anterior, la ciudadanía considera que el mayor problema del país es la corrupción del Gobierno; enseguida el narcotráfico y la inseguridad e impunidad de los delincuentes; después la pobreza, inflación y la elevación de los costos en alimentos y productos básicos, lo cual va de la mano al desempleo y la altísima contaminación ambiental.
Concluyen los ciudadanos en el sentido de que los servicios públicos en México son deficientes, en especial la salud, la educación, el transporte, y que se evidencia, en lo general, la carencia de una infraestructura adecuada para atender las necesidades sociales.
Pienso que éstos, entre otros, serían buenos temas para las plataformas electorales de los candidatos, partidos políticos y coaliciones; así como para realizar algunos debates en que se propongan alternativas de solución a dicha problemática.
Nuestro país, desde hace algunos años, no ha resuelto con eficacia el problema de la generación de empleos, lo cual provoca que no exista ahorro ni capacidad de compra, y a su vez genera que detonen otros sectores económicos, en especial el terciario, el cuaternario y el politernario, que son las áreas económicos estratégicas, de desarrollo de ciencia y tecnología.
Estas cuestiones han constituido círculos viciosos, que se reflejan en la estadística social y económica del país; por ejemplo, el empleo, según trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), no ha rebasado los 14 millones, con el agravante que desde la presente década, México requiere generar un millón 200 mil empleos al año.
Así, casi 60% del total de la población de México asegura que sus ingresos han disminuido; casi 40% asevera que en carne propia o algún pariente cercano ha perdido su empleo, y que los productos de la canasta básica son más costosos, y casi 80% considera que la responsabilidad de los problemas sociales y económicos es del Gobierno.
Además de lo anterior, la ciudadanía considera que el mayor problema del país es la corrupción del Gobierno; enseguida el narcotráfico y la inseguridad e impunidad de los delincuentes; después la pobreza, inflación y la elevación de los costos en alimentos y productos básicos, lo cual va de la mano al desempleo y la altísima contaminación ambiental.
Concluyen los ciudadanos en el sentido de que los servicios públicos en México son deficientes, en especial la salud, la educación, el transporte, y que se evidencia, en lo general, la carencia de una infraestructura adecuada para atender las necesidades sociales.
Pienso que éstos, entre otros, serían buenos temas para las plataformas electorales de los candidatos, partidos políticos y coaliciones; así como para realizar algunos debates en que se propongan alternativas de solución a dicha problemática.